Una tos seca se desprendió de sus labios, cuando intentó levantarse, un fuerte dolor de cabeza ocasionó que se frenara, sintiendo algo esparcido en su rostro, más tarde dándose cuenta de que se trataba de cabello, del cabello de una mujer. Del cabello de Amber. Ella estaba acostada sobre él, profundamente dormida, con un brazo sobre el pecho de Thomas y una pierna sobre el estómago del hombre, quien casi se ruborizó por la comprometedora situación en la que se encontraba, quiso pararse de aquel sofá en el que se encontraba, pero si lo hacía, la despertaría. ¿Cómo diablos había llegado a esa situación?, fue lo primero que logró preguntarse, su cabeza dolía tanto que por un momento pensó en que arrancársela era una buena idea. Solo le faltó remenear un poco las tuercas de su mente para

