Estaba por completo segura de que perdería la cordura si no daba con Thomas de una vez por todas. Se encontraba por completo desesperada, el lugar al que había acudido estaba cerrado. La florería en donde Amber trabajaba estaba cerrada. Aquella era su alternativa más cercana, el primer lugar en donde imaginó que se encontraría su futuro esposo, pero su intuición le falló. Pero algo, a pesar de estar el establecimiento cerrado, le decía a Lucia que Thomas estaba revolcándose con su prima, era un presentimiento que no podía sacarse de la cabeza. Pero la impotencia de no tener ninguna evidencia de lo que pensaba la enloquecía por completo. La mujer sacó su celular, y con sus dedos convulsos a causa de la furia marcó un número telefónico, esperando de manera intranquila a que la persona aten

