Tres horas… Tres horas esperando a que Samael reaccione, al igual que son tres horas esperando a que su familia tenga la dignidad de aparecer. Al ver que no hay respuesta de ellos, me acerque a la estación de las enfermeras enojada a preguntar si habían informado a la familia sobre el estado de Samael. - Buenas noches doctora Brown – dice una las enfermeras al verme frente a ella. - Buenas noches, ¿qué ha sucedido con los familiares del paciente de la habitación 435, han notificado a su familia sobre su estado? – pregunte enojada. - Si doctora, hemos hablado con su hijo. Había dicho que llegaría pronto, ¿acaso no ha llegado? – pregunta sorprendida. - ¿Está segura que hablo con su hijo? – pregunte sin creerlo. - Si señora, ¿desea que volvamos a llamarlo? – pregunta tomando el telé

