—Quiero que hablemos de algo importante —le dijo Marcell a Verity cuando se encerraron esa noche en la habitación—. Sé que debí contártelo antes, pero no sabía cómo lo tomarías. No es fácil. Marcell había pasado el resto de la semana bastante tranquilo, pero algo ajeno a la familia. Maddie estaba en su nube por su padre, mientras Marcell estaba renuente a incluirse en las conversaciones o a intentar aceptar a Lane como parte de la familia. Verity entendía lo que sucedía. No debía ser sencillo para él estar en esa situación, y ella intentaba ser comprensiva. Marcell no estaba ajeno por culpa de Lane. Al principio sí, no lo negaría, pero lo que estaba comiéndose su cabeza no era el ex novio de su esposa, sino ese ex amigo que vio después de tantos años. Esa noche cuando él la llevó hasta

