Capítulo 4

1514 คำ
En estos meses aparte de las dos exposiciones, con la Fundación y los proyectos que tengo para la publicidad de canon, la única forma en que me siento en paz es en mi casa, sólo con mis recuerdos y mirando los vídeos de Karla y yo mientras íbamos de viaje o simplemente en casa junto a la familia y amigos o solo, mirando todas sus carpetas, el estudio sigue igual no me he sentido capaz de mover nada de lugar, de hecho hasta su ropa sigue en el mismo lugar del armario. Creo que ya podría llevar la construcción de algún edificio ya que me se todos sus trabajos de memoria. A regañadientes de Alberto que ha logrado que me ponga las pilas con todas las fotos que tengo para editar y para el colmo quieren que el próximo año habrá una nueva exposición algo que yo no tengo la más mínima gana de hacer. *- Tienes que hacerlo por ti, y por el recuerdo de ella. - Me dice. - De qué vale si ella ya no está. Alberto, hace dos meses que no la tengo conmigo y tampoco veo a mi hijo crecer dentro de ella ¿Crees que vale la pena todo esto? - Le dije muy furioso enseñándole el montón de fotos que supuestamente había editado y al imprimirlas me di cuenta que no estaban bien ¿Es que nadie entiende mi dolor? - Claro que vale la pena Teo, vale la pena por ti, porque tú estás aquí, vale la pena por tú familia, porque ellos confían en ti, vale la pena por Antonio, porque tú eres lo único que le queda y eres la única persona que por alguna razón lo mantiene junto al recuerdo de su hija, vale la pena por todas esas personas que están allí fuera esperando para poder ver tus fotos en las galerías y en tus r************* , ¿Sabes cuántas fotos has publicado después de su muerte? Ni una Teo, porque te has encerrado aquí creyendo que eres el único que sufre su muerte, pero si quieres te recuerdo que yo fui su amigo y que también me hace falta, y también te recuerdo su padre quedó completamente solo y aún así trata de seguir adelante, algo que tu no quieres ni siquiera intentar.* Recuerdo esa conversación que tuve con Alberto para que entrara en razón y me diera cuenta que aunque Karla no esté conmigo en cuerpo, sí está en mi corazón y que no se sentiría nada orgullosa de la actitud que he tomado todos estos meses, y sobre todo que no estoy solo con este dolor, que hay mas persona extrañandola como yo. Ya tengo todas las fotografías editadas e impresas, aun no me decido la fecha para abrir la nueva exposición y así pasaron meses y meses y yo sin decidir cuándo hasta que un día no lo aguante más y salí. Tengo todo listo para la exposición y hasta llegué a publicar algunas de las fotos en mis r************* obteniendo una buena acogida y muchos me demostraron las ganas que tienen de asistir a la galería para ver todo el trabajo que he realizado, se que todos estos meses han sido difíciles para mi pero con la ayuda de mi familia, mis amigos estoy logrando superar todo y ya no me quedo encerrado tanto tiempo como lo hacía antes. - Teo, te das cuenta que sólo queda una semana para abrir la galería y aún no quieres a ninguna de las publicistas que se han presentado. - No me convence ninguna. - Es lo único que digo. - ¿Qué crees? ¿Qué llegará una persona igual que Karla? - Me dice Ale, a lo que yo le respondo mirándola mal. - No vuelvas a mencionar a Karla y mucho menos compararla con alguien que ni siquiera conoces. - No la comparo con nadie Teo, creo que eres tú el que buscas a alguien como ella, ¿Sabes cuantas publicistas han pasado por aquí? Incluido algunos hombres y simplemente no has querido porque no son como ella... porque no son ella. Me levanto del sillón molesto con Ale por todo lo que me ha dicho y en parte tiene razón, aunque no busco a nadie como ella porque simplemente es única... era única y siempre seguirá siendo única para mí. - ¿Sabes que Ale? Busca a quien te dé la gana y que llegue dos días antes de la presentación. - Le digo saliendo y dejándola sola. Pasaron los días y Ale me dice que ya tiene a una publicista en relaciones públicas, me dijo que es mucho mejor que lo que estábamos buscando y la verdad es que me alegro aunque no lo demuestre. - Hola soy Diana Romero tu nueva publicista. - Me quedo mirándola sin expresión alguna. - Hola. - Le digo y sigo con mi cuaderno en donde tengo todas las fechas programadas para abrir la galería. - No me esperaba una fiesta ni nada por el estilo, pero por lo menos un apretón de manos ¿no? - Me dice sin más. La vuelvo a mirar y después miró a Ale y me voy al pequeño despacho que improvisamos aquí sin decir nada. Estoy aquí mirando unas fotos en el proyector para poder apreciar algún fallo y para ser sincero sigo sin encontrar perfección en las fotos pero tampoco sé que le pueden faltar y eso me desespera. Narra Diana Entro para pedirle perdón ya que no sabía que hace casi un año había muerto su mejor amiga y que iba a ser su publicista, pero me quedo observando lo que hace y logra que me pierda con las fotografías que está proyectando en la pared. De un momento a otro veo que baja la cabeza y desde donde estoy puedo percibir que tiene los ojos cerrados y tocó con los nudillos la madera de la puerta logrando que abra los ojos para quedarse mirándome. - Hola, perdona... pero sólo venía a pedirte disculpas, no sabía que tú mejor amiga cumple un año que murió y... - Pero no me deja terminar. - No pasa nada. - Me dice bajando la mirada a unas fotos que tiene en las manos. - Me gusta ese paisaje. - Le digo para romper el incómodo silencio que ha quedado. - Será uno de los paisajes de entrada. - Me dice y puedo ver una pizca de ilusión en sus ojos. - Si, Alejandra me contó que tienes pensado poner dos fotografías aunque dice que aún no decides el tamaño de cada una. - Le digo tratando de buscar conversación y que trate de integrarme a su grupo de trabajo. - Si, está esa y otra de montaña, ¿Ya la viste? - Me pregunta sin dejar de mirarme. - No he tenido el placer, antes de venir tenía tanto trabajo que no tenía tiempo de mirar bien la carpeta que me enviaron, aunque me imagino que esas dos no estaban incluidas. - Le digo pidiéndole perdón con la mirada. - ¿Te apetece si ves parte de la exposición? - Pregunta de la nada. - Si. - Dije con una sonrisa, pero Teo sigue sin sonreír. Se levanta y pone el reproductor, creí que la iría pasando el mientras me las explicaba, pero no, me quedó mirando cada una de las fotos que van pasando y me dan calma, en algunas de las fotos es como si yo la hubiera tomado, en una de ellas cierro los ojos y dejo volar mis recuerdos y recuerdo como era mi vida antes de que el muriera y recuerdo esos viajes que hacíamos a las montañas cuando estábamos de vacaciones. Narra Teo Me levanto y pongo el reproductor, la verdad es que ahora no me apetece empezar a explicar nada, me quedo de pie mirando por el ventanal mientras cada fotografía va pasando reflejándose por el cristal y me hacen pensar en Karla, algo me hace mirar a... ¿Cómo dijo que se llamaba? Bueno ya después me enteraré. Está con los ojos cerrados y es como si se hubiera transportado a ese lugar de la fotografía proyectada, es la primera persona que reacciona de esa forma a mis fotografías ¿Será que algunas le trajo algún recuerdo? - ¿Qué te parecieron? - Dije al ver que había terminado la proyección, ella abrió los ojos de golpe, tenían un brillo especial como si estuviera a punto de llorar. - Son muy bonitas, te traslada a esos lugares donde te gustaría volver. - Me dice con la voz triste. - Eso me pasa cuando... pongo el proyector en casa. - Digo con melancolía y vuelvo a mirar por el ventanal. - ¿Tu amiga te acompaño en algunos de esos viajes? - La miró de repente y sin decir nada recojo las fotos que habían por la mesa junto a la libreta y salgo sin más. No estoy acostumbrado que alguien fuera de mi círculo hablen de ella y menos sin saber que impactó en realidad tiene para mi. Al salir Ale se queda mirándome y la verdad es que paso de ella, no quiero hablar con nadie. - Teo. - Me dice pero no le hago caso alguno y me voy a casa a encerrarme como lo he estado haciendo todo este tiempo.
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