Capitulo 8.- ¿Nos tomamos un café?

2123 คำ
***NARRA BELLA*** Esa noche llegué a mi casa y sólo podía pensar en él, se veía guapísimo, con sus ojos esmeralda clavados en mí, con sus dientes perfectos y sus labios que me incitaban a saltar por la mesa y besarlo ahí mismo en el restaurante, se veía regio todo él. Ya era algo tarde pero aun así llame a Kate. - Kate, ¿Estás despierta? - le pregunté muy emocionada. - Bella, debes estar loca, ya es de madrugada - me respondió Kate adormilada. - Kate, escúchame vengo de ver a Santiago - le dije haciendo que pusiera su atención en mí. - ¿Qué?, ¿Dónde lo viste? - me respondió Kate con un hilo de voz. - Pues lo vi para cenar, me ha ofrecido un empleo Kate, quiere que haga unos comerciales para su cadena de hoteles - le dije muy emocionada. - ¿Qué le has dicho? - me dijo Kate gritando emocionada. - Qué me lo iba a pensar, estaba en una actitud de muy seguro y dando por hecho que trabajaría para él, pero muy a su pesar, yo le dije que lo iba a pensar, me dio hasta un contrato y todo y le dije que la próxima vez que nos viéramos sería para discutir todo con mi representante - le dije a Kate muy emocionada. - Pero no tienes representante Bella, ¿Qué harás? - me preguntó Kate muy preocupada. - Tú serás mi representante, por favor Kate. Además me debes ayudar a revisar el contrato, vienen clausulas y cosas que no comprendo - le dije a Kate suplicando por el favor. - Está bien Bella te ayudaré, pero necesito mañana que me des ese contrato para irlo checando y ya vemos para ver a Santiago, ahora duerme y deja dormir - me dijo Kate emocionada. - Claro, hasta mañana Kate, nos vemos para ir a trabajar al restaurante - le dije muy contenta. - Que pases buenas noches, Bella - me respondió Kate y colgó mi llamada. Me puse mi pijama y me dispuse a dormir, pero no dejaba de pensar en él ni mucho menos de ver sus ojos preciosos mirarme, tardé bastante tiempo antes de poder dormir, hasta que finalmente lo conseguí, sobra decir que toda la noche soñé con él. Por la mañana nos fuimos con Kate al restaurante, no pudimos platicar mucho hasta que ya era casi la hora de salida, yo estaba ayudándole a Kate a arreglarse, pues había quedado de verse con un tipo muy guapo de su Universidad que pasaría por ella al restaurante para irse al cine, la estaba peinando, cuándo ella trajo a Santiago al tema. - Bella, no me has contado si hubo besos - me dijo Kate como reclamándome. - No Kate, no hubo nada. Es más ambos fingimos no habernos visto jamás - le respondí muy desilusionada. - ¿Qué?, ¿Por qué hicieron eso? - me preguntó Kate con una cara de asombro. - Porque nos era más fácil, tal vez, no lo sé. Además si me ha propuesto trabajo, creo que sobra decir que no podemos tener nada, él es casado y no quiero ahorita nada que perjudique mi carrera, si me contrata como imagen de la cadena de hoteles, es obvio ahí también andará su esposa - le dije con tristeza. - En eso tienes razón Bella, lo siento. Sé que él te interesa, pero no entiendo si aquella vez no se dieron los teléfonos ni los nombres, ¿Cómo te encontró? - me preguntó Kate muy sorprendida. - No lo sé, ahora que lo pienso dijo que le encanta mi trabajo, pero no me dijo quién le dio mi teléfono y mi nombre - le dije a Kate sarcásticamente. - Pues, creo que podrás al fin, despejar tus dudas... - me dijo Kate mientas caminábamos para salir del restaurante y levanté la mirada y ahí afuera estaba Santiago con un ramo de rosas rojas. Me quedé como estatua inmóvil, ¿Qué iba a hacer o a decir?, nada se me ocurría. Afortunadamente para mí, Kate me jaló en dirección a Santiago y lo que pasó después no lo vi venir. - Hola buenas tardes, ¿Santiago, cierto? - dijo Kate muy segura. - Buenas tardes, sí Santiago Fisterra, mucho gusto - le respondió Santiago a Kate y le tendió la mano. - Mucho gusto Santiago, soy Kate Venegas, la representante de Marbella - le dijo Kate y le estrechó la mano a Santiago, mientras yo permanecía inmóvil. - ¡Vaya sorpresa!, encantado de conocerte Kate, no vengo preparado para la reunión, no pensaba encontrarte aquí, yo le di una semana a Marbella, para qué pensará y leyera el contrato contigo justamente y después tomara una decisión, no sé si eso esté bien para ti - le dijo Santiago a Kate con mucha propiedad. - Claro y es lo que yo también, te iba a comentar Santiago, apenas Bella, me dio hoy los papeles, los tengo que revisar y ver algunas cosas con mis abogados, entonces nos ponemos de acuerdo, después para la reunión - le dijo Kate en una actitud profesional que si no la conociera, me la hubiera creído toda absolutamente. - Muy bien Kate, mira toma mi tarjeta y si tienes alguna duda o contratiempo, llámame y podemos vernos antes para discutir el contrato - le dijo Santiago con una sonrisa. - Excelente Santiago, claro que sí. Bueno me retiro, me está esperando otro de mis representados, nos vemos después Bella y Santiago, encantada de conocerte - nos dijo Kate a mí y a Santiago para despedirse. - Hasta luego Kate y el placer, ha sido mío - le dijo Santiago despidiéndose de ella. - Gracias Kate y sí nos vemos después - le dije yo, fingiendo naturalidad. Kate se fue y me dejo ahí parada y sola con Santiago, me sentía muy nerviosa y muy expuesta, tomé camino hacia mi auto, cuando él me sujetó del brazo. - Santiago, ¿Qué le pasa?, me está lastimando - le dije con molestia. - Tú me lastimas a mí Marbella, con tu indiferencia - me dijo él en un tono agresivo. - ¿Yo, indiferencia?, perdón pero no sé honestamente, a que vino. Ya le ha explicado mi representante que no ha leído los papeles - le respondí a la defensiva totalmente. - Y ya la escuché pero, me molesta que te vayas así como si nada, por favor vamos a hablar, ¿Nos tomamos un café? - me preguntó invitándome un café. - Lo siento, pero no puedo tengo que llegar a mi casa - le dije apresurando el paso. - Marbella, ¿A que le tienes miedo? - me dijo Santiago acorralándome entre sus brazos. - A nada, simplemente me está orillando a que no acepte trabajar con usted, me está acosando y siguiendo en mi trabajo y ahora me pide ir a tomar café, le pido que me suelte por favor - le dije al borde de la desesperación. - Tu cuerpo me dice lo opuesto, Marbella me gustas, me encantas, me fascinas - me dijo Santiago dejándome callada. - Es usted un abusivo, por segunda vez, le pido que me suelte - le dije casi llorando al sentir que mis defensas caían al suelo y que terminaría besándolo. - Sólo que aceptes ir a tomar ese café conmigo Marbella - me respondió Santiago condicionándome. - Está bien, vamos por el café. Aquí cerca bajando por el parque hay uno muy bonito - le dije con una sonrisa. - Vamos a donde tú me digas, Marbella - me dijo él mirándome con esos ojos, que me hacían volverme loca. - Bella, por favor, no me gusta que me digan Marbella - le dije directamente. - Bella, me parece perfecto, te hace justicia - me dijo Santiago estudiándome de pies a cabeza mientas caminábamos camino abajo del parque rumbo a ese café. Llegamos al café y nos sentamos en una de las mesas de afuera, yo escogí el lugar haciéndolo más informal para no dar pie a que me acorralara más, llegaron rápido a tomarnos la orden, Santiago pidió un café capuchino sin azúcar y un cenicero para poder fumar, yo pedí un soda expreso, de pronto él me ofreció un cigarro. - ¿Gustas un cigarro, Bella? - me dijo él con esa voz melosa que me encantaba. - No fumo, pero muchas gracias - le respondí educadamente y bajando un poco mi guardia. - ¿Te molesta si yo fumo? - me preguntó él, como el caballero que era. - No, en absoluto, adelante por favor - le respondí con educación. En eso nos llevaron las bebidas y pasamos unos minutos en silencio, los cuales me pusieron nerviosa, después él comenzó a fumar y cuando parecía que íbamos a iniciar a tener un dialogo decente, se acercaron a nosotros unas chicas para pedirme una foto con ellas y que les diera mi autógrafo, pues me ubicaron de inmediato como la actriz de los comerciales, cosa que me hizo sentir feliz y afortunada que la gente poco a poco me iba conociendo y que ya no era una desconocida más, les di el autógrafo con todo y dedicatoria y después el mismo Santiago nos hizo favor de tomarnos la foto y las chicas felices se retiraron encantadas de la vida. - Qué gusto saber, que estoy tomando café con una celebridad, con una actriz famosa de la televisión - me dijo Santiago rompiendo el hielo instalado entre nosotros. - No tanto como famosa, pero todo lo que he logrado hasta ahora ha sido a base de trabajo duro y estudio - le dije orgullosa de mí misma. - También de tu belleza, eres muy hermosa Bella - me dijo Santiago mirándome sin parpadear. - Gracias, favor que me haces. Por cierto ya que hemos venido a tomar café, quiero preguntarte, ¿Cómo diste conmigo? - le pregunté directamente. - Muy fácil, ví un comercial tuyo y te mandé buscar con un detective - me dijo dejándome helada con su respuesta. - ¿Detective?, eso da mucho miedo y ¿Cuál fue el comercial que le hizo querer buscarme? - le pregunté con curiosidad, pues la duda me estaba aniquilando. - El de Star Coke, en cuanto te vi y vi tu soltura para trabajar, tu naturalidad y obviamente tu belleza, quedé más que maravillado y le dije a uno de mis colegas del hotel que definitivamente tú, debías ser la imagen de la cadena y él totalmente quedó de acuerdo conmigo, hemos citado a varias actrices y ninguna nos ha gustado su trabajo - me dijo él, dejándome más nerviosa de lo que ya estaba. - Pero no saben si vaya a gustarles el mío, ya que haga una prueba para su cadena de hoteles, a lo mejor no soy lo que buscan - le dije sinceramente. - Claro que eres lo que llevamos buscando mucho tiempo, eres joven, natural, bellísima, talentosa y una gran actriz - me dijo Santiago halagándome a morir y haciéndome sentir importante. - Muchas gracias, pero solo he hecho comerciales, algún día quisiera hacer telenovelas o alguna serie para una cadena importante, digo se vale soñar - le dije algo abatida. - Claro que lo serás, tienes todo para serlo y llegará el día que te lloverán propuestas, por eso quiero que hagas esa campaña para mí, para poder decir, ella trabajó conmigo primero - me dijo Santiago arrancándome una sonrisa y haciéndome reír mucho. - Qué bella te vez sonriendo, eres en verdad muy hermosa Bella. Quisiera no estar casado para poder cortejarte - me dijo así sin más y yo me quedé inmóvil en mi asiento. - Vaya confesión, pero aunque así fuera si yo voy a trabajar para usted, no se mezcla lo personal con lo profesional - le dije muy segura intentando retomar el control de la situación. - Perdona mi pregunta Bella, ¿Eres novia del chico con el que apareces en varios de los comerciales que has hecho? - me preguntó Santiago. - No tengo, porque responder esa pregunta porque veo que usted no me pone atención señor Santiago, le acabo de dejar claro y le recalco una vez más que no mezclo lo laboral con lo profesional - le dije tajante y molesta. - No quise incomodarte Bella, es que no sé qué me pasa contigo, no me imagino verte con alguien más y me estás volviendo loco y me volveré más loco si no aceptas trabajar conmigo - me soltó Santiago todo eso de golpe y me tomó la mano en la mesa del café, haciéndome derretirme como una gelatina, ante el solo roce de su mano con la mía...
อ่านฟรีสำหรับผู้ใช้งานใหม่
สแกนเพื่อดาวน์โหลดแอป
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    ผู้เขียน
  • chap_listสารบัญ
  • likeเพิ่ม