Capítulo 7EL Marqués se rió mucho durante la cena. Después se dirigieron a su estudio para ver las pinturas de las que habían estado hablando. Eran obras de Stubbs, y Serla estaba particularmente interesada en ellas. Su padre poseía una de las primeras obras de aquel pintor y siempre anheló adquirir alguna más. –Hay otras dos arriba, en la galería de pinturas, que todavía no ha visto– dijo el Marqués–, y estoy de acuerdo con su padre en que nadie pintó los caballos en forma tan real como lo hizo Stubbs. Charlaron un rato más, hasta que el Marqués indicó: –Creo que está cansada y debería irse a acostar. Yo tengo que escribir unas cuantas cartas y, después, también me iré a dormir. Esperemos que sea una noche tranquila. –Eso espero también– sonrió Serla. En verdad, se sentía cansada, pe

