Sophia condujo al hospital luego de hablar con Isabelle, tenía que hablar con Leonardo acerca de Javier. Para Sophia todo era muy sospechoso, Javier prácticamente había desaparecido luego de todo lo que provocó de manera premeditada, porque ya no dudaba que él fuera quien armara toda la trampa. El problema era saber el motivo que lo había llevado a actuar de aquella mala manera. Leandro y él, habían sido amigos desde niños y no podía concebir un motivo razonable para la traición que Javier le había hecho. La joven decidió dejar de pensar, no le hacía ningún bien estresarse, ella debía pensar en su hijo y sobre todo, concentrarse en la carretera. Mientras tanto, en el hospital, Allegra y Leonardo miraban con desaprobación a Leandro. —No me miren así —se quejó con mal humor. Afortunada

