10. Tobias y los watchiturros. —¿Dudas, sugerencias, ganas de llorar? —pregunta nuestro profesor de matemáticas después de explicarnos ciertas ecuaciones. Sonrío, porque nunca dejará de hacerme gracia eso. Me apresuro a guardar mis cosas y veo que Cindy termina, sin embargo, espera a que yo lo haga. —Oye, Shey, es jueves, el viernes es el partido, ¿ya tienes algún plan para entrar? —cuestiona ella mientras salimos del aula y nos dirigimos a la cafetería donde tendremos una tranquila comida, o al menos eso espero. —No, en realidad no —admito y abro las puertas del lugar—. Pero ya se me ocurrirá algo, lo prometo. Mi vista va de inmediato a la mesa de Hunter. Habían pasado ya dos días desde que hablamos sin querer golpearnos. Me la pasé increíble con él, incluso me pidió que, si podíamo

