Para salvar el orfanato donde creció, Liam oculta un secreto peligroso: es un Omega fingiendo ser un Beta a fuerza de supresores.
Alexander Black, un implacable CEO Alfa que desprecia a los Omegas, le ofrece un trato despiadado: un matrimonio falso por un año. Un contrato frío, sin sentimientos ni ataduras.
Pero vivir bajo el mismo techo lo cambia todo. Las feromonas de Alexander hacen colapsar la resistencia de Liam. Cuando sus supresores fallan y su dulce aroma a vainilla invade la habitación, el Alfa calculador pierde el control y se convierte en una bestia posesiva.
Él juró que jamás tocaría a un Omega... pero el contrato dice que Liam le pertenece.
“No eres mi Luna. Solo eres una humana débil", me dijo él con su voz de hielo, atrapándome contra la pared de su lujosa oficina.Isabella necesita dinero para salvar a su hermano moribundo. Damian Sterling, su multimillonario y despiadado jefe, tiene todo el dinero del mundo... y un secreto peligroso. Él es un Alfa, un hombre lobo, y el aroma de Isabella lo vuelve loco. Él la rechaza como su compañera, pero la reclama como su propiedad. Un contrato oscuro lo cambiará todo: de día, ella obedece sus órdenes en la empresa; de noche, ella le pertenece en su cama.Isabella prometió no enamorarse de un monstruo, pero ¿qué pasará cuando su cuerpo y su corazón empiecen a traicionarla?
"Solo soy una humana... hasta que desperté a la bestia que mi jefe escondía bajo su traje de mil dólares".
Lia Morales está desesperada. Para pagar las facturas médicas de su hermana, acepta el trabajo de secretaria personal del temido Dante Blackwood. Pero Dante no es un CEO común; es el Alfa de la manada más poderosa del país.
Una noche de tormenta, un contrato firmado con sangre y un encuentro prohibido en la oficina cambian todo. Lia rompe la regla número uno: nunca mires a un lobo a los ojos durante su celo.
Ahora, Lia está marcada. Está embarazada de un heredero que no debería existir. Y mientras la prometida de Dante busca su cabeza, ella descubre que el amor de un Alfa no es un cuento de hadas... es una obsesión de la que no hay escapatoria.