Mi jefe y yoUpdated at Oct 9, 2021, 22:25
Mi nombre es Amore Smith y mi día inicio con el sonido profundo de mi alarma que programe tres horas antes de mi entrevista de trabajo como secretaria de uno de los CEOS más importantes a nivel mundial me levanto para arreglarme lo más posible y practicar un poco mi diálogo para la entrevista para evitar que los nervios me tomen una mala jugada arreglo mi ropa y mis papeles antes de meterme a bañar salgo rápido del baño y escojo mi elegante smoking que me dará un toque de elegancia me dirijo a la cocina con mis cosas en mano para tomar el termo con cafe que mi madre a preparado para mí le agradezco con un gesto sutil con la mano y en respuesta me da una sonrisa salgo de casa para dirigirme a tomar un taxi con destino a mi entrevista cuando escucho a mi madre llamarme y repetirme lo mismo que me decía cuando iba a la escuela, Mamá: "buena suerte y ten un gran día". Esa frase siempre hacia más completo mi día y aunque ahora no voy a la escuela lo sigue haciendo.
tomo el primer taxi que encuentro y le doy la dirección de las oficinas donde me encontré con Samantha la chica de RRHH con quién tendré la entrevista por la que he soñado varios años y por la cual me encuentro totalmente nerviosa. Al llegar pago al conductor sus servicios y checo el reloj en mi muñeca solo para darme cuenta que llegue 45 minutos antes, decido esperar en un café cercano solo para seguir repasando mis respuestas, me siento en la mesa pegada a la entrada notando que se encuentra con una gran fila de gente tratando de ser atendida, después de 5 minutos sentada repasando mis notas se acerca gentilmente un hombre que por su aspecto de Dios del Olimpo me obliga a mirarlo fijamente como si se hubiera apoderado de mi vuelvo a mi al ser interrumpida por un suave carraspeó proveniente de el...
Continúa con un educado saludo: Disculpe por interrumpirla señorita. Yo ya estaba babeando por el y pensando en lo educado que es, cuando continúa hablando: podría este simple mortal esperar su orden en la misma mesa que tan bello angel. Su frase hizo que mis mejillas se tiñeran de un rosa tenue y antes de que pudiera notar mi nerviosismo apareció una mesera con su orden me guiño un ojo para después desaparecer entre el tráfico peatonal de la zona solo dejando su bella imagen en mi memoria.