Sibella: La hija del EmperadorUpdated at Jan 11, 2022, 21:02
Hace 4 años atrás, preocupados por no poder lograr un embarazo completo y tras presenciar día con día, el pesar de su apreciada emperatriz, el emperador Nicholas busco una bruja que les leyera el destino, para saber si seguir esperando o buscar alternativas para algún tener un heredero con su esposa, el ya tenía otros hijos con unas concubinas, pero no llevaban título pues no eran hijos de damas nobles. La bruja saco nada más que un péndulo, e inmediatamente el oráculo había dado una profecía; El emperador y la emperatriz tendrían un bebé, un primer nacido que sería un conquistador, un ser poderoso y que daría una larga y leal descendencia.
Pero esto no fue todo lo que el oráculo dijo, prometió también un hijo, que sería un el Emperador.
Al escuchar eso miles de cosas pasaron en la cabeza de la emperatriz, le aterraba pensar que su primer hijo moriría en batalla al creer.
Las noches de ansiedad se marcaban en sus ojeras, en su cabello seco y despeinado l, ante tantas posibilidades que le hacían pensar que consultar a una bruja no fue la mejor idea.
"Igual solo es una charlatana, no debes preocuparte" El emperador, su amigo y compañero la tranquilizó, no había amor romántico, no eran hermanos, pero se querían como tal, pero el tener un heredero era su deber, y estar juntos en la cama era bueno.
A la vuelta de una año la preocupada gobernante empezó a olvidar la profecía, tratando de vivir tranquila, sobretodo, la concubina favorita de su esposo había vuelto a embarazarse, este sería su 5 hijo y aseguraba que tendría otro varón.
Nicholas se desvivía por sus hijos, ya tenía 9 pero sabía que tarde o temprano tendría hijos con Karissa, su emperatriz, confiaba en la profecía de la bruja y al creerlo destinado pensó no ser necesario meter presión. Su destino era ser la madre del futuro Emperador.