CAPÍTULO VEINTIOCHO Kate no era capaz de explicar cómo el simple hecho de cargar a su nieta recién nacida podía volver a llenarla de energía, pero así había sido: una sacudida tanto mental como física a su organismo. Y aunque no tuvo el mismo efecto poderoso de cargar por primera vez a Melissa cuando nació, sí fue muy similar. Supuso que tenía que ver con la instintiva necesidad humana de continuar el linaje, de deleitarse con el hecho de que estaba sosteniendo en sus manos a una tercera generación. Se maravillaba de esto mientras se hallaba sentada junto con DeMarco, cenando en su comedor. DeMarco había optado por comida china para la cena, lo que estaba absolutamente bien para Kate. Normalmente trataba de comer sanamente, pero dada la forna como se habían desenvuelto los últimos dos dí

