Los días pasaban volando en el castillo, Bevery se despertaba y las doncellas le daban un muy buen baño para que sus musculos se relajaran, despues se ponia alguno de los vestidos que habian mandado a hacer para ella y salia a desayunar junto a la familia real.
Luego de eso, era libre de hacer lo que queria. Tenia algunas sesiones a la semana con un tutor que estaba ayudandola con el tema de ser una reina y todo lo que conllevaba eso.
Pero despues de eso, sus tardes se basaban en recorrer el pueblo, admirar el puerto por horas y luego volver para tomar el té y finalmente cenar para luego ir a dormir.
Su parte favorita del dia era cuando el ave azul la visitaba y se quedaba dando vueltas sobre ella como si pudiera escuchar sus palabras.
-Su alteza, los caballos ya estan listos.- dijo una de las sirvientes, dando una reverencia.
Bevery asintio y comenzo a caminar hasta la parte del frente del palacio donde los tres caballos estaban esperando por ella.
Gawain y Wave dieron una reverencia al verla, saludandola.
Bevery y Gawain compartieron una mirada pero el contacto fue roto por el muchacho, que aun parecia un poco enojado con la princesa.
Wave ayudo a la princesa a subirla a su caballo y aseguro todo para que ningun accidente ocurriera.
Por su parte, una dama de compañia arreglaba alegremente la venda que Gawain usaba para apartar los molestos mechones de su rostro.
Bevery rodo los ojos y fingio toser.
-¿Ya estamos para salir?- cuestiono.
Hoy volverian a visitar el pueblo, habia muchas cosas que Bevery todavia queria ver y conocer, aprender de los cuidadanos y que estos le cuenten sus historias y sus problemas.
Se habia acostumbrado a volver de sus cortos viajes con pan caliente o alguna otra prenda para usar. Los aldeanos la amaban y la escuchaban todo el tiempo.
Se los habia ganado en muy poco tiempo y solo habia tenido que escucharlos atentamente y sonreirles.
Pero se habia encontrado a ella misma disfrutando de esas cortas conversaciones.
Habia aprendido muchisimo, incluso mas que con sus clases de etica y moral.
Los dos chicos subieron a sus propios caballos y asintieron.
-Tengan buen viaje.- les sonrieron los sirvientes antes de inclinar su cabeza.
Gawain fue el primero en mover su caballo y los otros dos lo siguieron a traves de los jardines del castillo hasta salir y meterse de lleno en el pueblo.
La gente que habitaba ahi, sabia a que hora la Princesa Bevery salia a dar sus paseos, por lo que ya la esperaba en las puertas de sus casas para verla y saludarla.
Bevery agitaba su mano en modo de saludo para todos aquellos que la veian con ojos brillosos.
-¡Princesa! ¡Princesa!- escucharon la voz de una niñita.
Bevery detuvo su caballo para poder escucharla mejor. La pequeña parecia completamente perdida y angustiada, su rostro expresaba miedo y eso hizo que el corazon de la princesa doliera un poco.
-¿Que sucede niña?
Ella froto sus ojos, tratando de ver mejor a la hermosa princesa de cuentos de hadas que tenia enfrente.
-Mi hermana…- logro decir.- ella se perdio en el bosque.- señalo, con lagrimas en los ojos y sosteniendo fuertemente un pequeño oso de peluche color rojo.
Los tres a caballo se observaron.
-¿Hace cuanto que se perdio?- cuestiono Wave.
-Ha salido hace horas, y todavia no volvio.- sono su nariz, limpiando sus lagrimas.- Princesa por favor, ayudala.- le pidio.- Se que usted puede encontrarla, ella le tiene miedo a la oscuridad.- agrego.
Bevery asintio, tenian que ir a rescatar a esa criatura, el sol estaba por ocultarse.
-Esta bien, tranquila.- la relajo.- ¿Cual es el nombre de tu hermana?
-Olivia.- respondio.- Se llama Olivia.
-Descuida, volveremos con Olivia.- soltó Bevery y fue la primera en comenzar a moverse a toda velocidad, dejando que su pelo volara en el viento.
Wave y Gawain la siguieron inmediatamente.
-Deberias llevarla nuevamente al castillo. Yo me encargo de esto.- le grito Gawain a Wave.
Este asintio y se adelanto hasta llegar a la par de la princesa.
-Su alteza, puedo llevarla denuevo al castillo. Gawain buscara a la niña.- soltó.
Bevery lo observo por un microsegundo y nego con la cabeza, decidida a seguir ese camino.
-¿Que clase de princesa seria si no puedo cumplir con mi promesa a una niña?- arqueo una ceja y Wave no pudo decir mas nada. Le hizo una seña a Gawain de que los tres seguirian y fue la ultima decision.
Al llegar al bosque, dejaron los caballos atados en unos altos arboles y se adentraron a pie.
-¡Olivia! ¡Olivia!- gritaban una y otra vez, con el cuidado de escuchar el minimo ruido de alguna niñita.
A lo lejos, se escucho el ruido de un llanto y se movieron rapidamente, pegada a un tronco, se encontraba la joven de cabellos oscuros, sosteniendo el mismo oso de peluche que tenia su hermana, pero este era azul.
-Aqui estas.- le sonrio la princesa cuando la encontro.
Los verdes ojos de la pequeña viajaron entre los dos extraños, deteniendose en el mas alto de los tres.
-¡Mi principe!- exclamo antes de saltar a los brazos de Gawain, teniendo el chico que atajarla en el aire y sostenerla para que no se cayera.- ¡Viniste!- lo abrazo con fuerza.
La pequeña no debia tener ni diez años, y se veia extremadamente diminuta en los brazos de Gawain.
-¿Estas herida?- pregunto Wave.- ¿Sientes algun dolor o algo?
Olivia nego con la cabeza y se aferro mas al muchacho.
-No ahora que mi principe llego por mi.- sonrio, las lagrimas de su rostro habian sido reemplazadas por una sonrisa.
-Debemos volver, antes de que se haga mas de noche.- dijo Bevery, agarrando la canasta con lo que parecian pequeñas frutas que la niña llevaba.- Corazon, esto es tuyo.- se la entrego, pero ella no queria agarrarla.
Es mas, cuando su mirada se cruzo con la de la princesa, soltó un pequeño grito y comenzo nuevamente a llorar en el hombro del mas alto.
Bevery abrio sus ojos sorprendida.
Perfecto, ahora hacia llorar a los niños.
Era lo peor.
-Supongo que me lo quedo yo entonces.- susurro, alejandose de la chica que habia parado de llorar a penas Gawain le hizo un par de cosquillas.
-¿La bruja te asusta no?- le cuestiono en murmuros, pensando que la princesa no escucharia.
Eso era una mentira, los niños la amaban. ¿Por que esta niña lloraria?
Suspiro.
-¿Wave? ¿Crees poder llevarla en tu caballo? Tengo miedo de que se distraiga con Gawain y se caiga.- dijo Bevery.
Wave inclino su cabeza.
-¿Olivia? ¿Lista para volver con tu hermana?- le pregunto Wave una vez que Gawain la habia bajado. La niña agarro rapidamente la mano del chico y comenzaron a caminar juntos.- Estoy seguro que te echo mucho de menos.
Gawain y Bevery quedaron un poco mas atras, Bevery veia en silencio como la niña se marchaba felizmente con Wave.
Al parecer el unico problema ahi era ella, y le estaba molestando bastante.
¿Acaso la habia asustado por su belleza? No, eso era imposible.
Ella se llevaba bien con los niños, es decir, siempre le pedian su tiara o incluso jugar con su cabello.
Observo la canasta en sus manos y suspiro, siguiendo a Wave.
Mientras mas rapido abandonara el bosque mejor.
-Sabia que eras fea, pero no tan fea como para hacer llorar a una criatura.- escucho a sus espaldas, Gawain la observaba con una mirada graciosa, completamente dispuesto a burlarse de la situacion.
-Felicidades Gawain, incluso puedes conquistar a niñas pequeñas.- dijo sarcasticamente.
-No todos nacemos para agradarle a todo el mundo.- se encogio de hombros.- Pero eso ya lo debes tener en claro.- se unio a su paso, yendo a la par.
Bevery rio.
-Ella es la primer persona a la que le desagrado.- soltó.
-Mmm, incorrecto. ¿Acaso no me contaste a mi?- se señalo.
Bevery rodo los ojos.
-No me importa si te agrado o no.- dijo.- Seguire siendo tu princesa de todos modos, y tienes que hacer lo que yo te digo.- se burlo.
-Y eso es a lo que llamamos, abuso de poder.- modulo, frunciendo el ceño al ver la canasta que descansaba en las manos de la princesa.- ¿Quiere que lo lleve, su alteza?
Bevery asintio, entregandosela.
-Si, no quiero nada que me recuerde a Olivia.-
Escucho la risa nuevamente de Gawain.
-Publico dificil, supongo.- metio la mano a la canasta y saco una de las pequeñas frutas de color rojo.- ¿Que demonios es esto?
Bevery le dio una mirada y elevo sus hombros.
-No lo comeria si fuera tu, no sabes de donde sal- pero antes de que pudiera decir algo mas, el fruto ya estaba siendo deborado por Gawain.
La princesa nego con la cabeza antes de suspirar.
-Nada mal.- lo aprobo con su cabeza.- ¿Quieres?- pregunto.- Es decir, ¿quiere usted, su alteza?
Bevery nego con la cabeza.
-Prefiero mantenerme sana y cuerda, gracias.- sonrio falsamente, llevando su mano al rostro del chico y limpiando un poco de fruto que habia quedado cerca de su labio.- Eres un desastre.- susurro.
Se encontro con la intensa mirada del chico, que viajaba por todo su rostro.
Bevery trago saliva y se alejo un poco.
-Comere otro.- anuncio y despues de dos o tres bocadillos mas, supo que no pararia hasta acabar la canasta.
-Basta Gawain, ¿y si son venenosos?- cuestiono.- ¿es que acaso no aprendiste nada en las lecciones?
-Tranquila, su alteza. Ya estaria muerto si fueran venenosos. Por cierto, ¿tus ojos han sido desde siempre tan verdes?- se inclino hasta invadir el espacio personal de la princesa, analizando aquellas joyas color jade.
Bevery fruncio el ceño antes de volver a dar un paso atras, intentando aumentar la distancia entre ambos rostros.
-Creo que si tenian veneno despues de todo.- dijo todavia algo curiosa por la situacion y la actitud.
Gawain le regalo una enorme sonrisa, pero no era una de burla o picardia… era una verdadera sonrisa, una calida y bonita…
Algo definitivamente estaba pasando.
-Su majestad, los caballos ya estan listos.- escucho a Wave interrumpirlos. El recien llegado llevo su mirada a la pequeña fruta que Gawain aun tenia en su mano y su rostro cambio por uno lleno de preocupacion.- Por favor Gawain, dime que no probaste de esa fruta.- suplico.
-Oh oh…
(...)