Wave caminaba por el pueblo junto a la Princesa, por fin habian podido liberarse cinco segundos de Gawain, que habia sido llamado por las señoras para que cortara un poco de leña.
Wave habia visto esas frutas algunas veces antes, y sabia que nada bueno podia pasar del consumo de estas.
Lo que menos necesitaban en este momento era un Gawain bajo los efectos de esa fruta.
Por lo que, al día siguiente, cuando tuvieron que dar el recorrido al pueblo, Wave pidio unos momentos a solas con la princesa para contarle que era lo que iba a suceder con su guardián.
-Entonces…- fue la princesa la primera en hablar, mientras que recibia saludos de la gente que se cruzaba.
Wave tomo una bocada de aire y la observo.
-Su alteza, ¿usted vio algo diferente en Gawain desde ayer?- cuestiono.
Bevery fruncio los labios y penso, en realidad bastantes cosas habian sido extrañas desde ayer cuando Gawain comenzo a acariciar su rostro con completa confianza y con facinacion en sus ojos.
El chico la habia seguido toda la noche, hablandole dulcemente y diciendole halagos, cosa que nunca habia pasado desde hace dieciseis años de conocerse.
Ese no era Gawain, alguien lo habia cambiado o embrujado.
Él nunca la trataria tan bien, incluso si se trataba de la misma reina.
Esta mañana, cuando fue a su entrenamiento diario, ni siquiera estaba tratando de impresionar a las damas que lo rodeaban ni siquiera coqueteaba con ellas y eso tambien era demasiado extraño.
Pero en cuanto vio a la princesa salir del palacio y dirigirse hacia él para emprender su paseo, el chico sonrio enormemente y casi la abraza enfrente de toda esa gente, por suerte Wave habia estado ahi para impedirlo y mantener las cosas calmadas.
Si, definitivamente algo estaba pasando con Gawain y tenian que resolverlo rapidamente.
-¿Tambien lo notaste no?- devolvio la pregunta.
Wave asintio.
-Definitivamente, su alteza.- soltó.- Y tiene que ver con lo que comio el otro dia en el bosque.- señalo.- esas frutas que estaban en la canasta.
Bevery fruncio el ceño.
-¿Eran venenosas?
Wave negó.
-Esas frutas generan un efecto en la persona que las come, cuando son ingeridas producen una hormona que los hace sentirse plenamente atraidos hacia quien quiera que este cerca de ellos en ese momento.- Bevery abrio los ojos enormemente.- por lo que, si usted fue quien estaba frente a él… Ahora Gawain desarrollo ciertos sentimientos hacia la princesa.- señalo.
Bevery no podia mantener la boca cerrada del asombro, incluso negó un bocadillo que le habia ofrecido el pastelero del pueblo.
No queria concentrarse en nada mas de que en las palabras que Wave le estaba diciendo.
Tenia sentido ahora por que se habia comportado asi con ella.
Esa maldita fruta lo hacia estar enamorado de ella.
Suspiro.
¿Como suponia que esa cosa pasaria? No queria tener a Gawain detras de ella por mucho mas tiempo, no sabia cuanto tiempo mas iba a soportar ese nivel de intensidad que manejaba el tipo.
-¿Y como hacemos para deshacernos del efecto de esa droga?
Wave penso por unos momentos.
Necesitaban algo mas fuerte que solamente dejar pasar el tiempo.
-No lo sé.- finalmente dijo.- pero prometo que me pondre a investigar para saber como acabar con eso.
Bevery asintio, perfecto. Ni siquiera sabian como frenarlo.
-¿Y tu crees que la niña tambien…?- dejo la pregunta en el aire.
-Quizas.- soltó.- O solamente sintio amor a primera vista con Gawain. Observelos.- apunto hacia donde el soldado venia con la niña entre sus brazos.
Los dos reian y parecian bastantes cercanos.
Bevery alzo una ceja.
-¿No se suponia que cortabas leña?- fue lo primero que le dijo al chico.
Gawain la observo y sonrio enormemente, como si acabara de ver a la diosa del amor.
-¡Oh Dioses de los Cielos! ¡Gracias por dejarme poder ver con mis propios ojos la hermosura en su nivel maximo una vez mas!- exclamo, bajando a Olivia de sus brazos.- Olivia, ve a jugar con tu hermana.- le dijo y la niña asintio antes de darle una mirada de odio a la princesa.
Bevery suspiro cuando Gawain intento acercarse a ella y nuevamente abrazarla, pero Wave se puso frente a ella y la protegio.
-Gawain.- estiro.- Controlate. Estamos trabajando.- advirtio.
-Pero quiero abrazar a mi princesa.- se quejo como si fuera un niño, zapateando y moviendose en forma de berrinche.
-¡Ah! Enserio no soportare esto por mucho tiempo.- dijo la princesa, esquivando a los dos chicos y caminando derecho hasta el puerto.
Gawain la siguio a toda prisa.
-Mi princesa, hoy desperto mucho mas hermosa que otros dias.- halago.- Incluso las flores tienen miedo de mostrarse y competir contra usted.- le regalo una sonrisa.
Bevery bufo.
-¡Alguien arreglelo rapido!- exclamo una vez que habia salido de la hipnosis que aquellos ojos verdes estaban haciendole.
No deberia acostumbrarse a ese Gawain amable y cariñoso con ella, era el falso.
Observo para arriba y vio aquel pajaro azul nuevamente.
Sonrio y estiro su mano para que, como siempre, se posara sobre su brazo.
-Hola pequeñin.- saludo, acariciando su cabeza.
-Puedes acariciarme a mi cuando quieras, y no tiene que ser solo mi cabeza, su alteza.- le guiño un ojo.
Bevery hizo una expresion de asco.
-Agradece que nadie esta cerca para escuchar como te refieres a la Princesa.- respondio.- Esto te costara muy caro una vez que vuelvas a ser tu.- lo señalo.
Gawain sonrio y se acerco hacia ella, una vez mas.
Tomo el dedo entre sus manos y acaricio lentamente la palma de la princesa, dando movimientos circulares mientras el ave aun estaba posado en su brazo.
-No importa el momento, siempre querre tener tus manos sobre mi.- volvio a guiñarle el ojo.
Bevery gimio frustrada, atrapada contra los barandales que protegian el muelle.
¿Donde estaba Wave cuando se lo necesitaba?
-Gawain, podemos hablar de esto en privado mas tarde. ¿Si?- se encontro rogando un poco de distancia.
-¿Estas intentando coquetear conmigo, Very?- cuestiono con gracia, mas burlon de lo normal.
-Solo alejate.- el ave hizo un ruido raro y comenzo a aletear sus alas, haciendo que Gawain se separara de la princesa.- Gracias pequeñin.- volvio a acariciar al pajaro cuando sus manos fueron liberadas.
Vio a Wave acercarse hacia ellos corriendo.
-¿Volvemos, su alteza?- cuestiono.
Bevery asintio pero antes de que pudieran comenzar a caminar, escucharon un fuerte grito.
-¿Blueberry eres tu? ¡Ven para aqui pajarraco loco!- era una voz de una chica, y se escuchaba desde abajo del puerto.
Los tres fruncieron el ceño y se aproximaron por el barandal, sobre un barco se encontraba una chica de cabellos rojizos moviendo sus manos con rapidez.
El ave salio voliendo del brazo de la princesa hasta terminar sobre el bote.
-¡Lo siento! Siempre se escapa y molesta a otra gente.- se disculpo, todavia no viendo muy bien las caras de las personas que estaban a la lejania.- ¡No puede ser! Su alteza.- se inclino rapidamente, arrepintiendose de no averse dado cuenta antes.
Bevery alzo el menton y sonrio.
-¿Blueberry? ¿ese es su nombre?- cuestiono.
La chica asintio.
-Si, es mi pajaro mensajero.- presento.- ¿Quisiera usted dar un paseo en mi humilde barco? - cuestiono, mostrando su transporte que era lo suficientemente grande como para que todos entraran.
-¿Podemos?- le pregunto ahora Bevery a Gawain.
-Cualquier cosa que mi princesa quiera.- volvio a decir con su tono dulce.
Entonces, antes de que se pudieran arrepentir, los tres estaban subidos al bote, disfrutando de la cercania con el agua cristalina.
-Bienvenidos a bordo.- saludo la chica, estrechando su mano con cada uno.- Mi nombre es Sabina.
-Es un gusto Sabina.- respondio Bevery.- Estos son Gawain, mi guardian real y Wave, otro de mis soldados.- presento.- y yo soy…
-La princesa Bevery de Amaru, lo se.- rio nerviosa.- Te admiro muchisimo.- sonrio.- Cuando supe que estabas aqui, inmediatamente subi a mi barco y llegue, es mi sueño el poder verte.
-Los sueños se cumplen supongo.- se encogio de hombros, sintiendose agradecida de poder tener esa clase de publico que cruzaba oceanos para poder verla desde cerca.
-Tenga, con esto puede alimentar a Blueberry.- le tendio una pequeña galleta que la princesa acepto con gusto antes de entregarsela al pajaro.
-¿Y para estos nobles soldados no hay nada?- cuestiono Wave, soltando una sonrisa coqueta.
Bevery se rio en silencio.
Sabina entrego una bandeja con pescado perfectamente cocido.
-A esta preciosura la pesque hoy a la mañana.- informo antes de que lo que habia preparado fuera deborado por las dos bestias masculinas.- Su majestad, para usted.- le tendio su propia bandeja, antes de darle una reverencia.
Bevery probo el pescado y suspiro.
-Esta delicioso, Sabina.- le sonrio y la chica comenzo a dar unos saltitos. Bevery penso que quizas tenia dos o tres años mas que ella.- Asi que este es tu barco…- analizo.
La pelirroja asintio, sentandose frente a la princesa.
-He vivido de aqui a alla por años, el barco y yo somos como uno.- el quejido del pajaro la detuvo.- bueno, y Blueberry tambien.- lo acaricio. - me mantiene conectada con todos.
Bevery asintio, tomandose un poco de tiempo para pararse y ver como era el oceano y la flora que lo rodeaba, era hermoso.
Incluso podia ver su reflejo en el agua y tenia ganas de tirarse hacia ella si no era porque su vestido era lo suficientemente importante como para arruinarlo.
Nunca se habia metido al agua, incluso no sabia nadar.
Pero habia algo en el oceano que la estaba llamando, como si quisiera que se tirara.
-Bevery, alejate de los bordes. No queremos que te caigas.- dijo Gawain, rompiendo su momento de concentracion.
El chico tomo su brazo y la atrajo hacia él. alejandola de los bordes.
-¿Bevery?- cuestiono Sabina, curiosa de la informalidad del guardia real.
-Oh, ellos se tratan asi.- se unio Wave.- Son cercanos.- sonrio incomodo.- la princesa no tiene problema con que él sea asi. ¿cierto?- pregunto con cierta presion.
Habian acordado que nadie se enterara bajo que efectos estaba Gawain asi que tenian que evitar cualquier mal entendido, incluso con la chica que acababan de conocer.
Bevery sonrio molesta, alejando a Gawain de su cuerpo en un intento de liberarse de él.
-Si, es cierto.- dijo sin muchas ganas.- En fin… Sabina.- la llamo.- tengo mucha curiosidad sobre tu historia y se que tienes muchas aventuras que contarme. ¿Que te parece venir a cenar al castillo hoy?- cuestiono.
Los ojos de la pelirroja brillaron en fascinacion.
Y asi, la princesa Bevery se habia ganado una amiga.
(...)