4: ¿Quién te crees?

1689 Palabras
Sentí que unos brazos fuertes me sostuvieron y escuché a mi jefe hablarme, luego de eso sentí como me acostaban en algo tan suave como una nube y envolvió mi cuerpo por completo. Perspectiva de Adair Esta misteriosa chica simplemente se desvaneció, en el momento que la cargué, sentí que era más liviana que una pluma y eso era un poco preocupante. — Pablo, ve por el botiquín que está en mi baño. Pablo regresó con el botiquín y le puse un poco de alcohol en la nariz, luego de eso froté su frente con dicho líquido y a pesar de esto no reaccionó. — Hay que llamar a un doctor, supongo que en la empresa hay uno — Pablo negó — ¿Qué? Pero se supone que Ryan había contratado a uno. — Es cierto que contrató uno pero Cassidy dijo que no era competente para trabajar en la empresa, ella mencionó que buscaría uno a la altura. — ¿Qué? ¿Quién se cree esa mujer para venir a desautorizar una orden de mi hermano? — espeté furioso — ¡No puedo creerlo! Esta empresa está patas arriba. Me fui al teléfono y llamé a la señorita Parks, el teléfono repicó varias veces pero ella no respondía, fue hasta la tercera vez que la llamé que respondió. — ¿Qué quieres? — su tono fue de soberbia — estoy bebiendo mi café, espero que sea algo urgente si no te voy a despedir. — Señorita Parks — escuché que ella se puso nerviosa — quisiera decir que lamento muchísimo interrumpir su café pero sería hipócrita. Escúcheme bien, ¡QUIERO QUE MUEVA SU CULO DE INMEDIATO AQUÍ A MI OFICINA! — CEO, lamento la confusión pero pensé que era un… No dejé que terminará y le colgué, masajeé el puente de mi nariz mientras caminaba de un lado al otro. Tocaron la puerta entonces mi secretaria entró e hizo pasar a las dos empleadas que había mandado a llamar. — Usted — señalé a la responsable del personal de limpieza — a partir de hoy no le va a dejar tanto trabajo a la señorita Elowen, le dará la cantidad de tres baños, cinco como mucho para esto que va a ser cuando una de las empleadas fallen, la frecuencia será dos veces a la semana. El resto de días la enviará aquí a la planta superior para que se encargue de las tres oficinas que hay y rotará de esa forma semanalmente. — Pero señor… — ¿Pero? ¿Acabo de escuchar un pero? — puse mi mano detrás de mi oído — ¿Acaso le tengo que recordar quién demonios soy yo? — No señor, claro que no — ella mordió nerviosamente sus labios — todo se hará como lo está pidiendo. — Muy bien, se puede retirar. Hoy la señorita Elowen tiene asignado dos baños más y no es necesario que los limpie a profundidad en la segunda ronda, creo que aquí los que trabajamos somos adultos que saben como usar un puto retrete. — Si, señor. ¿Se le ofrece algo más? — Con usted nada, se puede retirar — ella asintió y salió de la oficina entonces miré a la señorita Parks — muy bien, ahora quiero que me digas por qué demonios has despedido al doctor que MI hermano contrato. ¿Quién te crees que eres para tomar ese tipo de decisiones? Te recuerdo que los despidos vienen desde la oficina del CEO y tú eres la que se encarga de notificar eso, no te tomes atribuciones que no te corresponden. — Pero CEO, yo lo hice pensando en… — ¿Pensando? ¿Realmente piensas? No me salgas con peros porque no hay justificación, ahora tengo a una señorita inconsciente aquí en mi oficina y no hay ningún médico que la pueda revisar — señalé a Elowen — No sé a qué se debe ese desmayo, ¿Sabes en el serio problema legal en el que nos podemos meter si esto es debido al exceso de trabajo? Ahora dime, gran ilustre señorita Parks, ¿Qué hay que hacer con una de mis empleadas que necesita atención médica si no hay un maldito doctor en toda la empresa porque decidiste despedirlo? — Este… Yo… — ella miró a Elowen y pude ver rabia en sus ojos. — ¡No la mires de esa forma! — ella dió un respingo — escucha bien, no vuelvas a verla de esa manera si no quieres que te corte la cabeza de un solo tajo. — Señor, no sé de qué está hablando, no he visto a Elowen de ninguna forma. — No me quieras ver la cara de idiota — la miré de cerca — ve con pies de plomos porque todo lo que has hecho es suficiente para que te despida. Yo si tengo ese poder, tú no. Dime señorita Parks, ¿Quién va a despedir al CEO de la empresa? A ver, ilustrame con tu sabiduría porque soy un ignorante. Ella se quedó callada y me sentí molesto, miré que tomó su celular entonces la observé a ver hasta donde llegaba. — Señor, el doctor que he recomendado para que trabaje aquí ha venido — ella me miró con más ánimos — si gusta puede subir para revisar a la señorita Elowen. — Sería un colmo que le dijeras que no suba, ¡Que se de prisa que necesitamos un doctor! El doctor subió, al verlo algo joven tuve mis dudas pero quise darle el beneficio de la duda. Empezó a revisar a Elowen y le puso una mezcla que apestaba entonces ella despertó al instante. — ¡Apártense de mi camino! Salió corriendo directo al baño, pudimos escuchar que ella vomitaba y luego de unos minutos salió un poco pálida pero mejor ya que estaba consciente. — Señorita, si me permite — el doctor habló — la necesito terminar de revisar. Elowen asintió y se sentó, el doctor le comenzó a hacer algunas preguntas delante de nosotros. Ella respondía con naturalidad. — ¿Le ha venido su período? — Doctor, no cree que esa pregunta es un poco íntima, aquí hay muchas personas. — No se preocupe y responda. — No, no he tenido mi período desde hace como dos meses ahora que me doy cuenta — ella respondió algo avergonzada — ¿Quiere preguntar algo más? — No es necesario — él se levantó y nos miró — la señorita está embarazada. Me sorprendí al escuchar eso, todos estábamos estupefactos al saber que ella estaba embarazada. Una sonora carcajada por parte de Elowen resonó en toda mi oficina, se sostenía el estómago con ambos brazos. — Doctor, debería dejar la medicina para dedicarse a la comedia. Yo no me encuentro embarazada y estoy segura de ello. — ¿Por qué está tan segura? — Solo que sea obra y gracia del Espíritu Santo es que puedo estarlo, no creo que la anunciación de la Virgen Maria se vuelva a repetir en este siglo. — ¿Qué quiere decir con eso? — Es usted un pedazo de imbécil — hablé y miré a Cassidy — ¿Este es el médico que estás recomendando? No puedo creerlo, ni loco pienso contratar a un doctor que no sabe ni siquiera deducir que su paciente le está diciendo de una manera más sutil que es virgen. El chiquillo se fue y le di dinero para el taxi, miré a Elowen que se estaba secando las lágrimas. Sabía bien que no podía dejarla sin revisión médica ya que era nuestra responsabilidad velar por esto. — Elowen, te llevaré a un doctor de verdad — tomé mi saco — vamos al hospital o a una clínica, Pablo. — No será necesario, lamento haber hecho tanto bullicio por algo tan insignificante como un desmayo. Probablemente es que me acosté algo tarde ayer y estoy agotada. — Entonces te daré el día libre con goce de sueldo. — ¡No! — ella se mostró asustada — no es necesario, puedo sacar el trabajo sin problemas. Ahora si me disculpan tengo que limpiar nueve baños. — Respecto a eso, hubo un cambio. A partir de ahora se te asignan tres baños por día y serán solo en ciertas ocasiones, luego de eso vas a limpiar las oficinas de aquí arriba. — ¿En serio? — ella se mostró sorprendida — bueno, agradezco por la consideración. Entonces iré a limpiar mis otros dos baños. Miré que Elowen se marchó y después de eso quedé a solas con la señorita Park, ella se notaba enojada así que suponía el motivo pero creo que sus sentimientos de resentimiento iban un poco más allá de cualquier cosa. — Señorita Park, yo mismo pienso entrevistar a los candidatos de doctores que vengan, no quiero ninguna recomendación suya ya que sería inútil. Ella se fue y yo contacté a Ryan, cuando él me contestó se encontraba molesto así que terminó por regañarme. “Pensé que te había pasado algo” No puedo creer que no me enviaras un mensaje como te pedí. — Lo siento pero lo olvidé por completo, sabes que el viaje es cansado. “Si, Pablo me dijo que llegaste a caer muerto y eso fue lo que me mantuvo tranquilo. Aquí en la empresa se te extraña.” — Que sentimental que te has vuelto con mi ausencia, pobechito, prometo llamarte para darte el beso de las buenas noches. “Eres un idiota, vete al demonio. Te dejo que tengo mucho trabajo pendiente.” — Espera un momento, necesito que me pases el contacto del doctor que has contratado para la empresa. Hubo algunos asuntos aquí en la empresa y digamos que no se encuentra disponible, me has dejado a cargo de un sitio donde no saben el orden de la jerarquía. “Bueno, no tengo tiempo para que entres en detalles así que te envío a tu correo el contacto de ese doctor. Por favor trata de que vaya a trabajar allá ya que es bastante bueno y confió plenamente en él, no sé lo que tengas que hacer para hacerlo.”
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