Fue realmente sorprendente para mí ver el cambio físico de Rachel en tan poco tiempo, no era la misma mujer que tenía el cabello bien cuidado y maquillaje en su rostro, admito que me daba pena por ella, pero lo que le pasaba era solo culpa de ella y debe hacerse responsable de sus actos. Al vernos llegar a su mesa, no pudo ocultar su sorpresa, no es para menos, pues no sabía absolutamente nada y para completar, hoy no era día de visita. Me senté en la silla frente a ella y Alexander se quedó de pie a mi lado con los brazos cruzados sobre su pecho. Por supuesto que antes de abordar el avión me imaginaba esta escena estando yo sola, pero ya no había marcha atrás, después de todo, Alexander tenía razón al decir que debíamos unirnos, trabajar en conjunto para que todo sea más f

