Lo que menos me esperaba al despertarme era a Ben acurrucado a mi lado, ni en mis más remotos sueños hubiera esperado que este chico de ojos claros hubiera venido a dormir conmigo cuando le había pedido que no lo hiciera, ¿me molestaba? Un poco, pero la ternura y la plenitud eran más que cualquier enojo que tuviese en ese momento, porque algo en su actitud demostraba que no le era tan indiferente como él decía. Quizás mi enojo estaba justifica o quizás no, pero la realidad es que estaba dolida, me jodia de gran manera que no pensara en que podíamos ser más que solo un par de desconocidos que se acuestan, ¿Por qué? Pues, era simple estaba empezando a quererlo y lo sabía, había logrado entender que mis sentimientos hacia él eran verdaderos y que por primera vez en largo tiempo deseaba estar

