Mis labios recorren su cuello con delicadeza, su piel se eriza y me siento en la gloria, sus reacciones me están volviendo loco, ver la forma en que su cuerpo reacciona, los escalofríos que experimenta, los que yo experimento cuando es ella la que me toca, Luna mueve su mano para correr su cabello hacia arriba, su nuca queda completamente expuesta ahora, sonrió. - Eres muy mañosa – beso el hueco en su curvatura – Y hueles delicioso – suspira y se da la vuelta. - No quiero ir hoy a la universidad, hace mucho frío – elevo unas de mis cejas. – No vayamos. - Toda la semana ha hecho frío – sus brazos rodean mi pecho y su rostro se esconde en mi cuello. - Lo sé, pero ahora llueve – era verdad, llovía - ¿Por qué llueve? ¿No le bastaba con la nieve? – aprieto m

