Saber que Alex ha conversado con su mamá, sobre lo que siente por mí, me hizo entender que él en verdad quiere algo bonito conmigo y si es así ¿Para qué seguir en secretos?. Hablé con Alexander y quedamos en anunciar nuestro noviazgo el 24 después de la llegada del niño Dios, cómo regalo adicional para los niños. Faltando dos días para el 24, salí con Alex a la capital (Caracas) a comprar los regalos para las niños y algunos presentes para la familia. Cuando las compras las culminamos, nos fuimos para un restaurante almorzar; pedimos una pizza grande y un refresco de 1 libro. —Tú me haces muy feliz Sol, estar haciendo compras contigo para los seres que más queremos, me llena mucho el corazón —con unos ojitos iluminados, exclamó. —Tú también me haces muy feliz Alex, a pesar del poco tie

