Narra Sebastián He estado intentando enfocarme en las cifras proyectadas para el trimestre, pero las letras se me mueven, las líneas se desordenan. Y no por cansancio. Mi asistente aparece en la oficina, la escuchaba mientras sentía la presencia de la mujer que vería a los pocos minutos. De nuevo ella, Jenny… que llevaba un vestido azul claro y el cabello suelto, que hablaba de manera tan despreocupada como si no hubiese soltado una verdad que me dejó descolocado. “Me gustas.” Fue simple, espontáneo… y extraño. No incómodo en el sentido negativo, sino extraño porque jamás la había visto así. Para mí siempre fue “la coordinadora de Rodrigo”, la chica eficiente y sonriente que solucionaba cosas antes de que cualquiera pidiera algo. Nunca pensé en ella como una mujer que pudiera senti

