Capítulo 6: Entrenamiento Pesado.

2345 Palabras
Todos se juntaron para escuchar a Kaler y sus instrucciones. Amelia tenía curiosidad por saber que clase de entrenamientos harían. Creía que iban a hacer pruebas normales de ejercitarse, aprender cosas nuevas para poder rescatar a más personas etc. Kaler: Bienvenidos a el entrenamiento de hoy. Todos ya saben que clases de entrenamientos hacemos y saben que es por su bien. La única que no sabe es obvio la nueva, su compañera Amelia. Así que voy a darles un entrenamiento con todos juntos está vez, a ver quién es el más fuerte - señala a un camino con una línea roja en el piso - harán una carrera de obstáculos fuertes, sin armas, sin nada con que defenderse. Solo les daremos un triste cuchillo muy pequeño. Y el que gane y llegué a la meta será considerado el más fuerte, tendrá un premio también. El que pierda será castigado con quedarse sin comer nada, solo podrá tomar agua por tres días. Una cosa más, sin trampas porque serán eliminados y castigados. No ayuden a sus compañeros en ningún momento serán eliminados, igual castigados - Amelia al oírla se quedó algo impactada, ya era suficiente este nuevo mundo y pensaba que era muy fuerte eso e algo injusto. Como podrían sobrevivir así, se imaginó a el perdedor sin mucha fuerza para luchar en caso de un ataque de muchos Zombies. Ella no dijo nada porque no quería problemas. Kaler: Muy bien, empiezan ahora - todos en ese momento comenzaron a correr. Amelia: Esto es algo muy extraño - mientras estaba en el camino de la carrera, observaba como de lejos se veían unas puertas grandes muy extrañas a cada lado del camino. Miró como estás empezaban a abrirse y dejo de correr. Carlos: No te detengas - pasando a su lado corriendo. Ella se quedó en shock con lo que veía. De esas puertas salieron muchos Zombis al menos una docena de ellos. No lo podía creer era como otra pesadilla más. Amelia: Enserio esos son los obstáculos. ¡Oh rayos! ¿En qué rayos me metí? Voy a morir. Además no es buena idea tener infectados adentro del refugio o zona segura, podrían escapar y morder a las personas de aquí. Es peligroso no sé como pueden hacerlo -. Yasahiro: Eso e pensado también. No me digas que tienes miedo... - da un salto cuando se da cuenta de que él está a su espalda parado - ya has pasado por esto. Además siempre tenemos algo de miedo, pero, ahí que aprender a defendernos mejor y tendrás que luchar. Sé que tú puedes, nunca te has rendido y cuando has estado a punto de hacerlo siempre de alguna manera te levantas. No sé como lo haces - lo mira sería - Y no te preocupes, solo te hablo para indicarte que más adelante luego del obstáculo Zombi pasaremos por un obstáculo peor que esté te lo aseguro. No te hablaré tranquila, estaré alejado. Solo te quería advertir, te hará alucinar, créeme. Bueno hasta la meta, esperó verte, sobrevive - se adelanta siguiendo su camino corriendo. Amelia: Idiota - suspira y sonríe un poco, luego se sorprende por las habilidades de sus compañeros eran de verdad muy buenos en esto. Le habían dicho ya antes de la carrera sus compañeros la habilidad de cada uno. Marian tenía la habilidad de lanzar una especie de baba por las manos, que al lanzarla hacia caer a sus oponentes. Al igual que todos brincar un poco más alto que era extraño, ya que todos tenían esa parte de habilidad. Yasahiro usaba la habilidad de súper oído. Y Cristina la habilidad de súper olfato. Los Zombis ya estaban cada vez más cerca y ya tenía que pelear - Muy bien lo haremos a mi manera, aquí voy - corriendo hacía ellos asiendo volteretas, esquivando y peleando. Hasta que ya estaban ya casi pasando esa zona con ya pocos infectados. Casi uno de los últimos logra morderla pero ella se protege de momento, sorprendida por lo que hizo, tenía una nueva habilidad extraña de escudo invisible. Ella no quería una herida o cicatriz a pesar de ser inmune. Lograron eliminar a los últimos y luego corrían, siguieron a pasar a las siguientes pruebas. Amelia veía más puertas adelante y pensó en muchos más infectados. Luego se abrieron y reveló algo que le disgustó mucho. Eran unos cuantos osos salvajes y se veían muy maltratados con algunas heridas. Tenían una especie de collar con una luz roja. No lo podía seguir creyendo, no quería hacerles daño, amaba a los animales. Comenzó a pensar en como seguir y tratar de no hacerles daño. Vio a sus compañeros atacándolos y llegando hasta matar a los pobres animales. Se le ocurrió la idea de pasar con su escudo invisible sin hacer daño. Eran fuertes los animales que la arrastraban un poco por medio del escudo tratando de empujarla al pasar. Logró pasar con algo de dificultad pero al menos lo había logrado, ahora pasar a las siguientes fases. Pasaron por unos muros escalando, encima de baches o barros ensuciándose y luego un río. Al mirar adelante se sorprende porque ya había llegado a la meta. Pensaba que habrían más cosas. Llegó segunda, Yasahiro primero, Cristina tercera, Carlos cuarto y Marian quinta. Amelia: ¿Eso es todo? - suelta un suspiró y se tumba en el suelo a descansar. Kaler: Bien hecho - sonríe y aplaude un poco - Aunque todavía no han terminado. Vayan a descansar, es tarde. Mañana se enfrentarán entre ustedes mismos. Yasahiro vs Amelia, Carlos vs Cristina y Marian. Ok eso es todo por hoy. Nos vemos luego, mañana - se va. Amelia: (Porque tenía que ser con ese idiota) - pensó. Todos se van a sus cuartos, ella decidió esperar a que todos regresaran del baño para poder bañarse tranquila y sola. Carlos: Hola, ¿ya te duchaste? - dice regresando con las chicas. Amelia: No. Iré ahora. ¿En dónde queda el baño de chicas? - Marian le trata de explicar y ella entiende más o menos dónde queda - Gracias. Marian: De nada, para eso estamos - Amelia se va con su ropa y toalla. Estaba dando vueltas ya que no había entendido bien y pronto vio una puerta con un dibujo medio borroso pero que parecía del baño. Entró y justo eran como cinco o siete las duchas con puertas, junto con los inodoros aparte. No sé veía o escuchaba a nadie y se preparaba para la ducha. Se quitó su pantalón y blusa, luego antes de quitarse la ropa interior escucho un pequeño ruido. Se detuvo y miró a su alrededor. Luego tomó su cuchillo pequeño que se había quedado de la carrera por si acaso era un Zombi, nunca se sabía y más con todas las cosas que ella había pasado. Trago saliva, camino con valentía y cuidado hacía donde provenía el sonido. El sonido era proveniente de una de las duchas, pero una de las últimas. Se acercaba más y más. Hasta que se preparó de abrir la puerta de esa ducha con su cuchillo en la mano con temor. Cuando al fin la abrió de un jalón duro, se quedó sin palabras con lo que veían sus ojos. Era Yasahiro y no tenía ropa, solo una toalla en la parte de abajo tapando sus partes. Se le veían los músculos atractivos, el six pack y sus pocas cicatrices. Él la miró con sonrojo, sorprendido y luego la miró de arriba a abajo. Yasahiro: ¿Qué haces aquí? Me asustaste, ya me iba a ir -. Amelia: E-eso l-lo tengo que preguntar yo - tartamudeo bajando su mano en la que sostenía su cuchillo traga saliva nerviosa y sonrojada - ¡¿Qué haces aquí?! -. Yasahiro: Tranquila, es obvio que bañarme que más. Y... estás en el baño de hombres - la sigue mirando fijamente. Amelia: ¡Q-qué! No puede ser. ¿Este es el baño de hombres? - él asiente con la cabeza- Hay no que vergüenza. Lo siento. Debo de irme rápido de aquí antes de que alguien más venga - camina rápidamente a recoger sus cosas para irse. Yasahiro: ¡Espera! - la toma de la mano jalándola hacia la ducha, recoge su bolsa y la mete hacia adentro de la ducha con ella cerrando la puerta de la ducha. Amelia: ¡Oye! ¿Qué rayos haces? - intenta irse pero él la detiene con su cuerpo y tapándole la boca. Estaban muy pegados que a ella se le aceleró el corazón y se puso muy colorada mirándolo. Él la mira a sus ojos, sus ojos marrones y los de ella verdosos encuentran, en una especie de espacio exterior. Él le destapa su boca y poco a poco se acercaba más a su cara. Estaban tan cerca. En ese justo momento entraron unos chicos para ducharse. Ellos rápidamente se separan. Yasahiro: Dame esto - tomando el cuchillo de sus manos. Yasahiro: Quédate aquí - la mira y se va hacia donde ellos con discreción que no se dieran cuanta de la presencia de ella - Hola chicos, les importaría irse de aquí y bañarse en otro momento, es que me quiero bañar solo un rato y en paz sin nadie estorbando - sonriendo. Uno de los chicos: No, que dices, si apenas llegamos y tú ya te bañaste por lo que veo - Yasahiro cambia poco a poco su sonrisa y los mira muy serio. Yasahiro: ¿Quieren problemas o qué? Además si me quiero bañar de nuevo ese no es su problema -. Uno de los chicos: No, no, no queremos problemas solo déjanos bañar rápido y ya -. Yasahiro: Saben que soy uno de los especiales y tengo entrenamientos diferentes a los de una persona normal como ustedes. Justo hoy maté a algunos Zombis, hm... déjame acordarme, maté a unos 10 o más casi al instante junto con otros compañeros. No querrán que mate a unos inocentes en un baño. No me importaría saben - Los mira y saca el cuchillo que le quitó a Amelia. Sobando el cuchillo y mirándolos seriamente. Los chicos: Oh no, no, ya nos vamos y perdón si no entendimos a el principio - se van algo temerosos. Yasahiro: Listo, ya sal - Amelia sale y con un poco de vergüenza - Gracias por eso - saca la camiseta y pantalones para ponérselos mientras él la mira de reojo con sonrojo tratando de no mirarla. Amelia: Bueno ya me voy, te debo una, gracias - ya vestida - no te hagas ideas si te vuelvo a hablar, solo me acercaría para devolverte el favor. Oye. ¿Cómo no te diste cuenta de que yo había entrado aquí si tienes súper oído y con los tipos si?. Yasahiro: No te preocupes. Lo sé. Y supe que alguien entraba pero no pensé que eras tú, pensé que era un chico o algo así. Además de que me estaba terminando de lavar para salir -. Amelia: Oh ok... - sale y él se queda pensando en ella. Amelia: Mira, me puedes enseñar donde queda el baño de mujeres, por favor - Yasahiro sonríe y la mira. Ella se sonroja y se muerde el labio. Él se va a la ducha a ponerse la ropa. Sale y la lleva hacia donde quedaba. Amelia: Muchas gracias - entra y él se va. ~◇~ Más tarde en la habitación... Amelia no pudo dormir pensando en él y se levanta para ir a el balcón a mirar el paisaje. Amelia: (No debo enamorarme, sería algo muy doloroso. Y si lo pierdo, ya deja se pensar en él y acepta que no puedes estar con él) - pensaba hasta sentir a alguien a su lado. Era Yasahiro comenzó a estar mirando el cielo a su lado. Amelia: Lo siento... - él la mira sorprendido - Te traté muy duro y te dije que te alejes sin darte una razón, no me odies -. Yasahiro: Oye, tranquila, no pasa nada -. Amelia: Si, te debo una disculpa, espero que me entiendas -. Yasahiro: Te perdonó -. Amelia: La razón por la que no quiero que te acerques es... - Yasahiro la mira con curiosidad de saber - es... bueno... que no quiero tener a nadie cerca de mí. No quiero volver a perder gente que llegaría a querer. ¿Me entiendes? -. Yasahiro: Te entiendo perfectamente, no te preocupes. Y para tu información yo no muero fácilmente. He pasado por muchas cosas y he estado a casi morir. Aún sigo aquí a pesar de eso. Mi destino ya está escrito, no sé aún cual es pero, por eso no he muerto aún y tengo un propósito en este mundo. No todo el tiempo se puede huir a los miedos o problemas. Tienes que alguna vez enfrentarte a ellos. Por eso sigo vivo y tú también. Para luchar por esto que está en el mundo, ese es nuestro propósito a pesar de todo - la mira. Amelia: No sabía que pensabas así. Me sorprende pero gracias por compartir eso conmigo y por... perdonarme - lo mira. Yasahiro: Sabías que tú... tienes unos ojos muy hermosos verdosos, súper brillantes y bonitos que parecen el universo entero cuando los veo - se va acercando hacía ella. Amelia: ¿Ah si? no lo sabía. Y tú... sabias que... tienes una mirada que también cautiva además de tu mente brillante. Tus palabras y acciones me hacen elevar a el cielo - ya muy cerca ambos con sus miradas del uno al otro viéndose. Yasahiro: Tampoco lo sabía... - Ambos ya sentían sus respiraciones en su cara y poco a poco juntan sus labios. Era un beso muy cálido y rápido. Se separan aún mirándose, Amelia se muerde el labio y él pasa su mano por sus mejillas sonrojadas. Se vuelven a dar un beso pero está vez más largo y apasionante, con sus lenguas juntas. Él mientras la besa pone su mano en su cintura sujetándola y acercando su cuerpo más hacía el suyo pegaditos. Continuará...
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR