Capítulo 17: Forjando Lazos.

1027 Palabras
Luego de descansar un poco en un árbol, retomaron el camino. Después de tanto caminar ven una casa pequeña. Amelia entra checando si esta limpia y segura. No encuentra a nada ni nadie allí. Le da señal a Camila para que entre y ambas se encierren. Amelia: Escuchame atentamente, a el lugar al que me dirijo esta cerca y no quiero que te pase nada. Es muy peligroso que vengas conmigo por eso te vas a quedar aquí en lo que regreso. Aún es de día tengo que aprovecharlo - se levanta para salir pero Camila la sujeta. Camila: No estoy de acuerdo. Yo iré contigo, no quiero estar sola -. Amelia: Que no puedes ir, es peligroso. Es mejor que te quedes aquí a salvo -. Camila: Que no, además ya estoy acostumbrada a ver el peligro, no me pasará nada. Solo... no me dejes aquí sola por favor. Te prometo que no me separaré de ti y estaré alerta -. Amelia: Que no. Y no, es no - Camila se cruza de brazos molesta sin mirarla - tranquila yo volveré no te preocupes por mí, vale -. Ella la deja adentro, cerrando bien la puerta. Camina hacia el lugar indicado del mapa. Llega hacia un refugio en un barco, ni muy grande, ni muy pequeño y encuentra a los hombres de Kaler pero sin verla a ella por ningún lado. Amelia: ¿Dónde se habrá metido? - escondida observándolos como su presa. Pero algo la hace dejar de mirar a un solo lugar. Escucha un chillido y era Camila que la habían capturado. Uno de los hombres la sujetaba del pelo halándola, tomándola con fuerza hacia arriba. Casi sin los pies en el suelo, eso tenia que doler. -Miren lo que encontré, una rata- menciona el hombre que la tenia sujeta del cabello halándola. Ella chillaba de dolor un poco. Amelia: Ay no - suspira - ¿ahora qué hiciste?... - se pone la mano en su cara tapándose y luego la baja para pensar en que hacer para poder salvarla. El hombre se rie con los demás y la amarra con sus dos cuerdas a un tronco. - Se ve que te estás convirtiendo en una mujer - menciona al notar que lo pechos le estaban ya creciendo y tenia un poco. Luego la comienza lamer en su mejilla. Ella lo mira con asco y sudando. - Es mía - los demás hacen un gesto frunciendo un poco el seño y luego siguen con lo suyo bebiendo y charlando aparte. Camila: ¿Dónde estás? - dice en voz baja. Luego Amelia aparece a tiempo y con cuidado, lanzándose hacia él. Alertando a los demás. Ella lo comienza a golpear y a hacer volteretas. Lo noquea y los demás comienzan a dispararle entre todos. Ella hace su escudo protector mágico en lo que desata a Camila. Ellos se impresionan pues nunca habían visto algo así. Pero a pesar de eso siguen intentando atacar. Camila se alegra al verla y se sorprende también por ver su poder. Luego de desatarla Amelia se pone en frente de ella, los hombres dejan de disparar. Ella los mira con enojo y a la vez preocupada por su pequeña nueva amiga. Amelia: Los acabaré - coloca a Camila detrás del tronco y corre con una mirada fija hacia ellos para atacarlos, haciendo desaparecer el escudo protector. Se lanza y pelea con sus volteretas. Al primero que deja tirado en el suelo es a el tipo que atrapó a Camila anteriormente. Que no sabia que más le hubiera hecho si ella no hubiera estado allí. En la pelea Amelia recibe varios golpes y un pequeño rose de disparo en su brazo, pero no se detenía por nada. Poco a poco acabó la pelea, dejándolos a todos en el suelo. Estaba cansada y seca su sudor de su frente con su mano. Luego de estar parada unos segundos descansando y algo fatigada voltea su mirada para ver a Camila. Camila: ¿Estás bien? - la observa desde detrás del tronco y se levanta para mirarla y salir. Amelia no dice ni una palabra, la mira seriamente y camina hacia ella. Amelia: La pregunta no crees que debe ser para ti. Me desobedeciste y ahora tuve que salvarte hiriendo a mucha gente para así tenerte con vida. ¿Por qué lo hiciste? - mirada fija. Camila: Eso ya no importa, pero, si quieres saber, fue para ayudarte y no ser un peso muerto con el que debes cargar. Protegiéndome y escondiéndome. Con eso quizás yo esté o quedé más muerta que viva. Al menos solo quería ayudarte en algo y eso es mejor que no servir de nada... -. Amelia: ... - aún seria. Camila: Y sea lo que sea, lo que me quieras decir no cambiaré de opinión tan fácil -. Amelia: Ok... - comienza a caminar hacia el barco a revisarlo sin decir nada más. Camila va atrás de ella siguiendo su pasó. Camila: ¿Eso es todo? ¿No me vas a decir nada? -. Amelia: ¿Qué quieres que te diga? -. Camila: No lo sé, regañarme o darme una lección o al menos gritarme por haber estropeado todo -. Amelia: Ya tú decidiste y me dijiste. Así que por eso no tengo nada que decir -. Camila: Ok... - sorprendida. Amelia: Eso si, te daré una lección -. Camila: ¿Enserio? - sin entenderla. Amelia: Si, pero no es la lección que estás pensando -. Camila: ¿Y qué clase de lección? -. Amelia: Te enseñaré a por lo menos usar un arco y como usar una espada -. Camila: Enserio, que emoción. Espera... ¿Sabes usar una espada? -. Amelia: Sí -. Camila: ¿Y porqué solo tienes un arco y las demás armas? ¿Solo usas esos? Bueno, aunque, veo que eres buena solo usando tu fuerza y puños. En mi opinión es mejor una espada. Por lo menos es mi favorita -. Amelia: No tengo una, pero, sé donde puedo hallar una. Además si quieres ayudarme tendrás que saber algo para poder defenderte en esté mundo -. Camila: ¡Genial! - emocionada por aprender. Continuará...
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