Para salir de allí tuvo mucho cuidado, tiro varias cuchillas pequeñas a las cabezas de esos zombis. Logro tumbarlos y salto del árbol hacia el suelo para desamarrarse. Sacó las cuchillas de sus cabezas podridas, ensuciando sus manos de viscosidad. Se limpia con un trozo de tela sus manos y guardando bien en su bolso sus cuchillas. Siguiendo con su camino ya observando cada vez menos árboles, se detiene mirar. Encontró unos edificios altos con algunas partes rotas, llenas de malezas.
Amelia: Hum... esto será más difícil de lo que pensé - menciona adentrándose en el interior de los edificios con cuidado, ya que además de los zombis, podría haber alguna persona o algo peor. Buscando de una vez municiones y si hay algo que le sirva para llevarlo.
Entre unos pasillos va caminando despacio, con su linterna apuntando hacia al frente y su arma en su otra mano. Estaba algo obscuro pero con su linterna no tenia mucho problema. Ve que más adelante hay algo obstruyéndole el pasó. Así que decide ir por una ventana saltando hacia otra habitación. Se encontró dos zombis y los derriba sin ningún problema. Luego escucha un disparo seguido por un grito de alguien, al parecer la voz de un niño pidiendo ayuda. Ella se dirige rápidamente hacia la voz brincado de un piso a otro por el hueco del medio en el suelo. Al llegar se encuentra una niña como de 9 años. Se miraba asustada en el suelo, temblando y de rodillas. Amelia la ayuda a levantarse extendiendo su mano.
La niña la ve y luego mira hacia una parte de la habitación, donde se mira unas puertas media abiertas.
Amelia al notar que había algo de sangre, suelta la mano de la niña y se decide a ver detrás de esas puertas despacio. Al abrir un poco se encuentra con dos c*******s en el suelo sin señal de movimiento y que al parecer acabaron de morir. Luego nota más zombis que venían a esa dirección. Amelia cierra las puertas y corre hacia la niña.
Amelia: Soy Amelia, me imagino lo aterrada que estás. Se que es difícil pero... ¿Y tú nombre? -.
La niña: S-sí... soy... Camila - llorosa y temerosa.
Amelia: Bueno Camil, confía en mí - dice sujetando la mano de la niña sin soltarla al correr tratando de ponerla a salvo. Ambas al correr el suelo del edificio en donde están paradas se rompe - Oh, rayos - caen hacia pisos más abajo gritando pero aún sin soltar o separar sus manos. Las dos caen en agua helada en un lugar obscuro. Nadan hacia arriba y toman aire.
Amelia: Tranquila estaremos bien encontraremos como salir. No te dejaré aquí - dice mirando a su alrededor con su linterna. La niña solo la mira con pocas esperanzas.
Pronto Amelia ve a lo lejos una puerta y nada hacia ella pero esta atascada. La niña se altera al ver el agua moverse en una parte. Esto la hace nadar hacia Amelia con terror.
Amelia: Eh, ¿Qué pasa? - la mira confusa y observa como Camila le señala hacia una parte del agua con su dedo.
Camila: S-se movió algo allí - dice con temor.
Amelia: No veo nada... hum - observando y sacando su arma por si acaso - tranquila, ven, vamos hacia allá. Busquemos otra manera de salir, porque por acá no se puede - ambas nadan juntas hacia adelante. Sienten una sensación extraña y miran hacia atrás, pero, al no ver nada siguen nadando.
Encuentran una superficie y Amelia ayuda a Camila a subir. Pero luego algo la sujeta por su pierna y la hala hacia el fondo. Era un zombi Sapios de esos acuáticos con escamas verdes. Amelia hace algo de fuerza y aguanta la respiración mientras se zafa de el zombi. Se logra zafar y nada hacia arriba rápidamente pero este la logra sujetar de nuevo. Ella le da con su arma varios disparos y sale del agua con la ayuda de Camila hacia la superficie. Respira y mira hacia el agua esperando si hay movimiento. El zombi sigue vivo y salta hacia ellas tratando de morderlas. Le dispara más y varios disparos hacia la cabeza, hasta verlo sin movimiento, cayendo hacia el agua. Sin más Amelia sujeta a la niña de la mano.
Amelia: Sigamos pueden llegar más por el ruido - camina hacia adelante.
Llegan hacia unas escaleras y suben abriendo una puerta redonda en el techo. Al subir llegan a otro piso, van caminando más hacia pisos más arriba con cuidado y sin hacer mucho ruido. Matando los zombis normales con sigilo y tomándolos por detrás.
Amelia: Ten - le da un cuchillo a Camila - por si cometo un error y te encuentras con uno lejos de mí - le sonríe - para que te protejas -.
Camila: Gracias... - Amelia le soba la cabeza con su mano y se sonroja un poco algo avergonzada.
Al fin ven la salida y logran salir del edificio.
Las dos miran a su alrededor para asegurarse de estar más a salvo afuera, ven la luz del sol y caminan ya con más tranquilidad que la de antes.
Amelia: ¿Y cuántos años tienes Camil? -.
Camila: 10... -.
Amelia: Oh, pensé que tenias 9 -.
Camila: ¿Tú cómo llegaste hasta aquí? -.
Amelia: Es una larga historia, pero, me han obligado a buscar a alguien. También unos hombres malos tienen como prisioneros a mis amigos -.
Camila: Vaya... eso no se oye bien - mira hacia el suelo.
Amelia: Sí, pero los salvaré al encontrar lo que busco. Además... ¿Qué te pasó? -.
Camila: ... -.
Amelia: Tranquila, sino me quieres contar esta bien -.
Camila: No... Esta bien, te contaré. Veo que eres buena persona. En resumen... a mis padres y a mi nos echaron de nuestro refugio. Robamos porque no nos daban lo justo. Por eso nos echaron. Creíamos que no sobreviviríamos por los zombis, pero nos equivocamos. Estábamos bien, nos teníamos y mi padre luchaba contra ellos logrando sobrevivir. Luego pasaron unos días y lo que nos dio problemas era la comida, no los zombis. Así que siempre íbamos juntos a buscar comida. Nunca nos separamos, encontramos los edificios en donde me conociste. Esos c*******s que viste... eran mis padres - suelta unas lágrimas - todo lo que queríamos era comer y entramos al lugar incorrecto - Amelia la abraza - eran muchos, solo yo sobreviví por mis padres que siempre me cuidaban - llorando.
Amelia: Tranquila... sé como se siente eso. Pasé por algo similar, perdí a mi familia también. Pero no todos por zombis. A veces pienso que ellos no son los monstruos, que son los humanos. Pero pues... no puedo cambiar nada - comienzan a salir lágrimas.
Continuará...