Capítulo 15: Una Sola Petición.

1453 Palabras
Amelia: Bueno, no quiero saber por lo que estés aquí. Ya sabía que me encontraría contigo en algún momento. No sé si es para matarme, para hacer más experimentos conmigo o para algo parecido. Pero lo que sea no me convencerás y no permitiré que te los lleves o que les hagas daño. Son mis amigos y si te metes con ellos te metes conmigo - dijo enojada y a la vez con algo de rabia. Rixton: No me digas que los piensas salvar a todos, sabiendo que no tienes otra opción más que rogarme. Además ya vine preparado y con mis hombres - señalando a sus hombres y sus armas - Verás si te mueves ellos mueren. Ni con tus habilidades tendrías suficiente tiempo para salvarlos - sonríe con malicia. Amelia: Lo sé. Por eso... por ahora no haré nada más que decir que lo que sea que quieras conmigo no lo tendrás. Pero... si tengo que morir para que ellos estén bien... esta bien -. Rixton: Así es... ahí como me gustas. Por eso te elegí a ti como candidata para mi experimento. Por tu valentía y fuerza. Pero tuviste que ser terca - caminando de lado a lado suavemente cerca de ella - Es cierto que al principio te quería matar, por todo en tu escape. Y te estaba buscando deseando tu muerte - pone uno de sus dedos en su barbilla - Pero, al final decidí mejor divertirme contigo y buscarte para otra cosa - menciona con tranquilidad. Amelia: ¿Qué es lo qué quieres de mí? - con la voz algo alta exigiendo saber. Rixton: Eh. Emm... Solo una misión, es muy importante - pone sus dos manos juntas. Amelia: Ya yo no soy esa que te hacía misiones horribles como... - pone una mirada algo triste - ver como morían inocentes por tu culpa para poder seguir en tu refugio -. Rixton: Oh por favor, era divertido. Además era para sobrevivir. No puedes tener una carga cuando estás sin opciones y en peligro - Es algo sencillo - ella lo mira con desprecio - Me imagino que conociste a Kaler mi vieja amiga. Solo quiero que me busques algo que ella tiene y listo -. Amelia: No sé dónde ella está. Y se destruyó parte del edificio de la academia -. Rixton: Pero yo sé dónde podría llegar a estar. Ella era una vieja amiga. Pero luego nos separamos convirtiéndonos en enemigos -. Amelia: Está bien. L-la buscaré. Pero solo si prometes no hacerles daño. Ni ninguna otra cosa extraña con tus experimentos raros - traga saliva, observándolo atentamente. Rixton: Ok, hecho - da un chasquido con sus dedos a sus hombres haciendo que ellos le den algo a ella en sus manos - Hay tienes un mapa y direcciones de donde podrás buscarla. También te dice que es y como es lo que buscarás. Va a hacer un largo viaje. Y por favor... no te mueras ni te demores -. Amelia: No lo haré -. Rixton: Menos mal. Sino ellos mueren - hace un gesto con su mano, tocando su cuello arrastrándola en referencia a la muerte. Ellos se van llevándose a sus amigos con ellos amarrados y asegurados en un carro. Sus amigos al verla aceptar no pudieron hacer nada por más que le gritaran que era peligroso. Amelia: Volveré, no lo duden - exclama a sus amigos sin antes mirar a Carlos y Yasahiro a sus ojos, antes de perderlos de vista por el carro alejándose. Ella empieza a mirar el mapa donde están marcados tres lugares dónde podría estar Kaler. Comienza a caminar sin ver atrás ni detenerse, solo pensando en sus amigos queridos. No quería que ellos murieran, ni que la dejarán sola tras sus muertes. Ni tampoco tener la idea de culpa en su mente. Era un poco lejos el primer lugar y ya había recorrido la mitad del camino hacia el sitio. Se encontró a varios zombis en el camino. A algunos los mato y a los demás, trató de huir. Era cansado, ya tenía algo de sueño y empezó a llover con ese olor a tierra. Se detuvo debajo de un árbol a sentarse y descansar un poco. Con el aroma a tierra y hierba la relajaba un poco. Por otro lado en Drushrix... Carlos y Cristina estaban encerrados en una habitación, mientras que Marian y Yasahiro en otra habitación cerca de ellos. Al rededor de la prisión estaba llena de guardias. Ellos querían escapar pero primero tenían que pensar en un plan. Además aún no querían salir de allí por la poca esperanza de que los dejarían ir cuando Amelia regresará. Pasaron la tarde pensando en sus vidas y algo preocupados por Amelia. En la habitación de Cristina y Carlos... Carlos estaba sentado en una esquina mientras que ella se le acerca. Cristina: Oye, sabes que hay muy pocas esperanzas en salir de aquí con vida -. Carlos: Sí, lo sé -. Cristina: Mira te seré sincera - se sienta a su lado - Yo quiero a Yasahiro y tú quieres a Amelia. ¿Cierto? -. Carlos: Sí. ¿Por? -. Cristina: Ambos sabemos que al final nos quedaremos solos. Ella no te elegirá a ti -. Carlos: En primer lugar yo tengo la posibilidad de que me llegue a amar, tú cero. Cierra la boca -. Cristina: Sé que no lo quieres ver porque te duele pero..., veo como se miran. Ambos están con sus ojos llenos de brillos. Aunque tampoco me agrade eso lo sé. Sé cómo se siente y... terminaremos con el corazón en dos -. Carlos: Aún ella no lo a decidido. Solo está confundida, eso es todo -. Cristina: Ay por favor, sabes que no lo va a hacer. Tú mismo has visto como se ponen cuando están juntos incluso delante de ti. Ella ni te mira, se queda más embobada con él que contigo y no lo aceptas -. Carlos: Aún tengo tiempo de enamorarla. Y si e visto eso pero, no quiero rendirme -. Cristina: Mira porque no, nos juntamos. Para separarlos antes de que termines hecho trozos - pone su mano en la pierna de él - Al final lo hará con él, lo presiento -. Carlos: Estás loca, no le haría eso -. Cristina: Y qué tal sí, les damos celos a ellos. Para acercarlos a nosotros -. Carlos: De que manera - la mira pero nota su escote en su camisa debido a el calor que hacia. Luego aparta la mirada rápidamente. Cristina: Qué tal si cuando Yasahiro no esté mirando y Amelia sí. Te acercas a mí riéndote conmigo, me tocas la mano y así. Ella verá que está perdiéndote y le dará celos por los sentimientos que tiene hacía ti. Tratará de estar más contigo y tendrás la oportunidad te tratar de enamorarla más - él se queda pensando un rato y luego la mira. Carlo: Lo haré, pero no vayas a hacer algo estúpido -. Cristina: Ok, trato hecho - le da la mano - Bueno estoy algo aburrida de estar sin hacer nada. ¿Qué hacemos? -. Carlos: Nada, si no tienes un plan para escapar -. Cristina: Vamos también sé que estás aburrido de estar hace rato aquí sin hacer nada -. Carlos: ¡Ay! - dice algo molesto quejándose - ¿Y qué piensas hacer para no aburrirte? - él la mira directamente. Ella se alza la camisa dejando ver su ombligo y pone una mirada coqueta - No haré eso -. Cristina: Vamos, quién lo va a saber. Además estamos encerrados y Amelia está muy lejos. Yasahiro también, anda por favor - insiste. Carlos: Está bien, pero solo por está vez -. Cristina: Será divertido para pasar el rato -. Ambos se levantan y se miran. Ponen ambos cuerpos pegados y comienzan a besarse en la boca apasionadamente. Él la arrastra hacia la pared sin despegarse de sus besos y su cuerpo. Ellos se quitan sus camisas dejando sus pechos libres. Comienzan a tocarse con sus manos y él sigue besándola por todo su cuerpo. La sujeta y la alza para luego sacarse el pantalón. Ambos sienten placer. Cristina: ¡Ah, ah! - gime algo fuerte de dolor y satisfacción. Le gustaba como se sentía eso. Luego de un buen rato, paran y descansan. Carlos: Ok, no quiero hijos así que me contuve -. Cristina: Está bien. Así me gusto -. Se vistieron, pasó la tarde hasta que se hizo de noche y se durmieron. En otro lugar... Amelia luego de pasar la noche encima de un árbol amarrada a el, para evitar una caída a el dormir. Despierta y mira hacia abajo del árbol, estaban unos zombis intentando subir. Continuará...
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