Uno de los hombres de Rixton los ve y sale a disparar alertando a los demás. Ellos pelean disparando con pistolas y metralletas. Cada uno usando sus habilidades, pateando, dando puños y esquivando. Hasta acabar con todos los del campamento. Ya cansados de tanto se detienen a descansar mirando a los hombres en el suelo. Luego llevaron sus cuerpos a otro lugar arrastrándolos. Excavaron sus tumbas toda la tarde a los que habían muerto. A los que quedaron vivos pero heridos los amarraron mientras Cristina y Marian los vigilaban. Llego la noche y luego de hablar de lo que iban a hacer con ellos se decidieron. Todos estaban a favor de Amelia con dejarlos libres menos Cristina que no le gustaba su decisión. Los amenazaron y liberaron pero sin nada encima para comer o armas. Solo los dejaron ir con unos pequeños cuchillos que no servían de mucho.
Amelia: Bueno, ya es tarde eso si que fue algo cansado - dijo secando su sudor - me voy a el río que esta cerca para bañarme - se va caminando hacia el río detrás de los árboles.
Carlos: Muy bien ve, es tentador ir contigo a el río pero tengo cosas que hacer - la mira de arriba a abajo mientras ella camina de espaldas alejándose - yo mientras estaré en la carpa reparando las armas dañadas. Si me necesitan estaré allí, ya saben -.
Cristina: Yo me iré a dormir luego de comerme unas frutas que encontré - se va a su carpa.
Marian: Yo también me iré a dormir - dice mientras va detrás de Cristina ya que son grandes amigas y se quieren como hermanas a pesar de las discusiones. Yasahiro se queda solo en la fogata y decide hacer algo divertido.
Yasahiro: Ya que nadie esta aquí mirando voy a molestar a alguien - mirada juguetona - será una broma muy buena, quiero ver su reacción.
Mientras con Amelia en el río... Amelia esta parada en la tierra y se desviste dejando ver parte de su piel. Ya completamente desnuda se pone un bañador ajustado que tenia guardado ya que lo había encontrado en sus misiones anteriores y se lo quería poner de lo bonito que estaba. Se peina el pelo un poco y siempre miraba a su alrededor por si se encontraba algún zombi estaba atenta. Luego deja su ropa y bolsa en el suelo. Camina suavemente hacia el río poniendo sus pies primero en el agua. Al principio siente frio pero luego de va poniendo algo tibia, esto la relaja y mete más profundo del agua su cuerpo.
Nada tranquilamente fijando su mirada hacia el cielo y cierra sus ojos. El aroma del lugar era agradable para ella. Pero de pronto escucha un ruido cerca y mira hacia el agua. Piensa que es un zombi en el agua llamados Sapios que son rápidos nadando además de su larga lengua y dientes filosos. Intenta salir del agua pero algo la hala de los pies y ella intenta defenderse hasta que ve quien le causo el susto. Era Yasahiro riéndose nadando a su lado, haciéndola enojar y sonrojar a la vez.
Amelia: ¿¡Pero qué haces!? - su cara estaba algo roja del susto y el enojo.
Yasahiro: Solo era una broma y debiste ver tu cara - dice aún riendo.
Amelia: Sí, claro - roda sus ojos - ¿Y como no te vi cuando te metiste a el agua? -.
Yasahiro: Me metí un poco más arriba del río y nade despacio hacia ti para que no me vieras - deja de reír y la mira.
Amelia: V-vale - sin mirarlo de brazos cruzados - ¿Y-y m-me v-viste cuando me vestí? - tartamudeando y traga saliva.
Yasahiro: N-no. Por supuesto que no - se sonroja - yo respeto tu privacidad y tus cosas - ella suspira de alivio - pero no puedo decir que no me dio algo de tentación - mira a su cuerpo en el agua - ese bikini se te ve bien - se muerde el labio un poco y vuelve a mirarla a la cara.
Amelia: G-gracias y más te vale - él con su mano la acaricia y gira su cabeza para que lo mire. Luego ella se muerde el labio y lo mira con deseo.
Él acerca su cuerpo hacia el suyo y pone su otra mano en su cintura. Ambos se besan apasionadamente con la lengua enredada, su saliva que les daba el gusto y pasión. Luego de un rato se separan sus bocas para respirar y vuelven a darse otro beso igual. Se separan y caminan hacia afuera del agua sin soltarse de las manos. Ambos vuelve a pegar sus cuerpos y se siguen dando otro beso más largo. Pero luego él se separa para respirar y la va besando en su cuello muy suavemente.
Sigue besándola y va poniendo cada beso más abajo de su cuello. Esto a ella la excita y pone su mirada hacia arriba, cerrando sus ojos del gusto dejándose llevar. Luego él pone sus manos acariciando su piel por su cintura y barriga. Ella le va quitando su camisa mojada y le toca el pecho acariciándolo y lo va besando por su cuerpo. Luego ella se detiene y lo detiene.
Amelia: Aún no quiero eso contigo, aunque me guste - mira a el suelo - esta Carlos que también me confunde así que dame tiempo -.
Yasahiro: Y yo que lo estaba disfrutando contigo - suspira un poco separándose de ella - pero lo entiendo, no te preocupes -.
Amelia: Yo también lo disfrutaba - pone su dedo en su boca y lo lame con su lengua mirándolo coqueta -.
Yasahiro: No hagas eso que me buscas y me pones loco - ella sonríe - Oye sé que no quieres hacerlo aun conmigo por lo de Carlos pero... ¿Te puedo seguir besando en la boca? -.
Amelia: C-claro. Es algo que no puedo negarme y menos si estamos solos -.
Yasahiro: Eso me gusta - se acerca para seguir dándole besos apasionadamente - eres mi droga - dice mientras sigue con los besos en la boca.
Ella se sonroja y se abrazan mientras sus labios siguen pegados. Luego de un largo rato esa noche algo apasionante y dulce. Ambos caminan hacia el campamento con sus manos juntas. Y sin hacer ruido se despiden con otro beso más corto y se van a dormir aparte en cada carpa. En la mañana todo estaba tranquilo, aún seguía Amelia dormida. Ella se despierta y se levanta para salir de su carpa cuando se encuentra con muchos hombres rodeándola con armas.
Y esto a ella la hace sorprender y la asusta mientras ve que tienen a todos sus amigos del grupo amarrados. Les estaban apuntando con un arma. No lo podía creer pero menos cuando vio un rostro familiar acercándose entre los hombres que la hizo disgustar. Era Rixton con una gran sonrisa en su rostro y fumando un cigarro.
Rixton: Hola, Amelia. Que gusto verte otra vez y en este lugar - mirada seria - no pensabas que te encontraría. ¿O si? -.
Continuará...