Lo primero que dijeron, al llegar a la clínica, fue hacer una radiografía de mi cabeza para descartar alguna fractura. - Bien —El doctor miraba la radiografía de mi cabeza— No hay fractura, así que sólo necesitará atención local —Anotó en una hoja las indicaciones y se las entregó a Javier— Le recomiendo reposo y en 15 días estará de regreso con sus actividades rutinarias. - Gracias doctor —Javier estrechó su mano y salimos del consultorio. - Me duele la cabeza —Murmuré para no hacer eco en el pasillo. - Pasaremos por la farmacia antes de ir al veterinario —rodeó mis hombros con su brazo y salimos al estacionamiento. Al subir al auto, noté que Sebastian había vomitado el asiento trasero. Miré al gato y parecía cansado. Javier subió, al ver al gato lo agarró y lo colocó en su regazo.

