CAPITULO 2

1792 Palabras
Samantha A las 7 de la mañana sonó mi despertador, como todos los días. Hoy no tenía ganas de ir al trabajo, no después de lo que sucedió ayer. Realmente no puedo creer lo que esa mujer me haya insultado y ofendido de esa manera y por si fuera poco, lo que le hizo a mi auto no tiene explicación alguna. No entiendo cómo pudo pensar que entre mi jefe y yo había algo, no logro comprenderlo. En fin, cuando llamé a la policía, porque lo hice a pesar de que mi jefe no quería, les expliqué todo lo sucedido y ellos fueron hasta donde se encontraba mi auto destrozado. Obviamente no les dije que había sido esa tal Camille, no podría acusarla sin pruebas. Los policías quedaron en hacerse cargo de todo y buscarían alguna pista que fuera a dar con el responsable. Yo solo esperaba que esto terminara, ahora mi auto se encontraba en reparación y obviamente los gastos correrán por mi cuenta. No logré cerrar un ojo en toda la noche, con lo que había pasado era imposible dormir, pero de todas maneras debía de ir a trabajar, era mi obligación. Luego de darme una buena ducha, me vestí y me puse un poco de maquillaje, tenía que ocultar mis ojeras. Una vez lista, salí de mi apartamento y pedí un taxi, ya que no tenía auto. Estar en ésta condición me estresa demasiado. Una vez que llegué a la empresa, saludé a mi amiga quien ya se encontraba en la recepción. -Buenos días, Lucía-digo una vez que estoy frente a ella. -Hola amiga, ¿son ciertos los rumores que hay en la vuelta?- dice sorprendida. -No sé de qué hablas. ¿Cuáles rumores? - le digo confundida. -Pues...dicen que tú y nuestro jefe andan juntos-mis ojos se abrieron con sorpresa-también dicen que tu auto fue destrozado por la ex novia celosa de él-continúa. No puedo creerlo, si pensaba que ayer había sido el peor día de mi vida, efectivamente estaba totalmente equivocada. Sin decir nada, comienzo a caminar en dirección a la oficina de mi jefe, esto se está saliendo de control. Luego de golpear desesperadamente la puerta, un Adelante se escuchó del otro lado, así que entré. Allí se encontraba mi jefe un poco enojado. -La estaba esperando, señorita-dice apretando su mandíbula-creo que ya se enteró de los rumores, ¿no?- yo asiento-¿Por qué lo hizo?-me acusa. -¿Qué? ¿De qué habla?- le digo sin entender. -¿Por qué les dijo a todos que usted y yo tenemos una relación?- dice golpeando el escritorio con sus manos. No pude evitarlo y solté una risa ante su comentario erróneo. -Yo no dije nada, ¿Usted piensa que yo quiero tener alguna especie de relación con usted? - le digo incrédula- Antes de acusarme de algo así, al menos compruebe que lo que está diciendo sea cierto -veo que camina hacia mí y retrocedo unos pasos. -Entonces...usted no fue quien inventó todo eso-dice mientras camina a paso lento y yo niego - y tampoco es cierto que usted quiere estar conmigo-ahora se encuentra más cerca de mí y yo vuelvo a negar- me cuesta creerle- dice a pocos centímetros de mi rostro mientras hace una mueca- tengo un método para comprobar si lo que dice es cierto - dice en voz baja. -¿Y cuál es ese método?- le digo mirándolo fijamente. Él se acercó a mi boca con la intención de besarme pero yo lo empujé con fuerza, alejándolo de mi. -No se equivoque conmigo señor, yo no soy el tipo de persona que se besa con cualquiera y, ¿sabe qué? Yo prefiero renunciar, no quiero que la gente siga pensando cosas que no son -le digo un poco ofendida. -Yo voy a aclarar todo, no se preocupe - dice y yo niego. -Usted no entiende, tal vez para usted todo se solucione rápido y tal vez a usted no le afecte tanto, pero a mí sí. A mí no me gustan éste tipo de cosas; no me gusta que me involucren en problemas amorosos de otros y tampoco me gusta que la gente piense que soy una cualquiera por un simple rumor que alguien se encargó de hacerlo público, no quiero. Así que de una vez le digo que renuncio-dicho eso, salgo de su oficina. Salgo a la calle y pido un taxi directo a mi casa. No estoy dispuesta a pasar por ésta situación, todos me verán como la mala de la película, la que destruye una relación, porque todos saben que mi jefe y esa tal Camille están en una especie de relación y ahora que salió éste rumor totalmente falso, pensarán que soy una completa zorra. No sé quién fue la persona que inventó esto, pero lo voy a averiguar y haré que confiese la verdad. No dejaré que ensucien mi nombre de ésta manera. *** Me encontraba en mi casa mirando televisión y comienzo una rica pizza, no tenía ganas de hacer nada. El timbre de mi casa suena y me levanto a abrir llevando conmigo un trozo de pizza en la mano. Cuando abro me encuentro con el rostro de mi ex jefe. ¿Qué hace aquí a ésta hora? -¿Qué hace aquí?- le pregunto confundida. -Vengo a hablar contigo, quiero que regreses a trabajar de nuevo-me dice y yo hago una mueca. -Le pido que me trate de usted, y la verdad no sé qué hace aquí. Yo no voy a volver a trabajar para su empresa, ya le expliqué mis razones, así que le pido amablemente que se vaya de mi casa- su mirada se vuelve más oscura y su rostro se torna serio. -Acepte ir a cenar conmigo y así hablaremos con más calma- trata de ser amable, cosa que no le queda. -Qué lástima-finjo un puchero-acabo de cenar -le muestro la pizza. -Solo será un momento, quiero que las cosas queden claras entre nosotros. No quiero que se vaya de mi empresa por éstos motivos- me explica y yo suspiro. -Está bien, pase. Necesito cambiarme- él asiente e ingresa a mí apartamento-en unos minutos vuelvo, póngase cómodo- él se sienta en mi sofá y yo me dirijo a mi habitación. Decido darme una ducha rápida y cambiarme por algo más presentable y decente. Una vez lista, volví nuevamente a la sala y me encontré a mi jefe mirando algunas de mis fotografías. -¿Vamos?- le pregunto y él se da la vuelta quedando frente a mí. Me examina de pies a cabeza lentamente hasta posar sus ojos en los míos. -Eee...si, vamos-caminamos hacia la puerta y yo cierro con llave ante de dirigirnos a su auto. Ambos subimos en su auto y en el camino ninguno de los dijo una sola palabra. Es realmente incómodo estar aquí con él. Cuando llegamos a un restaurante, ambos bajamos y caminamos a la entrada y una chica nos atiende. -Bienvenidos - dice amable-pasen por aquí-nos guía hasta una linda mesa y ambos tomamos asiento-¿desean ordenar algo? -Una langosta- dice mi ex jefe y yo hago una mueca de desagrado. -Yo quiero solo un café, gracias- la chica anota en su libreta y Christian me observa serio. -Enseguida regreso- dice la mesera y se retira. -¿Y bien? Habla de una vez- le exijo. -Ya me estoy encargando de todo, tú no te preocupes. Voy a desmentir todo eso- yo elevo mis cejas. -Me parece bien, y también lo correcto. Yo no quiero que los demás piensen algo de mi que no es.-el asiente. -¿Por qué le molesta todo esto? ¿Tiene miedo de que su novio la deje?- dice con burla. -Me molesta todo esto porque TODO es mentira, alguien inventó esto y soy yo quien queda como la mala, como la que destruye una relación.-le digo enojada. -No respondió la otra pregunta- dice mirándome fijamente. -Lo otro es privado, a usted no se le importa- el tensa su mandíbula y en ese momento llega nuestro pedido. Al ver la langosta que traían hice una mueca fea, odio la langosta, se me hace desagradable. Dejan nuestras cosas en la mesa y se van. Yo bebo mi café lentamente. -Veo que no te gusta la langosta- dice mirándome divertido mientras corta la langosta y la lleva a su boca. -No, la odio-le digo y miro hacia otro lado - ¿no podías haber pedido otra cosa?-le cuestiono. -No, porque AMO la langosta- yo ruedo los ojos. -Voy al baño-él asiente y yo me pongo de pie. De tan solo ver lo que está comiendo, me dan ganas de vomitar. Tal vez suene un poco exagerado, pero realmente odio la langosta. Llego al baño y lavo un poco mi cara. Luego retoco mi maquillaje y una vez lista, volví a la mesa. Venía mirando mi teléfono cuando choco con alguien. -Lo siento-decimos al mismo tiempo. Yo levanto la vista y me encuentro con el mismo joven de la reunión, él que me halagó. -Hola-le digo sorprendida. -Que bueno es verte de nuevo- dice sonriendo- estás muy bonita-dice mirándome de pies a cabeza. -Gracias. Bueno...adiós, un placer volver a verte- le digo. -Espera...¿estas sola aquí?-me pregunta confundido. -Eee...no, estoy con una amiga-mentí, no quería que se diera cuenta que estoy aquí con mi ex jefe. -Ah, ok. Nos vemos luego-yo asiento y camino rápidamente hasta mi mesa. -Pensé que te habías ido- dice Christian apenas llego allí. -Pensaste mal-le digo tomando asiento-espero que puedas resolver éste asunto de una vez, ¿ok?-le digo un poco impaciente y él asiente un poco cansado. -Ya te dije que me voy a encargar, haré todo lo posible para que esto se aclare de una vez- yo bufo. -"Todo lo posible" no- repito sus palabras- vas a hacer lo que debes hacer. Estoy segura de que fue tu novia quien inventó eso. Así que arregla esto de una vez por todas porque yo no quiero que las personas tengan una mala imagen de mí- el golpea un poco la mesa claramente enojado. -No es mi culpa todo lo que está pasando, no tengo la obligación de solucionar todo -yo suelto una carcajada. -¿No? ¿Entonces quien tiene la obligación de solucionar esto? ¿Mi abuela?-le digo irónica-fue tu tonta novia quien hizo todo esto, me insultó, destrozó mi auto y ahora inventa cosas. Más te vale arreglar esto con ella porque no me quieres ver realmente enojada. Y soy capaz de hacer cualquier cosa para dejar limpia mi imagen, así que avísale tu novia-tomo mi cartera y salgo del restaurante. Busco un taxi y le digo que me lleve directamente a mi casa. Sé que no debí de culpar a su novia de esto sin tener pruebas que lo confirmen, pero estoy casi segura de que fue ella. ¿Sino quién más podría ser? Ella es quien "me conoce", por decirlo de alguna manera, y también fue quien me culpó de tener algo con mi ex jefe. Así que perfectamente pudo haber sido ella. Solo espero que éste tema de aclare y se termine de una vez, quiero estar en paz. Ahora todos en la empresa deben de estar al tanto de lo que sucede, definitivamente no pudo volver ahí. Quizás deba de buscar trabajo en otro lado. No sé qué voy a hacer, solo quiero llegar a mi casa y dormir. Mañana será otro día, espero que para mañana las cosas estén mucho mejor.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR