Capítulo 6

1549 Palabras
La mayor de los Evans solo observaba en silencio, pero había algo que le llamó su atención, una bicicleta infantil, con un hermoso diseño y una canasta en el frente, pero lo que más le llamó la atención fue el color, rojo angora que ella le fascina ya que resalta ante todos los colores según lo que pensaba esa pequeña, pero ese pequeño de momento de ilusión de unos instantes de tan solo ver esa bicicleta se vino a abajo, al ver que su pequeña hermana la pedía y sus padres aceptaban en comprárselo a ella, solo porque la pequeña se tomó un segundo para ver que veía su hermana mayor con ilusión, lo cual ella quería pero sería para la menor, si su hermana estaba acostumbrada quitarle todo lo que le gustara y solo sonreía por tenerlo, a pesar que su hermana pequeña también para ella la mayor de los Evans no existía en su mundo. Sin más llevaron la bicicleta al automóvil de los padres de la pequeña, la mayor iba viendo todo en silencio absoluto; hasta que su hermana vio por la calle que iban en un aparador un vestido también de color rojo, su hermana menor al verlo lo pidió pero sus padres no estaban tan de acuerdo. - Ya tienes muchos vestidos cariño, incluso más lindo que este, mejor pide otra cosa. Ante eso la menor hija de los Evans empezó a llorar por tal comentario de sus padres de mandarle lo que pedía. - No llores cariño, tos esto es culpa de tu hermana, siempre que vine con nosotros lloras. Te comparemos el vestido cariño, ¿Te gusta ese color rojo, verdad? - Si. La mayor de los Evans solo veía la escena en silencio pero era claro que rencor y odio hacia otra pequeña se veía reflejados en su rostro. Después de que su hermana obtuviera lo que quería se fueron a casa, donde directamente la hija mayor de los Evans se fue a su cuarto para no tener que presenciar otro minuto de cómo era adorada su hermana menor y ella no, su hermana era todo y ella siempre era nada, eso pensaba la pequeña, por primera vez en mucho tiempo la hija mayor de los Evans lloró como un niño más de su edad, pero no por un motivo infantil que son hasta insistentes, pero ese era uno real un motiva que la lastimaba día con día, esa noche después de llorar todo lo restante de ese día le surgió una pequeña imaginación llena de ilusión, la cual era que si su hermana no estuviera ella tendría lo que tiene y así le surgió una idea la cual llevaría a cabo el siguiente día. En la mañana siguiente el señor Evans salió a trabajar, dejando a su esposa y amada hija en casa, para volver después de una jornada de trabajo; la hija mayor de los Evans veía todo desde un pequeña ventana de su cuarto, como era costumbre, la señora Evans cocina a lado de su pequeña y amada hija llenando así de risas la cocina, donde la hija mayor escuchaba por su puerta abierta, solo lo suficientemente para escuchar lo que pasaba en esa casa, llego la tarde y la menor de los Evans lleva puesto el vestido nuevo comprado el día anterior junto con su bicicleta igualmente obtenida del día anterior por sus padres, salió al jardín de la casa cerca de la acera, mientras la señora Evans hacía la jardinería de su jardín, pero como está enfocada en el jardín llamo a su hija mayor. - Ven a cuidar a tu hermana. La hija mayor salió de su cuarto, con tranquilidad y silencio que tenía, salí a su jardín a cuidar a su hermana como su madre le había ordenada, todo parecía normal hasta que un automóvil ya conocido se acercaba, era su padre llegando del trabajo, pero la mayor de los Evans sabía bien que sucedería, como era casi siempre un vecino salía de su casa a pasear a su mascota donde saluda a su padre mientras él iba en el automóvil, su madre distraída con la jardinería, su hermana cerca de la acera y su padre distraído solo se acercó a su hermana lentamente como si el tiempo estuviera a su favor sin más solo empujo a su hermana menor, cayendo está a la acera, do de su padre estando cerca de ella se percató y no pudo frenar el automóvil a tiempo, ya solo habían tres cosas en esa escena, su madre gritando corriendo así su padre y este hacía su hermana menor, esas eran dos cosas y la otra como era que sus ojos de la había mayor de los Evans se dilataban ante ver ese color rojo salir de su hermana menor, esa pequeña sentía algo en ese momento extraño, que la hacía sentirse ansiosa pero no con temor a algo malo que sucediera sino más bien de satisfacción. Después de lo sucedido llegó la policía a la escena, un agente se percató de la pequeña, no era lugar para alguien como ella pensó, así que se acercó a ella para hablarle y así distraerla de la situación. - Hola, ¿Cómo estas pequeña? - No lo sé. - Es normal, tú hermanita pues...con el tiempo lo superarás y lo olvidarás en cierta manera, solo dejando las cosas buenas que viviste con ella. - ¿Pero si yo no quiero olvidarlo? - ¿Porque lo dices? En ese momento otro agente se acercó con la declaración de los hechos. - Oye tenemos que llevarnos a la pequeña. - ¿Porqué? - Sus padres tienes la teoría muy descabellada, que la pequeña tiene la culpa del incidente. - Pero solo es una niña pequeña. - Exacto, por eso no me suena lógico lo que dicen los padres, pero ella estuvo en el momento así que debemos llevarla para que se le interrogue de una manera segura por si fueron los padres o alguien más. - De acuerdo. Oye pequeña vamos a dar un paseo y te llevaré a un lugar seguro donde se te harán una preguntas. - Está bien. - Le diré a tus padres. - No es necesario que les diga. - ¿Porqué? - A ellos no le importara o tal vez solo se alegren. Sin más el agente llevo a la niña a la pequeña patrulla para subirla, mientras el otro agente fue avisarles a sus padres, lo cuales reaccionaron como si se llevaran un delincuente ante ellos, lo cual se le hizo más raro de ellos y pensar que tenían algo que ver con la muerte de su hija más pequeña. De camino a la comisaría la pequeña está tranquila viendo por la ventana, los agentes que la llevaban pensaban que sus padres solo querían deshacerse de cualquier vínculo que los conectara que fueran los culpables, a través de acusar a su hija pequeña del incídete. Al llegar a la comisaría llevaron a la pequeña a un pequeña habitación para preguntarle lo que vio, así tal vez sus padres admitirán su culpa. - ¿Sabes lo que pasó? Pregunto el agente a la pequeña, mientras que extendía un envase de jugo, el cual ella dudo un momento de recibir, pero lo acepto y lo empezó a observar el líquido de este. - Nunca había aprobado este jugo, solo mi hermana podía tomarlo. - ¿Y tú no? - No. - ¿Sabes cómo fue lo de tu hermana? - Si, papá le dio un golpe con su carro mientras ella estaba en la bicicleta. - Si, eso fue lo paso. - Y luego le salió color rojo por la nariz y las orejas, me gusto ver eso. - ¿Por qué te gusto ver eso? Pregunto el agente extrañado de oír eso de una pequeña niña. - Por qué me recordó un programa de televisión que vi. - ¿Un programa?, ¿Cuál?, ¿Uno que viste con tus padres? - En las noches, cuando mis padres dormían, bajaba en silencio a la sala, para ver la televisión, ya que no me dejaban verla, solo a mi hermana y ahí vi un programa de policías y personas que hacían que las personas sacaran color rojo de ellas, lo que decían del por qué lo hacían, sentí lo mismo, así que quería hacer lo mismo que ellos, así que como a mi hermana le gustaba el color rojo, pensé que sería algo interesante verlo salir de ella, ya que yo no la quería, pero mis padres sí, si no estuviera ella yo sería la que tendría lo que ella recibe. - ¿Pero cómo una pequeña como tú, pudo pensar eso? - No lo sé, siempre silencio mi imaginación. - ¿Tus padres no te daban lo que tú hermana? - No, aunque era lo siempre deseaba, pero no se cumplía, siempre era mejor que yo no los molestara. - ¿Por eso eres tímida y callada? - Si, pero te cuento un secreto. La niña Evans le pidió al agente se acercara a ella para decirle unas palabras que lo llenaron de escalofríos por venir de una pequeña, al pronunciarlas en su oído. - No soy callada ni tímida, simplemente nadie planea un asesinato en voz alta.
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