Luca se había quedado dormido en el living de Dorian.
En la noche anterior, cuando todos se habían marchado finalmente y las luces del lugar murieron, él no logró encontrar consuelo entre las frías sábanas de su cama.
Estuvo inquieto durante largos minutos, revolviendose mientras luchaba para conciliar el sueño, pero su mente tenía otros planes para él.
Con sumo cuidado y procurando no emitir el más mínimo de los sonidos que fuera capaz de alertar a Dorian o Daphne, él salió de la habitación, para instalarse minutos después en el salón, donde abrió la última botella de alcohol que encontró en todo el penthouse.
Mirando un punto vacío y perdido en la nada, Luca bebió toda la botella, hasta lograr intoxicar su consciencia la cual sumió en el olvido.
Y así logró dormirse. Olvidando el dolor que tanto le pesaba.
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A la mañana siguiente:
Un chorro de agua helada hizo contacto con la piel de su rostro, arrancándolo del sueño.
Los ojos de Luca se abrieron casi al instante, plasmando una mirada desenfocada que intentaba combatir a cualquier intruso que tuviera la osadía de enfrentarlo. Sus labios se separaron, preparados para liberar un insulto capaz de ruborizar al mismísimo demonio.
Sin embargo, una mano firme cubrió su boca, mientras la figura de un hombre se dibujaba en su campo de visión.
—Cierra la boca, vas a despertar a Daphne—susurro Dorian con los dientes apretados.
Luca arrugó el ceño, mientras apartaba la mano del millonario de su rostro.
—No era necesario el agua, con que me llamaras iba a ser suficiente—siseo el chico de los piercings, mientras se sentaba en el sillon.
Todo a su alrededor daba vueltas, incluso el propio Dorian. Luca sabía muy bien que la noche anterior había abusado de la bebida, sin embargo jamás había notado hasta qué punto llegó.
El millonario, de mirada firme y autoritaria, acercó la mitad del vaso con agua que había arrojado a Luca, mientras le ofrecía una pequeña pastilla para combatir la resaca. Sin decir una sola palabra, el chico de los piercings tomó ambas cosas, suplicando para que éstas hicieran efecto cuanto antes.
—Te llame, varias veces, pero no reaccionaste por lo que quise comprobar que no te hubieras muerto de intoxicación en mi sillón favorito—comenzó a decir Dorian con tono firme—. Creo que fue suficiente con que lo vomitaras mientras dormías.
Al oír estas últimas palabras, Luca lanzó una mirada a su alrededor, encontrando la evidencia de lo que el millonario decía a escasos centímetros del sitio donde minutos atrás había estado su cabeza.
—¡Mierda Dorian!—se apresuró a decir Luca con sus ojos bien abiertos—. En verdad lo lamen…
—Ahórrate las disculpas—lo interrumpió el millonario con mirada rígida, inflexible—. Date una ducha, come algo y prepárate. En quince minutos vendrán a buscarte.
El ceño de Luca se frunció ante la confusión y el desentendimiento mientras se ponía de pie, siguiendo el movimiento de Dorian por el lugar.
>—No voy a mantener vagos—soltó Dorian, intentando ocultar la mentira de sus propias palabras—. Si quieres vivir bajo mi techo lo harás, pero con la condición de que trabajaras. No quiero a alguien cuya existencia se limite a beber mi dinero y vomitar mis muebles.
Mentira, a Dorian realmente no le importaba que Luca utilizará su dinero. Sin embargo, había sabido reconocer muy bien el espiral en el que Luca estaba cayendo.
El propio padre del millonario había cedido a tal espiral muchos años atrás, luego de eso su alma se corrompio para siempre, dejando en el olvido al hombre que una vez fue.
Por eso, porque Dorian ya conocía el final de aquella historia, era que intentaba sacar a Luca de aquel lugar, ayudandolo desde el único lugar que podía hacerlo de manera indirecta.
Dorian quería ayudar a Luca a ayudarse.
—No lo entiendo, ¿Que se supone que voy a hacer?—dijo Luca con cierta duda e inquietud—. Jamás asistí a la escuela, menos a una universidad.
El millonario elevo los hombros con desdén, mientras deslizaba las manos en los bolsillos.
—¿Y? Soy millonario, dueño de mi propia empresa. Yo elijo a mis empleados—comenzó a decir él con tranquilidad—. Mi secretaria saldrá de licencia en los proximos dias, va a tener un bebe, por lo que necesito a alguien de confianza para cubrir ese puesto hasta que ella regrese.
El rostro de Luca se contorsionó aún más ante el horror de imaginarse a sí mismo mandando toda la empresa de Dorian a la quiebra por su incompetencia.
—¿Quieres que sea tu secretario? ¡Mierda, Dorian!—insistió él con espanto, mientras pasaba una mano por su cabello—. Jamás hice algo similar, ni siquiera para un trabajo de la agencia. La voy a cagar a lo grande.
El celular de Dorian sonó, por lo que revisó la pantalla del mismo e hizo un gesto extraño con el rostro.
—Sabes leer y escribir, con eso será más que suficiente—soltó el millonario mientras deslizaba el celular nuevamente en su bolsillo—. El auto que te llevara al trabajo espera abajo, por lo que te recomiendo apresurarte para no llegar tarde a tu primer día, dicen que tu jefe es el mismísimo diablo. Pero tendrás suerte, hoy no irá.
Luca ya había comenzado a caminar hacia el baño cuando escuchó aquellas palabras, por lo que se volvió hacia Dorian con cierto desconsuelo.
—¿No irás hoy?—.
—No, me quedaré con Daphne—respondió el millonario con tranquilidad.
Luca bufó una sonrisa, mientras negaba con la cabeza.
—Si me querías fuera de tu casa para pasar tiempo a solas con Daphne, solo debias decirlo y encontraría otro lugar a donde ir—dijo el chico de los piercings entre risas.
—¿Y perderme la oportunidad de enviarte a trabajar?—comenzó a decir Dorian entre risas, mientras observaba a Luca deslizarse hacia el baño—. A, por cierto Luca, esta también es tu casa. Solo quería aclararlo.
Luca escuchó las palabras, mientras sentía la calidez y amabilidad de Dorian iluminar una oscura parte dentro suyo. Una casa, un hogar, lo que jamás había tenido.
Reprimiendo las ganas de llorar, él simplemente asintió con una sonrisa plasmada en sus labios, mientras ingresaba al baño.
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Hola corazones de fuego ¿Como estan? ¿Que les parecio este nuevo capítulo? Les tengo muy buenas noticias, a partir de este mes comenzara la actualizacion diaria y gratuita de Besos de Medianoche 3: Gravedad en la plataforma de f***o.
Estoy super feliz de por fin poder comunicarles esta noticia. Las que me conocen saben muy bien que siempre lucho y busco mantener historias gratuitas, para que sea de libre acceso para todo el que lo desee, pero tambien es una realidad que de algo tengo que vivir. Por eso, el encontrar una plataforma que me permite mantener las historias de forma gratuitas me llena de alegria. Todos los capitulos (desde el primero del primer libro hasta el ultimo que vaya a subir de esta trilogia) estan, estaran y seguiran estando disponibles de forma gratuita/libre, eso y muchas otras novelas (algunas que pueden reconocer de aca como Las reglas de Eros o Una esposa para Hades). Pronto llevare mas novelas gratuitas con actualizacion diaria alli, pero no se preocupen, las personas que no quieran leer a traves de esa plataforma podran seguir haciendolo por este medio (sin embargo, por motivos del contrato firmado con f***o las actualizaciones seran una vez por semana).
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Ahora si, me despido con una enorme sonrisa y un abrazo de oso. Hasta pronto corazones de fuego ♥