Capítulo 10 Peor y peor

1311 Palabras
Se pasaron la tarde riendo y jugando en el agua, solo saliendo para ir a comer. Ron y Hermione en una de esas salidas se perdieron por los alrededores, así que por el momento las competencias se habían suspendido. Harry a pesar del mal rato vivido en esos días, estaba contento sentado en el muelle, con los pies en el agua. Y aunque a veces miraba para donde estaba su novia y se amargaba, Ginny estaba ahí, a su lado, y le daba palmadas en la espalda. En una de esas palmadas Harry sintió un terrible ardor… y Maldijo su falta de precaución. El sol del verano estaba haciendo efecto en la piel del muchacho. Ginny al darse cuenta le recriminó lo irresponsable que era al no ponerse bloqueador solar. Ella fue corriendo y al rato trajo una poción cremosa. - ¿Sabes que el sol te pondrá mas viejo? – le regañaba y el sonreía. - Ya mamá, no me regañes – y ella le tiraba el pelo. Luego untaba sus manos en la poción y lentamente sus delicados dedos la esparcían por la espalda de Harry. La sensación de sentir los dedos de la chica recorrer su piel fue gratificante. La manera delicada de masajear la espalda que tenía Ginny, hacía que Harry cerrara los ojos y se dedicara a disfrutar de los dedos de mariposa de su amiga, que revoloteaban por toda la zona. Si se concentraba un poco, podía escuchar el susurro de su voz, aunque no podía entender que decía. Los dedos en la espalda lo hacían sentir relajado y en paz, pero cuando sintió sus manos tibias en su abdomen se sobresalto. Abrió los ojos y la miró, ella seguía moviendo los labios diciendo algo pero no podía escucharla. Estaba un tanto alterado. Las manos de Ginny se trasladaban por el torso, subiendo y bajando y logrando que Harry, estuviera a punto de jadear a causa de las sensuales caricias. "Un momento Harry, no son sensuales caricias, solo está poniéndote bloqueador, ¿por qué te pones así? Como diablos no voy a ponerme así, son días sin sexo y yo… - ¿Entendiste Harry? - ¿Eh? …- dijo confundido, y luego carraspeo para relajarse un poco – no escuché nada de lo que me dijiste. – esta le dio un coscorrón. - De seguro estabas pensando en Quidditch – este asintió rojo. - ¡OH no! – chillo - ¡El sol te puso roja la cara! – dijo afligida. Harry tomó la poción y la puso en su cara rápidamente. – Te dije que no debes entrar al agua hasta dentro de dos horas… - No creo que me meta nuevamente – Ella lo miró – Digo es que ya no tenemos rivales- y sonrió. - Esos dos… no me sorprendería que un día de estos digan: no se como pasó, mamá, pero Hermione va a tener un bebé – haciendo la mejor imitación de su hermano. Harry lanzó una sonora carcajada, a lo que Ginny solo torció los ojos. - Si, tienes razón – tomó un poco de poción y la puso en la nariz pecosa de Gin – ¡y no me extrañaría que tu y yo seamos los padrinos de la metida de pata de Ron! Con Cho no volvió a dirigirse la palabra en toda la tarde. De regreso a la madriguera, se fueron turnando para usar el baño. Primero las mujeres, a lo que Ginny y Hermione bufaron disconformes cuando la señora Weasley le ofreció el primer turno a Cho. Esta salió una hora después, utilizando casi toda el agua caliente. A Ginny se le iban las manos al verla salir tan tranquila acicalando su pelo n***o. "ojala se te caiga el trasero por presumida" pensaba en voz alta la pelirroja y su amiga reía. Al final tenían que bañarse con agua casi fría, aunque era verano y esto en verdad no las molestaba. La molestia para las chicas era Cho Chang. Para la cena Ginny no aguantó y le dijo que es de educación colaborar en la casa cuando alguien va de visita, a lo que la novia ausente, refunfuñó por lo bajo y decidió poner la mesa, sin dejar de quejarse porque se le arruinaría el esmalte rojo rabioso de las uñas. La cena fue mas divertida que las anteriores porque Harry no se permitió que la muchacha lo opacara. - Solo voy a decirles… – decía Ron con la boca llena, y luego del reto de Hermione continuaba – que deben preparar todo para pasado mañana. - ¿Por qué? – preguntaba Gin - Porque si vas a ir con nosotros a la casa de verano… – ella asentía sonriente – será mejor que estés lista para ese día. - Okay, capitán – contestaba Ginny, poniéndose la mano en la frente. – ¿y tu Harry, ya tienes todo listo? - Solo llevaré unas cosas mas… - Yo tengo un baúl lleno de cosas que llevar… - dijo Cho, que no quería perderse el momento para hablar de su cuantioso guardarropa. - ¿quizás llevas más libros para educarte, Cho? – dijo burlándose Ginny, esta la miró seria… - Deberías saber que el libro es cultura, no te haría mal leer alguna vez… - Harry tosió, sabía lo que se venía, Ginny dejó tranquilamente los cubiertos. Si los seguía sosteniendo de alguna manera, terminarían clavados en el cuello de la oriental. - Si, creo que tienes razón… – dijo mordiéndose los labios – Pero sabes qué, yo si aproveché mis años de escuela, no como otras que se la pasaban besuqu… - ¿Y ya decidiste que vas a estudiar, Ginny? – dijo metiéndose Hermione, para evitar sangre… - No – la miró respirando entrecortadamente- Tengo muchas opciones… así que no me perderé nada si lo pienso durante las vacaciones. - No dejes pasar tu oportunidad, si la tienes – dijo Cho mordiendo una patata. Ginny la miro sin entender - ¿Qué oportunidad? - Bueno, míralo de este modo, tu eres una chica linda pero no espectacular…- Harry la miró enojado, Ginny peor – entonces deberías poner mas énfasis enganchando a un idiota, para que te cases- la morena levantó la mirada burlona - veras la juventud no dura mucho. - ¿Por eso crees que enganchaste tu a un idiota? – dijo Harry. Cho lo miró roja. Ginny era sostenida por su cuñada – ¿Para no dejar pasar tu oportunidad? - No… no cariño… - trató de excusarse – solo digo… - ¿Harry y cuánto tiempo te quedaras en Inglaterra? – volvió a interrumpir Hermione. Ron suspiraba aliviado. - Espero que para siempre… – dijo tironeando un trozo de pan y mordiéndolo con rabia. - ¿Y sabes que, Cho? – dijo Ginny que había recuperado el habla – no necesito de alguien que me salve la vida – ella la miró burlonamente – tengo demasiada inteligencia para poder valerme por mi misma.- y cuando todos pensaban que ahí terminaba - No como tú, que tienes el cerebro de papa frita y no puedes mascar goma y cruzar la calle a la vez. - Bueno la cena estuvo deliciosa… – dijo el señor Weasley carraspeando, como para dar por terminada la discusión – ¿Por qué no vamos a tomar un café, a la sala? - Vayan ustedes – dijo Ginny – Yo me voy a caminar un rato. ¿Vienes Hermione? – la miró para matarla sino aceptaba. Hermione, miro a Ron y este le dio a entender que vaya. - Eh, claro Ginny, vamos – las muchachas se levantaron de la mesa, pero antes Ginny se dirigió por última vez a su huésped. - Y a ti Cho… – esta la miró con cara de pocos amigos – no te hará mal lavar los platos – y se marcharon.
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