>Llegamos y ahí estaba, Joseph esperando por nosotras frente a mi casa, se le veía muy serio, pero como estábamos tan entretenidas casi lo ignoramos, Si no hubiese hablado, no lo tomaríamos en cuenta. Hasta que pidió hablar a solas conmigo, aunque sabía que ellas estarían al acecho. Hasta que me pareció escuchar, cásate conmigo —¿TE CASARÍAS CONMIGO?— frase que repetía una y otra vez, estaba perdida en mis pensamientos no sabía ni siquiera que le iba a responder, lo peor de todo es que ahí estaban esperando una respuesta ¿Quién diría que hoy me pediría matrimonio? — la verdad Joseph no sé que decir, no me esperaba eso no crees que es muy pronto— le digo apenada — Bueno, no es que quiera obligarte, pero mira que si no anunciamos un compromiso se verán en problemas nuestras empresas

