DOLOR

1962 Palabras
-Es demasiado, podemos ser tus guardianes pero que tú te enfrentes a ellos podría perjudicarte nuevamente- Lykoy se levantó, -Luciel solo recuerda el castigo que recibiste cuando nos protegiste. -Estuviste en ese agujero mucho tiempo- Mors trono sus dedos, -No te preocupes por nosotros- Dijo con una sonrisa -No lo repetiré- Luciel se levantó, -Ambos se quedarán a mi lado. -¿Cuándo se lo dirás?- Pregunto Mors -Está noche. -¿Estás seguro?- Lykoy se acerco a Luciel, -¿Estás seguro de esto? -Lilith fue clara, me alejaré de Aurora y cumpliré mi parte del trato. -¿Qué trato fue?- Mors se acerco, -¿Qué es ese trato que tanto reclama Lilith? Luciel suspiro, -Prometí que la convertiría en reina nuevamente una vez que fuera rey. -¿Reina?, Es un poco…- Murmuró Mors -¿Asqueroso?- Pregunto Lykoy -Claro que es una mierda, pero es lo único que ella quiere. -¿A cambio de que?- Lykoy miro fijamente a Luciel, -¿Qué haría ella por ti? -No los dañaría. -Luciel- Mors se acerco a él y lo abrazo, -Eres muy bueno. -Quítate- Luciel miro a Lykoy para que lo ayudara pero Lykoy también lo abrazo -Es la primera vez que te abrazamos- Dijo Lykoy Luciel los miro recordando a aquellos pequeños niños, -Son unos idiotas- Coloco ambas manos sobre la cabeza de ello, -Bien, fuera- Ambos los soltaron -Espera, ¿Y que hay de Keves?- Mors miro a Luciel -La palabra específica fue hermanos, creí que el próximo bastardo que cruzar aquellas puertas sería como ustedes pero Keves es un caso especial- Luciel frunció el ceño -Solo busca acercarse para matarnos- Dijo Mors -Lilith lo tiene a sus pies- Dijo Lukoy -Por esa razón no deben preocuparse por él, ella no lo matara, no mientras él le sirva. -¿Bel no entraba en aquel contrato?- Pregunto Mors Luciel bajo la cabeza mirando las marcas de fuego en el suelo, -No y Aurora tampoco es por eso que debo alejarme. -Mierda- Susurro Lykoy Luciel respiro profundamente y luego exhalo, -Enseguida vuelvo- Se provocó un pequeño corte en la palma de su mano y la sangre volvió a caer sobre aquella marca que había hecho así se abrió un portal que lo llevaría al plano terrenal, -Que nadie entre- Dijo Luciel al cruzar el portal. El plano terrenal estaba en silencio, sumamente silencioso como si supiera que aquel demonio se alejaría del ángel, la expresión de Luciel era devastadora, camino hacia una colina y espero allí sentado mientras el sol bajaba y él pensaba en las palabras adecuadas para no lastimarla pero su mente estaba en blanco, todo se volvía cada vez más difícil hasta el punto de quiebre, Luciel intentaba soportar el peso del mundo sobre él, mantener a salvo a sus hermanos de una mujer que era capas de todo por mantener su posición superior, cargar con la muerte de Bel y ahora separarse del amor de su vida para mantenerla a salvó, sin darse cuenta ya había anochecido y escucho varios aleteos, coloco ambas manos sobre su cabeza y apretó con fuerza, -No quiero hacerlo- Susurro Luciel, -No puedo, no quiero hacerlo. -¿Hacer que?- Una dulce vos llamó su atención, Aurora estaba a su lado mirándolo, -Te siento triste- Génesis los miro y solo se alejo sin decir una palabra con solo ver la expresión de Luciel supo que se alejaría de ella Mientras génesis se alejaba solo susurro, -Es mejor evitarlo que volver a vivir aquel momento- Bajo cerca de la aldea donde permaneció custodiándola Luciel la miro y una lágrima se derramó quemando sus mejillas, rápidamente se arrodilló y abrazo a Aurora cubriendo su rostro, ella acaricio la cabeza de Luciel -Cuando estoy con ella se siento más relajado- Pensó Luciel, sintió un dulce aroma en la piel de Aurora, -¿Este es el aroma de las nubes?- Se pregunto, Aurora se arrodilló delante de él y lo miro directamente -¿Hice algo malo?- Pregunto Aurora -No, tú…- Luciel dejo de hablar y recordó las palabras de Lilith Recuerdo: -Estoy pensando en hacerte un obsequio por haberte enamorado, solo espéralo será en el mejor momento. Fin del recuerdo -Ya no quiero verte- Dijo Luciel, pensando en protegerla y alejarla así ella no sufriría lo que sea que Lilith quería hacerle -¿Qué? -Me he vuelto muy débil a tu lado y eso me molesta- La miro furioso, -Te haz vuelto una molestia. -Luciel… -Eres muy débil y confiada no puedo protegerte para siempre- Luciel se levantó, - Necesito estar con alguien que no me estorbe. -¿Yo te estorbo? -Si lo haces, ni siquiera podemos estar juntos sin que todos quieran matarnos. -Tienes razón, soy débil pero puedo cambiar, puedo volverme más fuerte y… -¿No lo entiendes? -No quiero alejarme de ti- Dijo Aurora, Luciel comenzó a caminar hacia el portal intentando ocultar su rostro, le era inevitable verla a los ojos sin llorar y su vicio se volvía borrosa, -Luciel por favor- Aurora tomo la mano de Luciel -¡No te quiero cerca! ¿¡Porque no lo entiendes!?, Jamás podría amar un ser tan inferior- Los ojos rojos de Luciel brillaban su expresión era aterradora y al mismo tiempo triste la miro furioso, -Debí haberte matado esa noche. Al escucharlo Aurora apretó con fuerza su pecho con sus manos, respiro profundamente y luego lo miro, -Estoy muy feliz de hacerte conocido, lamento ser una carga y espero que la compañera que elijas te haga feliz- Luciel la miro a los ojos y vio a Aurora llorando con una sonrisa, -Yo te deseo una vida feliz Luciel- Aurora extendió sus alas y se dirigió al plano celestial abandonando el terrenal El corazón de Luciel papito con fuerza una y otra vez lastimándolo y aquel dolor lo volvieron a sentir sus hermanos, sus ojos derramaban lágrimas mientras la figura de Aurora desaparecía ante él Plano infernal: -¡Carajo!, Cómo duele- Dijo Mors -¿Mors?- Dijo Lykoy, Mors lo miro y noto que su hermano estaba llorando, extendió su mano para tocar su propio rostro él también estaba llorando Lilith: -¿Y ahora que te pasa?- Pregunto Lilith irritada Keves estaba arrodillado en el suelo cubriendo su pecho, -Duele demasiado- Dijo Keves y al mirar a Lilith ella noto que él estaba llorando -Así que se alejo de ella- Susurro Lilith, comenzó a reír, -Necesitara más que eso. Plano terrenal: Luciel extendió su mano hacia la figura de Aurora, mientras colocaba su otra mano sobre su pecho, -Por favor, no te vallas- Dijo Luciel mientras se arrodillaba, enterró sus manos en su rostro y todo su cuerpo cayó al suelo, permaneció en esa posición, no reaccionaba a nada solo se lamentaba cada segundo mientras el cielo se oscurecía y una tormenta caía sobre él los rayos rugían con fuerza algo se deslizo en su rostro, él se levantó y coloco su mano en su rostro, era un pluma pero más grande que la de Aurora, cuando estaba a punto de ver hacia arriba sintió un fuerte golpe que lo alejo de aquel lugar -Dijiste que la protegerías- Dijo aquel ser, volviendo a golpearlo -Esa vos- Susurro Luciel, Rael aplastó la cabeza de Luciel en la tierra -¡Lo prometiste!, Dijiste que no la lastimarías- Rael estaba furioso su cuerpo era bañado por la lluvia y la tormenta estaba sobre ellos, -Aurora está llorando en el cielo mientras tú te encuentras vagando en la tierra- Luciel miro a Rael Quien tenía en su mano la espada de un cazador de demonios, -No vales nada- Rael levanto su espada hasta que escucho a Luciel -Merezco morir- Dijo Luciel Rael lo miro y se detuvo, -Repítelo. -Merezco morir- Dijo Luciel, solo miraba la tormenta caer sobre ellos, -Lo merezco. Rael vio la expresión en el rostro de Luciel y lo comprendió, dio un paso hacia atrás, aquella expresión la había visto antes, cada vez que se reflejaba en los mares, las armaduras y su propia espada podía ver esa expresión de dolor, cada vez que recordaba a Aurora, -Tú la amas- Dijo Rael -No somos tan diferentes- Dijo Luciel mirándolo directamente, claro que sabía lo que sentía Rale por Aurora, con solo verlo podía leerlo en su rostro -Ahora lo entiendo- Rael se sentó, -¿Hace cuánto?- Pregunto mirando su reflejo en la espada Luciel se sentó dejando que la lluvia limpiará el barro en su cuerpo, -Desde la noche en que la conocí. -No me importaría si solo fueras tu- Dijo Rexu, -Pero ella está enamorada de ti, lo noté la noche que luchamos sus ojos lo estaban gritando, sabes que un ángel no debe enamorarse. -Solo puedo alejarla. -¿Y luego? -Jamás la volveré a ver. -Sabes que no funcionará, Aurora es terca, irá por ti aunque eso signifique ir contra Dios. -¿Cómo lo sabes? -Es lo que yo haría por ella, tú lo harías por ella, pero…- Rael miro a un lado, -Ella solo lo haría por ti. -Ayúdame. Rael miro a Luciel, -¿Con que? -Ayúdame a alejarla de todo esto, si algo le pasa- Luciel coloco su mano sobre su rostro, -Mataría a todos. Rael suspiro, -Te creo- Se levantó, tomo su espada y extendió sus alas, -Hare lo que pueda, pero no puedo prometer que ella no te buscará, pero si que protegeré con mi vida Luciel- Rael se elevó al plano celestial mientras Luciel permanecía en aquel plano pensando en como alejar a Liluth de Aurora. Se levantó y camino hacia el portal, pero antes de llegar sintió una presencia e invoco rápidamente su espada, pero no había nada aún así aquella presencia estaba cerca hasta que de pronto desapareció, Luciel dejo de sentirlo, simplemente se esfumo, bajo su espada hasta que desapareció y por un momento siguió observando aquel bosque pero nada -Odio que esto suceda- Susurro Luciel, sabía que había algo en ese lugar y eso solo significaba una cosa, una suave brisa soplo su rostro, -Mierda- Lo que sea que fuera ya se había alejado de él, frunció ceño y volvió Plano infernal: En sus aposentos Luciel vio a sus hermanos esperándolo. Lykoy se levantó rápidamente, -¿Y?- Pregunto -Ya la aleje de mi- Contesto Luciel -¿Y tú estás bien?- Pregunto Mors -Si. -¿Estás seguro?- Mors no dejaba de mirarlo -He dicho que si. -Luciel, solo dinos, no tienes que preocuparte por ser juzgado, porque no lo haremos. -¿¡Porque demonios los dos están tan insopor…- Luciel vio el rostro de sus hermanos, ambos estaban tranquilos pero sus ojos derramaban lágrimas, por un momento Luciel tocó su rostro y noto que estaba llorando, -¿Qué? -No se que se siente perder a un amor, pero conozco el miedo de perder a un ser querido- Lykoy y Mors se arrodillaron ante Luciel, -Estamos aquí para ti Luciel. Luciel lo soporto, pero apenas había durado varios segundos hasta que cayó de rodillas antes sus hermanos y se quebró, -Es demasiado- Dijo Luciel mientras Lykoy y Mors lo consolaban, -Duele tanto. Lilith: Ella se encontraba en su jardín con una caja la cual contenía la pluma -Mi señora, su invitado ha llegado- Dijo un guardia -Hazlo pasar- Dijo Lilith Un ser de piel oscura y cabello blanco se presentó ante ella, camino hasta estar frente a ella y se arrodilló, -Reina Lilith, espero que mi perro le haya sido de utilidad, pero ¿Cómo puedo ayudarla está vez?- Pregunto aquel ser -Marques Azarot, estoy tan feliz de verlo- Lilith abrió la caja sacando de ella la pluma la cual se la mostró a aquel demonio, -Me gustaría encontrar a un pequeño ángel.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR