Normalmente los lunes pasaban demasiado lentos a mi parecer y más por la universidad pero en compañía de la señora Pent eso era casi imposible, por la mañana tuve al menos dos clases libres y el resto de ellas pasaron volando, a la hora de salida me agradó encontrarla esperándome, salimos a comer a un sencillo restaurante a algunas calles. -Hable con Angie Collins, solo falta que des el visto bueno y comenzaran con los preparativos.- -¿Se refiere a la boda? - -Pues claro querida- me dedica una sonrisa- tenemos una cita con ella a las cuatro- -En veinte minutos- -Tan pronto- sonrió con un poco de gracia - Entonces será mejor ponernos en marcha- pagamos la comida y volvimos al auto, el chofer condujo cerca de diez minutos hasta detenerse frente a un edificio- Nos espera, andando- bajamo

