Estaba en la estancia esperando que Alexis se dignara a bajar, en un momento de descuido veo a Salome pasar frente a mí y antes de salir me guiña un ojo. La ignoro y me giro al escuchar el sonido de unos tacones.
Me quede de piedra y sonreí de lado, esta chica es muy guapa, supongo que mis padres escogieron bien, aparto esos pensamientos y me encamino a la puerta para abrirla y dejarla pasar primero, lo que me dejo una exquisita visión de sus hombros y su espalda, debería que dejar claro la definición de recatado a Salome.
Entramos a la limusina y nos encaminamos a la cena al centro de la ciudad. Estábamos cerca, tal vez a unos minuto o un poco más y de pronto escucho el zapato de Alexis una y otra vez, que irritante, me giro para mirarla y enarco una ceja.
-Tranquila, si sigues así te acabaras los tacones- se queda quieta y asiente - Cuando lleguemos te presentare como mi novia, tengo entendido que leíste las notas que dejo mi madre sobre cómo nos conocimos y esas tonterías-
-Sí, de memoria- bien, chica lista, ahora el que asiente soy yo y me dedico nuevamente a mirar el trayecto. Una vez frente a la entrada bajo del auto y ayudo a Alexis a bajar, una vez a mi lado se queda estática por los periodistas, la tomo de la cintura y la acerco a mí, comienzo a caminar y afortunadamente me sigue y no es necesario que la cargue.
Una vez dentro me dedico de saludar a socios ya sus acompañantes, todas con sonrisas falsas y llenas de Botox, oculto mi risa con una tos falsa y localizo a lo lejos a mi amigo y socio Sean Hood, me acerco a ellos y lo saludo de un fuerte apretón
-Es extraño verte aquí solo-
-No estoy solo, vengo con ...- demonios, donde esta Alexis-
-La chica de tus padres- asiento- Supongo que ya la perdiste-
-Fue al tocador- sonríe y me entran ganas de golpearlo.
-Si tú lo dices- estoy por contestarle hasta que noto que se queda viendo estático a un lugar en el centro de la pista, con una gran sonrisa en el rostro, me giro para ver, pero la multitud no me deja.
-Vaya amigo tu chica sí que se mueve rápido, tiene a Stanton comiendo de su mano- frunzo el ceño y me muevo para poder observar como Alexis baila muy animadamente con él, que se cree esa mocosa, que puede meterse con quien quiera yme quedar como idiota, al parecer no es tan inocente como aparenta, toda una caza fortunas. Debe ser de familia.
-¿Qué diablos cree que hace?- pienso en voz alta, me disculpo con ellos y me encamino a grandes zancadas a Alexis. Los encuentro en la barra y no dudo en atraerla a mis brazos.
-Hola bonita como la estás pasando- le doy un beso tosco en la mejilla -Tomas que gusto verte, y aquí con mi chica- sonrío forzadamente.
-Señor Pent un gusto verlo y respondiendo a su pregunta muy bien y con buena compañía, o al menos lo estaba- que insinúa este.
-Vaya, ya veo- la pego más a mi tratando de marcar territorio, le lanzo una mirada a Stanton para que entienda que es mía- ¿Y de qué hablaban? -pregunto intrigado.
-Le comentaba a Alexis que teníamos un negocio pendiente- a ella que le interesa -Y que, me gustaría que saliéramos los tres a cenar mañana para que pudiéramos discutir la firma el trato- lo miro con los ojos muy abiertos y volteo a ver a Alexis, ¿pero que demonios? Stanton se disculpa con nosotros y se aleja, nos acercamos a más de los invitados y en momento la dejo sola, seguro se abalanza a otro en cuanto pueda.
Pasada la media noche y después de haber bebido algunas copas tomo una bocanada de aire al sentirme un poco mareado a causa del alcohol y me acerco a Alexis, inhalo su perfume y huele genial.
-Hora de ir a casa- susurro cerca de su oído, la siento tensarse un poco y la guio a la salida, subimos al auto y nos dirigimos a la mansión.
⚪⚫⚪
Estaba furioso parecía un idiota sentado sólo viendo como ellos hablaban animadamente y me dejan por fuera. No dejaban de parlotear sobre libros y universidades y demasiadas tonterías, me sentía humillado, ignorado, apenas decía algo se giraban y seguían hablando entre ellos, cansado de esa actitud puse una mano sobre la rodilla de Alexis y apreté ligeramente captando al fin su atención y deteniendo sus parloteos, mire a Stanton .
-Podríamos firmar el contrato de una vez- soné mas tosco de lo que pretendía pero joder.
-Claro tengo los documentos listos y sólo falta firmarlos- saca un sobre amarillo y me lo pasa, no reprimo la sonrisa y miro de reojo a Alexis, saco una pluma de mi chaqueta y los firmo, ya está, por fin lo he conseguido, bueno no lo hice yo y esa idea me ensombrece un poco la alegría.
-Si me disculpa debo ir al sanitario - interrumpe Alexis, la observo ponerse de pie y atravesar el restaurante haciendo que las miradas fueran a ella y a ese bien formado trasero que lucía fabuloso con ese vestido, mi sonrisa vuelve.
-Supongo que el trato está listo Pent- asiento con una enorme sonrisa- Si me disculpa es tarde y debo arreglar unos asuntos, mañana debo tomar un avión- me pongo de pie para despedirlo y estrecho su mano- Por favor despídeme de Alexis- y con eso mi sonrisa se esfuma.
-Claro, ve sin cuidado- nos despedimos una vez más y lo veo salir de restaurante, al poco tiempo Alexis regresa y toma asiento a mi lado.
-Dónde está el señor Stanton- preguntó muy interesada haciendo que la sangre me hierva.
-¿Porque tanto interés?-frunce el ceño.
¿Sólo preguntaba, me parece extraño que no esté aquí, es una persona agradable tuvo que retirarse?-
-Ya veo- me acomodo la corbata- Y bien, ¿qué le prometiste?, aunque lo que haya sido no me sorprende, eres joven por lo tanto no pasará de ti -Alexis me mira con el ceño más fruncido- Tal vez te lleve a todas mis todas mis reuniones, quién sabe- me encojo de hombros y la miro de nuevo, parece molesta, pero no me importa yo estoy que brinco de felicidad.
-Podríamos irnos ya señor Pent – niña tonta, porque no buscas a Stanton hum.
-Lo siento tengo que reunirme con alguien antes, así que tendrás que volver a casa en taxi -me mira con incredulidad y yo le dedico mi mejor cara de póker. Me pongo de pie y llamo al camarero, pago la cuenta y me despido de Alexis con un asentimiento de cabeza. Me encamino al auto y me monto en el feliz de la vida.