Me despierto sobresaltado y un poco desorientado, miro el reloj y son las tres y veinte de la madrugada, ¡qué demonios!, Me levanto y buscó el origen del ruido, en el suelo está mi americana y de ahí viene el ruido, busco mi teléfono en el bolsillo y veo que es un número desconocido, me planteo ignorar la llamada pero podría ser una emergencia o al menos quien quiera que llame a esta hora merece que descargue mi furia en él.
-Son las tres de ...- me corté al escuchar a alguien sollozar y enseguida supe de quién se trataba, Alexis, demonios.
-¿Señor Pent? -
-¿Si, Alexis? -
-Por fin- escucho que masculla- Yo ... no sé dónde estoy, llevo caminando algunas horas y .... ¿Qué? No, espere- con quien habla.
-Alexis, ¿dónde estás y porque no volviste a casa? - sigue hablando con alguien al otro lado - ¿Con quién hablas? -
-Mi bolso y abrigo se quedaron en su coche ... solo un minuto más por favor-
-¿Con quién hablas? -
-Encontré un bar y una chica me presto el phone-
-Pregúntale la dirección, iré a buscarte- me pongo de pie y tomo un pantalón de chándal y un polo –La dirección Alexis- insisto.
-Kraken Lounge- maldición, que demonios hace en un bar así, me pongo un par de tenis y busco las llaves del auto.
-Está bien, tranquila, ya voy -
-Basta niña, será mejor que te vayas- ¿Quién es esa? - No, solo unos minutos- ¿Con quién habla? - No, vete ahora, no quieres que ellos te vean- Si, solo .... ¿señor Pent? -
-Que pasa Alexis-
-Tengo que colgar ... no sé qué hacer- parece que comenzara a llorar en cualquier momento.
-Tranquila- sé que no sueno muy convencido pero lo intento.- Llegare dentro de poco- enciendo el auto y comienzo a conducir como loco, las calles están desiertas y es algo que agradezco enormemente.
-Está comenzando a...- se corta la llamada y siento un nudo en el pecho.
Conduzco lo más rápido posible, la lluvia comienza a caer con fuerza y no ayuda en nada a tranquilizarme, llevo conduciendo casi diez minutos y siento que son los más largos de mi vida, por fin estaba cerca, solo tenía que doblar la esquina y listo.
Justo cuando giro a la derecha pude observar una multitud de chicos junto a un callejón, acelere el coche y lo detuve frente a ellos, baje corriendo y la pude ver.
Estaba pálida, mojada, con los ojos llorosos, sentada con las rodillas abrazadas a su pecho sin importarle que llevaba vestido.
-Vamos linda solo una vuelta-
-Déjala tranquila- gruño, el sujeto se gira para mirarme y sonríe maliciosamente.
-Puedes esperar tu turno amigo- joder, me coloco frente a él y miro de reojo a Alexis, parece que va a desmayarse-
-Es mi chica-
-No me digas, yo vi que estaba sola- lo ignoro y me acerco a ella, si quiere pelear tendré que ponerlo en su lugar pero primero tengo que evitar que coja un resfriado
Me quito la cazadora y se la pongo sobre los hombros haciendo que se tense, me pongo a su altura y paso un brazo debajo de sus rodillas y otro por su espalda, la tomo en brazos y suelta un grito aterrada, queriendo saltar de mis brazos y salir corriendo.
-Shh tranquila pequeña, soy yo Alexis cálmate, soy Brandon mírame- levanta la mirada y noto que tiene los ojos rojos e hinchados de tanto llorar- Vamos a casa- asiente y se abraza a mi cuello como si fuera a salir corriendo.
Ignoro a todos los sujetos que se nos quedan mirando estáticos y me acerco al auto, abro la puerta del copiloto y la pongo ahí, cierro la puerta y voy al otro lado y subo al lado del conductor. Arranco el auto y llamo a Sofía la nueva empleada de la casa.
-Mansión Pent...-
-Necesito que prepares un baño caliente y una muda de ropa para Alexis-
-¿Señor?-
-Quien más si no- gruño al teléfono- llegaremos pronto.
-Sí señor, disculpe- corto la llamada y la miro de reojo, está temblando y no sé si es por el frio o por el susto, sigue llorando en silencio y yo me sentía mal, culpable y supongo que debería estarlo.
Después de diez minutos llegamos a casa y al parar el auto Alexis bajó a paso lento y yo la seguí hasta la entrada. Sofía nos esperaba y cuando vio Alexis abrió los ojos a más no poder, la tomó de un brazo y la llevó a su habitación, yo por mi parte subí a la mía y tomé una ducha caliente, me puse un pijama y sali en busca de Alexis nuevamente. Sali de la habitación y a medio pasillo me encontré a Sofía que pasaba corriendo, me asusté y le detuve antes de que bajara las escaleras.
-¿Qué pasa? A dónde vas corriendo- me mira asustada e instantáneamente me tenso.
-Por un termómetro y otras cosas, la señorita parece tener fiebre y está muy pálida- bajó corriendo las escaleras mientras yo entraba a la habitación y pude verla, estaba en su cama dormida, muy pálida y aún seguía temblando, observe su rostro a detalle y tenía los labios pálidos, muy pálidos, Sofía entró segundos después y le tomó la temperatura, le puso un paño húmedo en la frente y me pidió que saliera.
-Llama a un doctor-
-Solo es fiebre señor-
-¿Estará bien?- asiente y me dedica una sonrisa, antes de salir me acerco a ella y le doy un delicado beso en la frente- Lo lamento- susurro cerca de su oído y me alejo para salir de la habitación.