Narra Jane: Llegamos al departamento muertas. En el transcurso de la tarde pasamos frente a una tienda de tatuajes y no pudimos resistirnos a entrar y hacernos algunos. Tenía algunos tatuajes desde hace un año. Una cruz detrás de la oreja izquierda, por mi abuela y en la parte trasera del cuello un símbolo de alquimia, el matrimonio de la luna y el sol, que para mí significaba el equilibrio. Ahora me había hecho una pequeña planta de lavanda al lado de la cruz por Lavanda, la familiar de mi abuela. Y un tatuaje en conjunto con Gabe, un sol para ella y una luna para mí, en nuestros muslos, marcando el balance perfecto de los opuestos, aunque no pertenezcamos al mismo mundo. Así que después de una hermosa tarde entre dolor, tinta y helado, me encontraba tumbada en el sillón de la sala p

