Narra Jane: Con mis ojos cerrándose de a poco, caminé hacia mi habitación y al llegar a la puerta un cuerpo me detuvo de golpe. Alcé mi mirada para encontrar a Alex mirándome divertido, ahora vestido con una camiseta y pantalones negros. —Parece que en la cocina la están pasando bien —comentó con una sonrisa torcida. —Así parece —dije somnolienta. Y no sé si por el sueño o porque a estas horas mi cuerpo actuaba sin mi total consentimiento, me colgué de su cuello. Alex se tensó por un momento, por la sorpresa supongo, pero rápidamente me tomó de la cintura y me levantó, haciendo que mis pies queden colgando. —Vamos a dormir pequeña —soltó en un tono tan dulce que me hizo pegarme más a él por acto reflejo. Por alguna razón me sentía completa y feliz cuando estábamos juntos. Su tacto me

