La ansiedad se desprendía por cada poro de su piel y sabía que tanto sus padres como los demás que lo rodeaban lo sentía, pero estaba muy lejos de importarle aquello, más aun, teniendo al vampiro frente a él, mientras que el sacerdote de la manada estaba haciendo la unión de ambos en una ceremonia que parecía sacada de cualquier lado, como si en verdad aquello importara. El lazo que los uniría de por vida había cobrado vida entre sus manos unidas. El símbolo que no importaba que, cada uno sería fiel a su compañero. Una unión que a pesar de que quería que le hiciera feliz, muy dentro de él, no lo hacía y no por él, sino por el vampiro y la historia que tenía. ¿Vlad estaba feliz con ello? ¿Lo quería? ¿Lo querría en algún momento dado? ¿Lo amaría cómo el sentimiento que parecía crecer día

