Veinte años atrás. Esa noche de horror, sería inolvidable para Rosa. No pudo ni siquiera ayudar a su padre, mucho menos acercarse a verificar su muerte. Si lo hacía y la relacionan con él, ella y su hija estarían en grave peligro. No necesita más riesgo en su vida. Los días pasaban y le enseñaban de a poco las tácticas para sobrevivir allí. Al ser una joven de ciudad, jamás tuvo que enfrentarse a este tipo de cosas, pero la vida le estaba dando una prueba y ella la superaría. Salvar a su hija, volver con su esposo y buscar a su madre, eran sus pilares. Una semana después, mas o menos con las cuentas que ella llevaba, una orden surgió desde la casa, donde al parecer estaban los altos mandos del grupo, la mujer de aquella noche, su gran amiga y el hombre que dio la orden de matar a su

