Magdalena deseaba tomar una decisión, mientras a su lado esperaban dos hombres, uno de ellos la miraba anhelante, mientras el otro reprochaba y torcía la boca. La propuesta estaba sobre la mesa, ella debía confiar en ese hombre, irse a su lado y esperar que la vida le sonriera mucho mas de todo lo que había vivido hasta hoy. Por su lado, el hombre que estaba proponiendole mudarse a otro pais, esperaba con la seguridad de haberla convencido. Ella repasaba en su cabeza todo lo que estaba pasando, buscaba entre lo que aprendió de la abuela, pero no lograba encontrar una vestigio de la enérgia que en ocasiones la orientaba al tomar decisiones. Entonces es como si estuviera sola, ante una de las decisiones mas difíciles de su vida. - Debes hacerlo, debes venir conmigo o estarás en peligro.

