No había nadie que pudiese ver con claridad lo que pasaba adentro del dormitorio de Sol, ya que era un edificio muy alto y los que estaban de frente, tenían en el medio al puerto, por lo que estaban lejanos a identificar algo. Cuando ella se levantó, yo la seguí con la mirada y la vi entrar a una de las puerta del extremo de la habitación, asumí que era el baño y sentándome en la cama, miré a mi alrededor cuando la elegante mujer desapareció dentro. Era inferior a la inmensidad del lugar, y contrario a sentirme desolado, estaba completo. Solía tener sexo frecuente, pero no pasaba de algo más que sacarme las ganas con alguien de mutuo acuerdo, sin embargo con Sol, si bien eran demasiadas las ganas que tenía de estar con ella, hubo tanta piel entre nosotros que me dejó idiotizado con su co

