30.

3762 Palabras

El viaje a mi casa duró lo suficiente como para que me pudiera carcomer el cerebro a mí mismo, maquinándome con miles de probabilidades en lo que resultara nuestra conversación, aquella que nos debíamos y necesitábamos tener si estábamos dispuestos a avanzar y sanar en el otro lo que tan roto y resentido quedó con la tormenta que atravesamos el último tiempo.  La ansiedad me jugaba en contra, el nudo en mi estómago se acrecentaba en cada kilómetro que nos separaba de la privacidad y el corazón atentaba con reventarse en mi pecho por la aceleración de los latidos ensordecedores en mis oídos, y dado que viajamos en autos separados, la incertidumbre no dejaban de traducirse en nervios que me estremecían cada músculo del cuerpo. Ella me siguió y en cuanto ambos bajamos de nuestros autos, en

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR