Capítulo 8

1550 Palabras
Ricardo entusiasmado Después de enterarme de la gravedad del embarazo de Sofía y más por qué son dos bebés, Dios mío, estoy tan feliz, que me he olvidado de seguir triste. La verdad es lo mejor que ha pasado en mi vida, seré padre de dos hermosos niños, por qué no hay duda de que serán hermosos, pues yo soy guapo y Sofía, pues es una mujer hermosa, no puedo negarlo. Se que debo mejorar mi trato con ella, no quiero que se sienta mal por mi sinceridad, se que el lugar de Valeria jamás será ocupado, pero tampoco puedo tratarla mal, además lleva en su vientre a mis hijos. Regreso a la oficina y comienzo a trabajar más entusiasmado que nunca, Juan el nuevo asistente llega a la oficina y me ve sonriente y no tarda en preguntar. —Disculpe jefe, pero esta mañana estaba malencarado y ahora está sonriente, ¿alguna buena negociación? —Mejor que eso Juan, no te lo había comentado, pero seré papá y no solo de uno sino de dos, serán mellizos. —Wao, pero… —Sé lo que estás pensando y te lo voy a explicar porque que eres de confianza y por qué sé que le tenías mucho aprecio a Vale. —No es eso,Ricardo, solo me sorprendo porque vale solo tiene tres meses que… —Lo sé, lo sé y créeme que aun no he olvidado a mi reina, lo que pasó con Sofia fue una locura, yo estaba borracho y creí que vale estaba conmigo. Se que es inmaduro de mi parte lo que voy a decir, pero eso fue más un desfogo que otra cosa. —Pero de ese desfogue Sofia la mejor amiga de valeria, quedo embarazada. Se que Juan le tenía mucho aprecio a Valeria por eso noto cierta molestia en sus palabras, se que tiene razón, pero que puedo hacer, ojala pudiera retroceder el tiempo. —Juan, se que esto es algo que no quería y menos con Sofía, pero ya pasó ya no quiero pensar en eso, además pasó lo inimaginable, ella está embarazada, Juan, embarazada no solo de uno sino de dos, eso me tiene muy feliz. —No tiene por qué justificarse jefe, además verlo así entusiasmado es mejor a verlo amargado. —Na, ja, ja, lo importante es que seré papá y siento como si fuera una recompensa por tanto sufrimiento. —Pues sí, la verdad es que se merece ser feliz. Trabajé el resto de la tarde y me sorprendió que mi madre llegó a mi oficina, se muy bien a lo que viene, así que me pongo a la defensiva una vez que la veo. —Hijo necesito hablar contigo. —Mamá puede ser en otro momento cuando llegue a la casa. —No, necesito privacidad y en la casa no la tenemos. —Muy bien está bien dime. Dejo de revisar los documentos y me dispongo a escuchar a mi mamá. —Hijo, se que aún te duele la pérdida de Valeria, pero es hora de pensar en tu futuro, en el futuro de tus hijos y de Sofía. Sabía que mi mamá iba a hablar de eso, me rasco la frente en señal de fastidio y le digo. —¿Qué te hace pensar que no estoy pensando en un futuro madre? —Bueno porque te veo muy tranquilo y la forma tan fría que eres con la pobre Sofía. —Pues para empezar Sofía no es pobre y segundo no soy frío simplemente la trato como siempre la traté. —Sí, pero es que ese es el problema, tienes que cambiar tu forma de ser con ella. —¿Por qué tengo que cambiar mi forma de ser con ella? Ella es la mejor amiga de mi esposa y no puedo tratarla de otra manera ¿cómo quieres que la trate? —Pero es que puedes darte una oportunidad con ella, pueden comenzar una relación por el bien de los niños creo que es lo más idóneo. —¿Una relación? ¿mamá te estás escuchando? Yo estoy dispuesto a responsabilizarme por mis niños y por ella también, pero pasar la línea a querer tener una relación con ella no, eso no. —Pero hijo debes pensar bien las cosas porque entonces mis nietos van a ser unos bastardos pues no lo acepto. —Pues madre, yo no acepto lo que estás mencionando qué quieres que me case con Sofía solo por los niños. —Pues sí que mis nietos crezcan dentro de un matrimonio legal y formal. —Mamá yo no veo a Sofía más allá que el de la amiga de mi esposa, no siento nada por ella y nunca lo voy a sentir. Mi corazón es y será de Valeria. —Valeria, Valeria todo es Valeria, todas las excusas que dices es por Valeria, tu mal humor es por Valeria, tu felicidad es por Valeria, todo es por Valeria, ¿hasta cuándo vas a seguir con ese trauma? porque déjame decirte que estás traumado y si sigues así vas a terminar en una clínica psiquiátrica. — Déjame vivir mi duelo madre, solo te pido que respetes mi dolor. —Ahh ahora quieres vivir tu duelo, pero cuando metiste a Sofía en tu cama no tenías duelo? Eres un hipócrita contigo mismo y hasta con Valeria, porque después que haces tus cositas, te la quieres dar de digno. Pues Ricardo déjame decirte algo, o te casas con Sofía o yo no firmo absolutamente nada de lo que dejó tu padre para ti y sabes que muy bien le puedo dejar eso a Sofía y a mis nietos. Mi madre se altera, al parecer le ha nacido mucho aprecio a Sofía, cuando antes no la soportaba, se que es por los bebés, pero tampoco puedo acceder a esta petición tan absurda. —Madre si tú quieres darle tu dinero a Sofía, solo por qué estaba embarazada, hazlo, Valeria te demostró lealtad, valores, educación, respeto y amor y nunca le diste la oportunidad de siquiera compartir con ella, pero con Sofía cambiaste totalmente ahora la adoras, cuando antes no la soportaba ni querías verla cerca de mi. —Pues si, exactamente es eso lo que no quiero repetir con Sofía, con Valeria fui muy arrogante y nunca le di la oportunidad de compartir juntas. Por eso con Sofía quiero ser diferente. —Madre es que lo puedes ser, pero no me impongas un matrimonio, con una mujer que no amo ni amaré, y menos cuando mi esposa tiene apenas meses de fallecida. Te pido que respetes mi dolor, y si me acosté con Sofía en una noche donde el alcohol me ganó, no la amo mamá, ella se quedará en casa, pero no haré vida marital con ella. —Está bien hijo, yo te entiendo, Pero entiéndeme tu a mi. —Madre todo ha pasado muy rápido, dejemos que el tiempo pase y sane lo que tenga que sanar, después veré que continúa con Sofía. ¿Estamos de acuerdo? —Está bien hijo, vamos a dejar mi petición a futuro. Mi madre sale de la oficina y logró calmarla un poco con respecto al tema del matrimonio, sin embargo, sé que seguirá insistiendo. Al llegar a casa recuerdo que prometí cenar con Sofía así que ordené, que nos llevaran los alimentos a la habitación. Al entrar la veo acostada, está dormida sé que es difícil para una mujer llevar un embarazo, por eso no quiero hacerle daño a Sofía, no quiero que se ilusione con un futuro conmigo solo quiero hacerla sentir bien, segura por llevar a mis hijos en su vientre. Solo espero que ella no malinterprete mis atenciones, me acerco para despertarla. —Hola bella durmiente estoy aquí para cenar o ya cambiaste de opinión. Ella se despierta y estira los brazos pobrecita se nota que está cansada. —¡Ay lo siento me quedé dormida! y no he cambiado de opinión. Enseguida entran con la cena sirven en una mesita, todo se ve delicioso comenzamos a comer y hablar de todo. Yo sé porque Sofía era la mejor amiga de mi esposa y es porque es muy reservada, tranquila y sobre todo da buenos consejos tanto en la parte laboral como en lo emocional por eso Valeria, se la llevaba muy bien con ella. —Sabes me tomó por sorpresa el hecho de que sean dos niños, jamás lo imaginé. O sea si me imaginé con hijos, pero no dos al mismo tiempo. —¿Querías hijos? siempre creí que no querías compromisos. —¡Qué!? ¿Por qué creías eso Ricardo? simplemente se me acercaban puros incompetentes. —Ja, ja, ja bueno el tipo de mujer como tú y Valeria no son para cualquier hombre. —Pues te digo que estoy muy feliz de que tú seas el padre de mis hijos, porque no cualquier hombre es tan bueno como tu Ricardo. —Bueno Sofía, debo retirarme a descansar, si sientes algún malestar no dudes en avisarme. —Si está bien Ricardo, gracias por acompañarme. Una vez en mi habitación, en la soledad, vuelvo a entrar en mi tristeza por no tener a mi valeria a mi lado, creo que lo único que me hace seguir adelante es saber que tendré dos hijos.
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