En algún lugar del mudo.
—¿Cómo pasó la noche?
—Como siempre grita, pide auxilio y luego cae en sueño profundo.
—Muchacha de piel bonita, ¿cuando vas a despertar?, tenemos que hacer el agradecimiento a la madre tierra por devolverte.
—Matriarca, respeto tus creencias y sabes que si, pero debemos darle tiempo.
—Doctor, solo déjame darle gotas de vida.
—No Nayarit, no dejaré que le des nada.
—Eres terco Eduardo, el destino te trajo a esta tierra para que nos ayudes, pero tú no te dejas ayudar.
—Está bien, si esta noche no reacciona, dejaré que le des tus bebedizos.
Nayarit sonrió y salió de mi pequeño consultorio, soy el doctor Eduardo Reyes, estoy en esta tribu desde hace diez años, viene a hacer una labor social y me enamoré del lugar y aquí me quedé.
Han pasado tres días desde que rescataron del río a la chica de piel bonita, así la llaman los nativos. La he cuidado con devoción. Jamás vi un caso así, está viva, consciente, pero no quiere abrir los ojos, es como si no quisiera volver al mundo. Todas las noches me quedo velando su sueño, al punto de que para dormir, primero debo verla a ella.
Nayarit, es la matriarca de esta tribu y está muy pendiente de la chica, dice que ella viene dada por la tierra, que según los espíritus se lo han confirmado, yo respeto sus creencias e incluso uso la medicina natural, pero en el caso de esta mujer no hay mucho de medicina natural que pueda resolver su problema, que aún no se que es, simplemente ella no quiere despertar
Nayarit quiere usar las gotas de vida. Son una pócima que hace en secreto, solo ella y el cacique lo saben, no se de que está compuesto y ella solo lo usa si sus espíritus le dan autorización para la persona elegida.
Ya le prometí a la matriarca de que si no reacciona esta noche, dejaré que le de las gotas, no quiero verme desesperado, pero ya quiero que reaccione y saber más de ella, me intriga mucho saber cómo es que llegó aquí.
Me quedo toda la noche esperando a ver si reacciona y nada siempre es lo mismo, llora, grita, pide auxilio y luego vuelve a caer en sueño profundo. El cansancio me gana y me duermo y cuando despierto veo a Nayarit colocando las gotas en la boca de la chica.
—Pero ¿qué estás haciendo?
—No reaccionó anoche, le di las gotas de vida, ahora puedes salir debo vigilarla.
—No, este es mi consultorio y yo mando aquí.
La anciana mujer hizo un chiflido con su boca y entraron dos nativos para cargar a la chica y llevarla donde Nayarit.
—No, no, esta bien dejala aqui, puedes quedarte.
—Nada en este mundo es de nosotros y esa muchacha no te pertenece.
No se por que la anciana me dijo eso, asi que me salgo del consultorio y espero afuera. Nayarit comenzo a hacer sus cantos y rezos y de pronto escuche un grito que dejó mis oídos con un chillido agudo.
Cuando entro nuevamente veo a la chica sentada mirando a su alrededor, aturdida y confundida, no sabe dónde está y la anciana se acerca a mi.
—Cumplí con mis espíritus y ancestros, le devolvieron la vida.
La matriarca sale con sus ayudantes y me deja solo con la chica, pero está despierta.
—Donde estoy?
9 del Amazonas, te re0999ó en el río, recuerdas algo, ¿cómo te llamas?
Ella solo negó con la cabeza
—Yo soy el doctor Eduardo Reyes, soy el médico de la tribu, has estado aquí tres días ¿recuerdas algo?
—No no recuerdo nada Me duele mucho la cabeza.
—Muy bien te voy a colocar un analgésico y puedes descansar un poco voy a traerte algo de comer también.
—Sí por favor Gracias.
Le doy la medicina a la chica y se vuelve a acostar en la cama, tengo miedo de que vuelva quedarse dormida y ya no quiera despertar.
Decido buscar a Nayarit, quiero que explique qué más hacer por la chica.
—Vienes por respuestas, querido citadino.
—Si matriarca, no recuerda nada y se volvió a dormir.
—Su vida de ahora en adelante será como un sueño, su memoria aún se está recuperando, el Dios supremo tiene planes con ella y recuerda que no es tuya.
—Pero qué significa todo eso Nayarit?
—Los sucesos de la vida no se pueden prevenir. Deja que despierte, ella debe despertar.
Hablar con Nayarit siempre será como si estuvieras hablando con acertijo el de Batman. Nunca termino de entender a esta señora, pedí algunas frutas y comida para la chica, Dios, le tengo que poner un nombre.
Al llegar al consultorio veo a la chica despierta, un poco desorientada queriendo levantarse, colocó la comida en la mesa y la ayudo a levantarse, camino un poco con ella y puedo ver sus hermosos ojos ámbar, cuando salimos ella se queda sorprendida al ver la naturaleza, el verde de los árboles hace que sus ojos se vean más hermosos.
—¿Qué lugar es este? Es hermoso.
—Estás en un zona de la selva amazónica de Venezuela, en la tribu Piaroa.
—Pero…¿qué hago aquí? No recuerdo nada.
—Pues los nativos te consiguieron cerca del río.
Ella comenzo a caminar hasta que llegó a la churuata, dónde se resguardan los nativos, son grandes estructuras circulares que sirven como hogar comunal para varias familias. Allí estaba la matriarca esperándola. Está tribu se caracteriza por ser amable y respetuosa, así que se alegran al verla caminar.
Nayarit se colocó de pie y la esperó para invitarla a comer con ellos. Yo simplemente acompañé a la muchacha hasta que se sentó a lado de Nayarit para comer los alimentos.
El recibimiento fue bastante receptivo, será que Nayarit tiene razón y a esta chica la tierra y sus espíritus le dieron otra oportunidad.
Ella se sienta y come plácidamente, hasta se sonríe por las cosas que dice Nayarit, siento calma al verla bien, espero pueda recordar quién es y así pueda volver con su familia.