Capítulo 7

1942 Palabras
-KIERA TRAE TUS BENDITAS MALETAS!!- Que pesaditos. Tomo mis maletas, que básicamente son solo dos. Meto unos snacks en mi mochila y una que otra cosilla. Cosas no importantes pero muy importantes. ¿Por qué no llevo tantas cosas? ¡¡Tengo un nuevo plan!! Hacerle la vida imposible a Demian Donethii, podría dejar de vivir con él, la idea de hacerle cabrear es tentadora. Hasta ahora, le he visto solo con mal carácter, pesadito a decir verdad. -KIERAAAAA!!!- gritan -¡¡YA VOY!!!- grito. Bajo las escaleras a toda prisa, tantas ganas tienen de echarme de casa. Demian ya se encuentra ahí y tiene una cara de pocos amigos. Si, si, sé que dijo que tenía que volver pronto a Italia, pero no es mi culpa, en gran parte no es mi culpa. ¿Que le costaba irse? Yo pude haberlo alcanzado allá, quizá en mil años, pero lo hubiera hecho. -Dios Mío, que mujer para tardarse- gruñe mi padre. Le miro mal. Si, señores mi padre es un abandonar. -Querido Padre Abandonador de hijos, no te preocupes que ya me estoy yendo- sonrió. -Y no me veréis en un largo periodo de tiempo, en el cual sufrirán en silencio- -Denle el Oscar!!- ríe mi hermanito. Mi madre me mira con tristeza, en esta casa los únicos que se sienten tristes por mi viaje son solo mi hermanito y mi madre. Así que de ahora en adelante, ellos son mi única familia. -Los quiero familia, los recordare siempre- Abrazo a mi madre y a Harry. -¿Y nosotros?- Mi padre y Anthony se cruzan de brazos, ligeramente ofendidos. -¿Ustedes son?- entrecierro los ojos. -Tu padre y tu hermano- -AAAAAAH!!! No, no tengo el placer- ambos ruedan los ojos. Le doy una mirada de reojo a Demian, y como siempre trata de ocultar una sonrisa. Aunque se nota que sigue cabreado, quizá le falta follar. Espero que folle mucho mientras este en Italia, por que no voy a poder aguantarle mucho. -Os veré pronto- me despido -Madre y hermanito- aclaro. -Kiera, llévate esto- Harry me entrega su gorra. -Pero es tu favorita- la tomo. -Si, pero no quiero que te olvides de mi- me da un abrazo. -Nunca, renacuajo eres mi único hermano y nunca te olvidaría- Harry se da la vuelta y observa a Anthony. -Nadie te quiere- se ríe. -Que maduros- gruñe. Me acerco a Anthony, con una expresión de confusión. -¿Anthony Reeves?- pregunto y el asiente -Adiós- me despido a secas. -Adiós- rueda los ojos. Me encamino hasta mi querido padre. -¿Y usted es Paul Reeves?- asiente -Que bien- digo. Les ignoro a ambos y doy la vuelta. Le doy una mirada a Demian, que se mantiene en segundo plano, pensando en no tengo idea que. -¿Nos vamos?- Demian asiente. Doy un paso pero soy detenida por los brazos de mi padre. -Te extrañare mocosa malcriada- -Solo porque soy buena persona- me giro y lo abrazo fuertemente. Anthony se acerca y me abraza, al final terminamos los cinco en una bolita. -Los quiero, y regresare. Aquí en mil años, pero lo haré-sonrió. -Pórtate bien, en serio Kiera. No le des problemas al Señor Daghetti- pide. Asiento. ¿Cuando le he dado problemas a alguien? Por favor, nunca me atrevería a molestar a San Demian. -No sería capaz- digo. Mi mama me jala los cachetes, ¿Cuantos años creen que tengo? -Espero que regreses del brazo de Massimo Michellini- ríe. -Mamá- riño. Le doy un vistazo a Demian que tiene el ceño fruncido, gruñe algo que no logro entender. Seguro ya es muy tarde. -Demian tiene que regresar pronto. Os veré en siglos- me despido. Esta vez si llego hasta el auto de Demian. Ee el italiano mas raro que he conocido, podéis creer que no me habla. -Lamento esto, sé que ya es tarde. No es muy tarde para irnos y gracias por no decir de ya sabes- le digo. Asiente y no dice nada. Si, no dice nada. Así en todo el jodido viaje hasta el aeropuerto. Oh, claro a excepción de mandar al diablo a un vejete que se quiso pasar de listo y tocar mi trasero. El resto del viaje, hago todo lo posible por no dormirme, aunque estemos viajando en el jet privado de Mister Italianito. Lujoso pero incomodo, no podre cerrar los ojos, mejor aprovechare para dormir en el auto. Lo bueno es que Demián tiene una muy deliciosa variedad de chocolates. -Deja de comer chocolates, es dañino- dice. Vaya se atrevió a dirigirme la palabra. -Como porque estoy aburrida y detesto viajar en avión- digo. Me dan muchas náuseas y ganas de comer. -Entonces duerme un rato- opina. Que sabio. -Si pudiera hacerlo, lo hiciera- gruño. - ¿Imagina se cae el avión? Yo muy tranquila durmiendo, los titulares dirán "Kiera Reeves, murió tranquilamente a pesar de haber estado en un trágico accidente aéreo" o "Murió por dormilona" hay muchas posibilidades- muerdo un Ferrero. Demian da una carcajada, es la primera vez que le veo reír de esa manera. Tanto así, que logra contagiarme. -Tienes mucha imaginación- dice. -No es imaginación, son posibilidades y probabilidades- puntualizo. Camina hasta mi lado, repentinamente me ofrece una botella con agua. -¿Agua?- -Sí, pensabas que te daría alcohol. No señorita, tienes completamente prohibido el alcohol de ahora en adelante- Así es como Mister Italianito arruino la atmosfera. No le digo nada, tomo la botella ignorando lo que dijo. Busquen Italianosjodevidas.com -Abrocha tu cinturón, aterrizaremos ahora- Hago lo que me pide. ¿Italia estas lista para mí? o ¿Yo estoy lista para ti? Marcelo nos guía hasta una camioneta negra, ¡¡Qué bonito!! Podre dormir en el camino. Los viajes cansan, mas si viajas con un hombre de negocios que no suelta el bendito periódico, archivos y demás. -¿Es largo el viaje a tu casa?- pregunto. -Una hora- responde. -Perfecto- sonrió. Entro a la camioneta, Demian me observa esperando que haga algo o diga algo. Doy un vistazo por la ventana, es sorprendentemente tarde y eso me hace tener mas sueño que hambre. -¿Me prestas tu chaqueta?- pido. Me mira confundido, comienza a quitársela y me la entrega. -¿Qué prefiere, piernas o cabeza?- pregunto. Frunce el ceño, creo que no se espera una pregunta así. -¿Qué?- -¿Qué prefiere que ponga en sus piernas, piernas o cabeza?- Creo que logra entender. -¿Vas a dormir?- asiento -Lo que sea más cómodo, supongo que tu cabeza- -Perfecto-sonrió. Acomodo su chaqueta en sus piernas, utilizándola como almohada, dejo caer mi cabeza sobre ellas. Estando ya en buena posición para mi reposo, le miro desde abajo con una sonrisa, tiene ojos bonitos... ¿Ya lo había pensado antes? -Me despierta cuando lleguemos- pido. Me da una asentimiento, cierro los ojos quedándome dormida casi de inmediato. ................................................................................................................................................................ ¿Qué paso? ¿Por qué tengo a esta chica dormida en mis piernas? No es como si fuese algo extraño, es solo que me hace sentir incómodo. Tiene unas piernas largas, esbeltas y parecen ser muy suaves. Tiene las piernas estiradas hasta la ventana, un brazo sobre su estomago y el otro cayendo en su costado, su cabello extendido sobre mis piernas, acaricio un poco las puntas acomodándolo y que no caiga. Sus pestañas largas cayendo sobre sus pómulos, tiene una nariz pequeña con un pequeño lunar casi invisible que podría notarse solo de muy cerca, tiene los labios delgados... pero claro eso ya lo se con certeza. El suéter gris que lleva logra cubrir su tatuaje del famoso Dante. ¿Una advertencia? Nunca tuve la oportunidad de preguntar a que se refería. La sigo observando por un largo rato, exactamente por una hora durante el camino a casa. Es hermosa, a decir verdad es más que hermosa. Y no recuerda que la besaste. Ella me beso, y han sido dos veces. Dos besos maravillosos. -¿Por qué no recuerdas?- gruño por lo bajo. Se remueve tomando su celular, supongo que esta vibrando por que lo saca rápidamente. -¿Recordar qué?- pregunta. ¡¡QUE ME HAS BESADO!! E tenido dos oportunidades de verle despertar y siempre tiene una voz algo ronca y frágil a la vez. Se levanta acomodándose en el asiento, contesta el móvil olvidando el tema. Me he salvado de contestar su pregunta. -Massimo- sonríe. Ese tipo otra vez. -Sí, voy despertando... a decir verdad, he descansado muy bien... tuve una buena almohada...- ríe -Si, prometo dormir contigo la próxima vez- vuelve a reír. Como si fuera a permitir que se acostase con ella. Cabrón gilipollas. Se estira nuevamente, toma una mochila que traía y saca un refresco... o no sé exactamente que es. ¿De dónde lo saco? -Massimo eres un exagerado... claro... ¿conocer Italia?... ¿contigo? me encantaría- se muerde el labio. Cada segundo me agrada menos el tal Massimo. Tal vez podría convencer a Michellini de enviarle a Estados Unidos. Pero si eso pasa, Kiera hará todo lo posible por regresar a Inglaterra. -Te veré mañana... sabes no he comprado mis cosas... si, en serio? Que tierno Gracias- gilipollas -Adiós, también te quiero- suspira. ¿Por qué suspira? Se queda dándole pequeños tragos a lo que ahora se es té, se restriega los ojos con su puños y bosteza. Me obligo a dejar de observarla, aunque es casi imposible. -Uau, ¿Esa villa es tuya? ¿Les llamáis villas, cierto?- asiento. -¿Te gusta?- Asiente. -No, en realidad es muy extravagante- dice. -Es bonita, muy diferente a mi hogar- -Este es tu hogar ahora- digo. Me da una mirada oculta. -Sí, supongo que lo es- ríe -Tengo que llamarlo "papá" de ahora en adelante o "hermano"- Ninguna de las dos Kiera, no podría ser ninguna de las dos. No, contigo podría ser más que eso. Cálmate Demian. Salimos del auto, Kiera está básicamente sumergida en sus pensamientos, ah y en su Arizona tea... y... ¿De donde saco esos snacks? -Siempre cargas comida?- Se gira sobre sus talones, me observa frunciendo el ceño. -¿Tu no?- hace un mohín -Imagina que el auto se arruina a medio camino y tenemos que esperar a que alguien llegue, o nos secuestran y no nos alimentan. Hay muchas posibilidades- niega indignada. De dónde saca tantas fantasías. Me sorprende cada día mas. -Supongo que tienes razón- me encojo de hombros. -Claro que la tengo- gruñe. Caminamos hasta la entrada de la casa, Kiera camina por delante mirando y tocando todo lo que encuentra en su camino. Me limito a observarla desde atrás, creo que será divertido vivir con ella. -Benvenuto Señor Daghetti y Señorita Reeves- -I... not... parlo italiano- hace unos ademanes extraños. Las dos mucamas ríen y yo también pero lo oculto. -Grazie- digo. Kiera les mira con una sonrisa divertida, más bien no para de reírse. Creo que hasta esta roja de tanto reirse. -Ci dispiace, ma ho sempre voluto farlo.- se disculpa mientras trata de recuperar la respiración. Recorre la casa admirando cada detalle, algunas veces frunce el ceño y en otras hace gestos satisfactorios. Tengo la intención de preguntar su opinión pero me abstengo. -Ven, vamos a lo que será tu habitación- ordeno. Asiente y camina tras de mi por las escaleras. -Uau- dice. Me giro hacia ella, ¿Me estaba viendo el trasero? -Bonita casa- sonríe. -Thank you- casi se me escapa una sonrisa. Entramos a su habitación, sin observar mucho del lugar se encamina directamente hasta la cama. -Buenas Noches- se enrolla en las sabanas. ¿No planea quitarse esa ropa o cenar algo? Supongo que debería dejarla descansar, después de todo a sido un largo viaje para ella. -Descansa, ya mañana hablaremos sobre algunas cosas- digo. -Pronto subirán tu equipaje, sé que está cansada así que dejaremos las cosas para mañana- me ignora. Salgo de su habitación, me introduzco en mi despacho. Marcelo ya me espera con informes y algunas que otras cosas, tengo todo lo necesario para Kiera y sus estudios e incluso pasado mañana ya puede comenzar a asistir a clases. Antes de ir a la habitación, reviso mi correo personal. Varios mensajes de Camila, no me apetece verla pero... la necesito como liada, aun no es tiempo de dejarla. Cojo mi teléfono, tal vez podría llamarla y quedar para mañana. -Dem, cariño- responde melosa. -Camila, me has enviado varios correos. ¿Sucede algo?-me hago el desentendido. -Sucede que te extraño, podríamos reunirnos ahora?- ¿Ahora? -Mañana iré a tu departamento. Cuídate- me despido. Dejo atrás los últimos detalles de algunos contratos, una ducha es justo lo que necesito. Tengo la necesidad de darme una ducha. Ducha rápida y a la cama, mañana me espera un día largo, no solo por el trabajo, hay una chica que tengo que controlar. Hasta el momento no ha puesto mucha resistencia, pero algo me dice que "Vivir en paz" no está en sus planes.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR