ACUSACIONES
Termino de alistar mi mochila, observo la habitación para verificar que no haya olvidado nada importante porque no tengo pensando volver a este lugar por lo menos no ahora, estoy molesta, dolida, cansada para continuar con este drama familiar que como siempre desconozco las razones. Suelto un suspiro muy audible tomo mis cosas y me dirijo a la puerta con la poca dignidad que me queda.
-Anne, hija no te vayas de esa manera, por favor…
Dice Katherine en tono conciliador sus ojos están brillosos de las lágrimas que han ido cayendo a través de ellos. La observo sin expresión, sus ojos me suplican que no diga nada y solo acepte quedarme, pero ya es demasiado tarde para eso y en tono muy decidido sin dejar verla directamente a los ojos le respondo.
-No me quedaré aquí para que me traten mal, me tienen harta con sus cambios de humor ya parecen bipolares, medíquense y déjenme en paz.
Katherine no comenta más nada solo baja la cabeza en señal de derrota sabe perfectamente que no lograra nada en este momento, no cuando la rabia puede conmigo; Albert es otro cuento a él no le importa echarle más gasolina a la hoguera si con eso consigue lo que quiere, me dirige una mirada retadora con su rostro serio, sus labios son una linea recta sin expresión.
-Anne, ¿por qué razón entraste a mi habitación?.
Pregunta Albert en tomo gélido aun con la mirada retadora puesta en mis ojos.
-¿A tu habitación?, ¿qué fue lo que te fumaste en tu cena?... Yo no he salido de esta habitación desde que ustedes se fueron.
Respondo poniendo los ojos en blanco cansada de la misma jodida pregunta.
-Entonces, ¿cómo carajos me explicas que la maldita puerta estuviera abierta?, el servicio se retiro antes de nosotros irnos a la cena.
Dice como si fuera lo más obvio del mundo, aunque no cambia su gesto.
-¿De cuál habitación hablas?.
Pregunto ya al punto de tener un colapso nervioso.
-De la que está prohibida, para ti… Acaso no es obvio.
Responde como si se lo explicara a una niña de tres años, agotada hasta más no poder hago mi ultima jugada para mancharme de aquí de una vez por todas.
-Pues si no lo sabes tú, ¿por qué tendría que saberlo yo?, aquí el único que oculta cosas eres tú…
Comento con mi voz cargada de altanería.
-No te creo, Anne.
Dice sin más mientras su mirada vuelve a cambiar.
-Me importa una reverenda mierda que me creas, Albert no tengo razón para mentir…
Respondo muy segura de mí, primero le estoy diciendo la verdad, segundo, realmente me importa un carajo si me cree o no, al final es muy problema de él, sin decir una palabra más tomo mis cosas y salgo de la que era mi habitación sin mirar atrás, sin despedirme, no me interesa la educación en este momento, bajo las escaleras a toda prisa cuando estoy llegando al final vuelvo a sentir ese escalofrío en mi espina dorsal, me produce la sensación de salir corriendo del lugar; sin embargo, algo detiene mis pasos, no sé que es, no puedo explicarlo siquiera, es como si mis pies se desconectaron de mi cerebro para no recibir sus órdenes… Me quiero ir de aquí…
-No, no te vayas así…
-Revisa la habitación prohibida antes de marcharte…
-Quizás descubras lo que te han estado ocultando y puedas comprender algunas cosas…
-¿Otra vez tú?… Pensé que me habías dejado en paz…
Le respondo a la voz de mi cabeza asumiendo que puede escucharme, aunque tengo curiosidad prefiero no hacerle caso sin más me dirijo a la puerta de entrada para al fin irme de este desquiciado lugar, una vez en la puerta tomo la perilla para girarla y abrirla, pero esta no se abre, hago un poco más de fuerza y presión para ver si logro abrirla, pero nada, no funciona. Me giro para ver el pasillo por si acaso es Albert que ordeno que no se abriera la puerta por el sistema de seguridad, pero no hay nadie, solo veo unas marcas de unas leves pisadas que van desapareciendo a lo largo del pasillo. Algo dentro de mí sabe que si no voy a donde la voz me pide no podre salir de aquí, además jamás encontraré las respuestas que tanto me atormentan, es mi ultima oportunidad de ver qué hay en esa bendita habitación… No puedo creer que realmente me plantee hacerle caso a una estúpida voz, es la idiotez más grande que he hecho en mi vida.
-¿Cómo es que termine haciéndole caso a una jodida voz que solo está en mi mente?
Respiro profundo varias veces sin moverme de la puerta con la vista fija en el pasillo observando como las pisadas poco a poco van desapareciendo, sigo pensando que es una absoluta idiotez hacer esto...
-¿En qué mierda estoy pensando?.
Suspiro pesadamente antes de dirigirme al pasillo que conduce a la otra ala de la casa, donde se encuentra la misteriosa habitación, a medida que avanzo por el oscuro pasillo siento como mi cuerpo se torna más sensible, siento más frío aun con la sudadera puesta, siento una corriente que recorre desde mi nuca hasta el final de mi espalda... Me siento en una puta película de terror en la típica escena donde sale el monstruo decapita a la protagonista antes que ella se entere siquiera del misterio oculto. Las pisadas se siguen marcando delante de mí, lo que a decir verdad me tiene aterrada, no puedo evitar pensar que esto es una muy mala broma…
-¿De quién, Anne?.
No tienes hermanos, además, tus padres no tienen mucho sentido del humor, que se diga.
Estoy muy cerca de la puerta de la dichosa habitación puedo ver como las pisadas se pierden en ella, es increíblemente aterrador; Lo más irónico es que aun en la oscuridad que hay en el pasillo puedo distinguir las pisadas... Camino unos cuantos pases más hasta que me encuentro frente a la puerta, mis padres misteriosamente aún están en la segunda planta, seguramente piensan que ya me he ido a mi apartamento. Estoy hiperventilando siento que me dará un ataque de pánico aquí mismo, mis nervios están a punto de sufrir un colapso…
-¿De verdad haré esto?.
-Ni siquiera me he detenido a pensar en las posibles consecuencias.
Si mis padres se dan cuenta de que entre a la habitación prohibida no sé de qué serán capaces de hacerme; aunque estoy molesta con ellos, me da un poco de miedo en como resultara todo esto, no tengo ni idea de lo que pueda haber allí adentro; para mí es un territorio totalmente desconocido y por lo que me estoy dando cuenta es terrorífico.