OBSERVADA
Pensar en dejar la vida que conocía hasta ahora me da terror no conozco nada más, mis supuestos padres se encargaron de que creciera siendo una ermitaña, siempre me esforcé por ser una buena hija, por encajar en su perfecto mundo aun así al parecer no fue suficiente para ellos, me he sentido tan incompleta y ahora totalmente sola...
Caminar a mi casa es una tortura más cuando voy arrastrando una maleta y cargando una puta mochila, sin contar lo terrible que tiene que estar mi cara a causa de las lágrimas derramadas desde que salí de ese lugar al que una vez llame hogar… Siento que envejecí diez años en solo unas cuatro horas, llevo caminando más de una hora y aún ni siquiera estoy cerca de llegar, no puedo pensar en detener un taxi porque será imposible, las tres líneas que hay tampoco trabajan después de las seis, literalmente la ciudad se detiene en la noche, nada funciona a estas horas; el que se moviliza en las noches es porque tiene auto propio.
Estoy cansada, solo quiero llegar a casa para tirarme en mi cómoda cama y echarme a llorar hasta perder la conciencia, quiero olvidarme de todo este desastre que ha ocurrido en mi vida.
-¿Por qué, tuve que mudarme tan jodidamente lejos?.
Claro, la respuesta es obvia, mis padres, todo es gracias a ellos; Es increíble, mi vida es un desastre y gran parte es su responsabilidad, aun viviendo lejos de ellos se las arreglaron para comprar el edificio donde vivo para controlar mis movimientos, aunque según ellos es por mi seguridad, gracias a ellos aquí me encuentro caminando por estas calles en penumbras con la cabeza vuelta un jodido ocho.
Mi vida cambio en su totalidad y debo admitir que no tengo ni idea de que hacer, por un lado; son mis padres y los amo, hasta cuando tuve conciencia ellos estuvieron ahí porque luego se enfocaron en su vida, y yo crecí al cuidado del servicio hasta que pude valerme por mis propios medios; Luego solo dejaron el servicio necesario, y yo me quede sola, porque además no quisieron tener más hijos… De hecho, ahora que lo pienso ellos no tienen mucho espíritu paternal, realmente nunca lo han tenido solo que antes no lo había notado.
Nunca estuvieron para mí cuando lo necesite, pensaron que con el dinero todo estaba bien; cuando crecí abrieron una cuenta de banco para mí y pensaron que transferirme dinero cada semana era suficiente, no puedo evitar pensar en ello, es una realidad que me quema por dentro, aunque quiera aparentar que no, realmente los necesitaba a ellos no a su puto dinero, no puedo quitar mi ansiedad con dinero, no puedo comprar a un amigo con dinero, no puedo tener el cariño de mis padres con dinero, las cosas verdaderamente importantes en la vida al menos para mí no se compran con dinero; siempre he pensado que el dinero es una herramienta, una llave que te abre la puerta a muchas experiencias más no compra lo que tu alma necesita.
Decir que quiero dejar todo atrás e iniciar de cero me pone de los nervios más es una gran realidad que debo enfrentar, la disyuntiva radica en que no sé cómo iniciar ese proceso sin que me duela tanto; Quiero gritar de frustración hasta quedarme sin voz, quiero correr hasta que mis pies no den para correr más, quiero desaparecer para así olvidarme de todo y que todos se olviden de mí para siempre; Estoy agotada emocionalmente de este drama que se desarrolla en mi vida, en ningún momento pensé que mi vida se podía desplomar de tal manera en una sola noche, la vida es una mierda...
Sacudo la cabeza en un tonto intento de alejar o dispersar mis pensamientos negativos sobre lo sucedido, no es bueno distraerse en la calle y menos a estas horas al menos no después de lo que me sucedió; Aunque realmente en este punto me importa tres hectáreas de mierda lo que suceda conmigo, estoy harta, solo quiero desaparecer de esta vida de mierda, en menos de un mes mi vida se convirtió en un desastre.
-Anne, lamento lo sucedido con Albert y Katherine...
-Intentamos que fuera mejor y menos doloroso para ti.
Comenta la bendita voz causante de todo esto, al tiempo que siento el escalofrío subir por mi columna, apenas soy consiente que cada vez que me da escalofríos es un aviso de que voy a escuchar la misteriosa voz.
-¿Otra vez tú?...
-¿Por qué me persigues?
-No te persigo, Te cuido, son cosas diferentes...
-Entiende que ya no puedes estar sola.
-¡¿Qué?!, tú, ¿qué?
-Sí, Anne… ¡Te cuido!…
-Esto es una jodida pesadilla.
-¿por qué no puedo estar sola?…
-En su debido momento descubrirás todo.
No puedo evitar exasperarme de esta manera porque la verdad es que no entiendo una mierda, además que no quiero ir por la calle actuando como si estuviera loca, hablando con una estúpida voz que solo escucho yo. Continuo mi camino con unas ganas inmensas de dejar mi maleta abandonada en plena calle porque me tiene cansada, aún faltan algunas cuadras para llegar a la casa, el camino nunca se me había hecho tan largo.
Inesperadamente, siento que alguien me observa desde lejos, es irónico, ya que soy la única persona en la calle a esta hora de la noche, instintivamente miro a los lados en busca de algo o de alguien, pero nada las calles están desiertas; Honestamente me da miedo la sensación que experimenta mi cuerpo, siento como los vellos de mis brazos se erizan poniéndome más alerta de lo que estoy; como si eso pudiera ser posible...
El simple hecho de pensar que una persona pudiera estar vigilándome me aterra, quien podría ser capaz de semejante locura y porque lo haría; quien carajos querría vigilarme, soy una chica de lo más común de no ser por el drama que ocurre en mi vida en estos momentos, mi vida continuaría como una linea recta aburridísima... Aunque para ser sincero hubiese preferido cualquier otro tipo de emoción a esto, es todo una maldita locura.