Nolan
La universidad ha sido un lugar lleno de muchos cambios para mi.
Estudiar medicina no es nada fácil, pero amo la carrera que he escogido, me hubiera gustado veterinaria pero lo consideré más difícil.
Voy a caminar por el campus para conocer todas las áreas que tiene, desde la biblioteca hasta los baños.
Comienzo a recorrer el lugar, veo lo grande que es cada estructura, el césped que adorna cada parte de aquí es hermoso.
Llegare a la biblioteca, tengo que pedir varios libros, siempre debo estar leyendo, los exámenes que vienen ahora son difíciles y ahí no hay nada que pueda salvarme.
Extraño a mis padres, hace unos días no los veo y es raro vivir lejos de ellos.
Trato de ir a verlos con la misma frecuencia, pero también amo el hecho de estar aquí.
Apenas estoy comenzando y se que grandes cosas me esperan, Dios es bueno y aunque yo no soy perfecto, el siempre me ha ayudado en los momentos más duros.
Extraño a mi tía... a ella es imposible visitarla pero amaría en estos momentos un abrazo de ella, mi gran amiga, mi confidente.
Entro a clases y la materia que me toca hoy se llama morfología, es sobre el cuerpo humano y toda su anatomía.
Entro y me siento en los puestos más altos, para lograr ver bien la pantalla y todo lo que explique el profesor.
Es una de las materias más complicadas, pero en lo particular me gusta.
— Buenos Días estudiantes, se que son nuevos pero llego el día en el que iremos a la morgue para que conozcan un poco más de anatomía en tiempo real. — Nos dice el profesor.
Suena algo asqueroso pero a.la vez emocionante, seremos doctores, nada de eso debe importar.
Este fin de semana iré a casa de mis padres, momento perfecto para ver a Lucia, el tiempo ha pasado y ella ya no es la misma niñita que conocí en segundo año de instituto.
Llego el momento de ir a la morgue.
Entrando, me siento algo nervioso pero hago el fuerte.
El profesor le quita el manto al primer c*****r.
— Era una persona obesa, miren sus pulmones, su color da a entender que era una persona que fumaba con mucha frecuencia — destapa otro c*****r — estos serían unos pulmones del color normal. — dice el profesor y vuelve a tapar todo
Seguimos caminando y entramos a otra sala donde hace aún más frío.
— Aquí van a poder tocar los órganos para que sepan su densidad. — dice y destapa otro c*****r, no tienen cabeza, para que nadie tenga temor.
La verdad es algo perturbador el estar aquí.
Mientras observó como el profesor saca todos los órganos para que Comencemos a sentirlos con las manos teniendo los guantes puestos, comienzo a llorar... creo que yf no sirvo para esto ¿porque estoy llorando? de repente, veo que el profesor también está llorando y me sorprende.
— Esto está fuerte, el formol se siente bastante aquí. — dice el profesor secando su rostro con un pañuelo.
No aguanta la risa dentro de mi, increíble, era por eso que estaba llorando, el químico es fuerte en esta zona.
Termina la clases y nos quitamos los guantes para tirarlos a la basura, luego salgo para ir a mi dormitorio.
Al día siguiente...
Ya logré empacar todo lo que me llevaré este fin de semana para ver a mis padres y también hablar con Lucia, no tengo su número pero creo que lo podré conseguir apenas llegué.
Me dirijo a la estación de tren, ahí es más económico el boleto para ir a casa.
Llegando, me subo en el primer rumbo a mis destino.
Falta poco para ver mis padres, pero sobre todo para ver a Lucia, amo saber de ella.
1 hora más tarde.
— Hola papá, hola mamá ¡Ya llegué! — grito emocionado entrando.
— Hola hijo mío ¿cómo has estado allá? Espero que hayas comido bien — me dice mi madre mientras me abraza.
— Bien mamá, iré a dejar mis cosas en la habitación.
— Esta bien cariño, no sabes la alegría que siento al verte.
Me dirijo a mi cuarto y dejo todo sobre la cama.
¿Como conseguiré el número de Lucia?
Voy a preguntar a Esmi, de seguro ella debe tenerlo, o Franklin, siempre se llevaron bien.
Llamaré a Franklin.
— Hola amigo ¿cómo éstas? ¿cómo te ha ido en tu año sabático? — saludo.
— Hola viejo, creí que nunca más sabría de ti, como ahora serás doctor — dice con sarcasmo.
— No me molestes mucho o te cobrare las consultas — digo y suelto una carcajada.
— ¿Necesitas algo amigo? Por algo debes estar llamando...
— Si amigo, verás, perdí el número de Lucia y necesito hablar con ella, estoy aquí en casa de mis padres, y de verdad quisiera verla, sabes que no vengo con mucha frecuencia desde que estoy en semana de exámenes.
— Lo siento, ella cambió de número, deberías pedírselo a Kelvin, el vive cerca y quizás lo tenga — responde Franklin.
— Ok, nos vemos más tarde amigo o quizás vaya a tu casa mañana para que compartamos un rato.
— ¡Más te vale! Hablamos luego, adiós.
Cuelgo la llamada, no se si preguntarle a Kelvin, además, si lo tiene obviamente no me dará el número.
Iré a visitar a Esmi, ¡de seguro ella si lo tiene!.
— Papá, me prestar el auto un momento — pregunto.
— Esta bien, pero no te vayas a demorar mucho, lo necesito más tarde para salir a hacer unas diligencias con tu madre — responde y me tira las llaves.
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Salgo y me subo en el auto.
Mientras voy manejando colocó mi música favorita para ser entretenido el trayecto, hasta que por fin llegó, me bajó del auto y me dirijo como de costumbre, a la parte del garaje de la casa de Esmi donde el vigilante ya me conoce.
Entrando lo primero que veo es a Esmi nadando en la piscina por lo visto se quiere relajar un poco.
— Tiempo sin verte.
— ¡No puedo creerlo¡ ¡estás aquí!—grita de emoción.
—Así es, los fantasmas existen — dije en tono Sarcasmo.
—¿Qué te trae por aquí? — pregunta ella.
— Vengo a pedirte un gran favor, que me des el número de Lucía, no lo tengo Y de verdad quiero hablar con ella.
— ¿estás seguro de que ella quiere hablar?
— No lo sé pero tengo que averiguarlo por favor.
— Está bien, pero no le digas que yo te lo dijo mentira seriamente.
— Sí tranquila, yo sé cómo es todo.
Tengo el teléfono en mis manos y llega el momento de escribirle al amor de mi vida, la persona más importante para mí en este momento... Lucía.
—Mensajes—
"Hola, soy yo de nuevo".
"Att: Nolan"
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Anhelaba saber de ella...