CAP 6: CLÁUSULAS

1382 Palabras
Ambos tuvieron problemas para conciliar el sueño, por lo que amanecieron muy temprano. El primero fue Tomás y cuando Mérida salió de su habitación pudo apreciar el aroma a café fresco. Tomás quería agasajar a su invitada y preparó tostadas, tocino, frutas frescas y zumo de naranja. Hacía tiempo que Tomás no amanecía con tanto entusiasmo. Por lo general desayunaba un café n***o sin azúcar en su oficina pero hoy quiso cambiar esa rutina y sorprender a Mérida. Sabía que ella estaba triste, confundida y él quería ayudarla a salir de ese horrible sentimiento que él muy bien conocía. - ¿Me parece a mi o estás intentando convencerme para que firme el contrato?- dijo Mérida entre risas. - ¿Está funcionando? - respondió coqueto y con una tímida sonrisa. - Una vez que pruebe la comida daré mi veredicto. - ambos estallaron en carcajadas. Fue un desayuno ameno, donde Tomás le contaba a Mérida cuáles eran sus obligaciones para ese día. Ella prometió leer el contrato y analizar las cláusulas. - Mérida ya es hora de irme, puedes quedarte hasta cuando tu quieras. Aquí tienes una llave. Por tu ropa no te preocupes, mi asistente vendrá más tarde con algunas prendas así puedes estar más cómoda. Imagino que no quieres ver a tu padre así que convierte mi hogar en tu lugar seguro. - ¡Muchas gracias! Realmente no se como agradecer tantas amabilidades. Prometo leer cuanto antes el contrato para que así ambos podamos continuar con nuestras vidas normalmente. Tomás se dirigió al subterráneo a buscar su auto, sin darse cuenta que llevaba una sonrisa de felicidad. Una vez que llegó a su oficina, su secretaria le comunicó que su padre quería verlo. Se dirigió al despacho de Carlos, donde éste lo esperaba muy malhumorado. - ¿Estas son horas para llegar a la oficina? - Padre, son las 8:10. Decidí desayunar en mi casa, por eso mi tardanza. Pero dime, ¿qué es lo que ocurre? - Mérida Aráoz es lo que ocurre. - Tomás sintió cierto nerviosismo. > - ¿Qué hizo Mérida? - intentó sonar lo más inexpresivo posible. - Qué no hizo sería la pregunta. ¿Por qué no tengo su contrato firmado? - Carlos estaba realmente molesto, odiaba que las cosas no se dieran como él quería. - No lo se padre, dijo que iba a leerlo. Ayer estaba nerviosa, creo que hoy lo leerá tranquila y se contactará con nosotros. - No Tomás. No se contactará. Tú la vas a contactar. Y exígele que tiene hasta hoy a las 17 horas a más tardar. Si no firma, su padre irá a la cárcel. - Padre, entiendo que esa cabaña, ese terreno, tienen un valor sentimental muy importante para ti. ¿No es más fácil que dialogues con Roberto y te de la escritura? - Eso jamás sucederá. Ese c*****o no solo se quedó con la casa de mis abuelos... - ¿Qué más hizo? ¿Por qué Mérida y yo tenemos que casarnos para que puedas recuperar la cabaña? - Tomás iba perdiendo la paciencia y necesitaba controlarse para no generar más conflictos. - Ese hombre es un cretino, un amoral y sin escrúpulos. - La temperatura corporal de Carlos iba aumentando y se podía notar su rostro rojo y sudoroso producto del enojo.- Casarte con su hija es un gran castigo para este tipejo. - ¿Por qué un castigo? ¿A caso qué hay de mi? ¿No tengo decisión sobre esto? Quiero poder casarme con la mujer que yo elija, que ame. - ¡Por favor hijo! Los dos sabemos muy bien que no sabes lo que significa el amor. A ti solo te interesa el dinero y saltar de braga a braga todos los fines de semana. Esto es un simple formalismo. Te casarás con ella para arruinar a Roberto. Tu puedes seguir con tus modelos, siempre y cuando no aparezca un bastardo. Tomás ya no podía seguir conversando con su padre. El hombre estaba desquiciado, quería ver sangre y él no entendía por qué. ¿Qué más pudo haber hecho como para querer destrozar su vida? ¿Por qué involucrar a su hija? - Hazme un favor, cambia esa cara de idiota y comunícate con esa mujer. Quiero el contrato firmado para hoy.- Carlos encabronado como estaba se paró para servirse una copa de coñac. > se preguntaba Tomás inquieto. Tomás tenía mucho trabajo por hacer pero no podía quitarse a Mérida de la cabeza, no quería ser el causante de su desgracia. Le pidió a su secretaria que le comprara ropa y se la llevara hasta su penthouse. Mientras tanto, él tenía que comunicarse con ella para comunicarle sobre la charla que tuvo con su padre. Tomás Saavedra 09:35 ¡Buen día Mérida! Ojalá te gusten tus nuevas prendas y antes que lo menciones, no es nada, no tienes por qué devolverme el dinero. Mérida Aráoz 09:37 ¡Gracias Tomás por el gesto! Realmente no era necesario. Tomás Saavedra 09:37 Me hace feliz poder ayudarte. Oye Mérida, quería comentarte que recién hablé con mi padre y me exigió el contrato firmado para hoy a las 17 horas a más tardar. Léelo con atención y cualquier duda que tengas me escribes, voy a estar atento a mi teléfono para poder ayudarte. Tomás esperó durante unos minutos la respuesta de Mérida pero no hubo contestación alguna. > Mérida decidió seguir vistiendo por un rato más la ropa de Tomás, ese aroma a perfume varonil le generaba sentimientos que hacía mucho no experimentaba. > rio sola mientras acomodaba sus nuevas prendas. Luego de leer el último mensaje de Tomás sintió enojo, > Tomó la carpeta y comenzó a leer. Contaba tan solo con 6 cláusulas. Mediante el presente, se le otorga a la señorita Mérida Aráoz el poder de finiquitar los problemas legales y económicos de su padre el señor Roberto Aráoz. Para esto es necesario que la señorita Aráoz cumpla los siguientes requisitos que el grupo Saavedra exige: 1) Mérida Aráoz deberá contraer matrimonio con el señor Tomás Saavedra, debiendo durar al menos 5 años de casados legalmente. Pasado este tiempo si la pareja desea no divorciarse, están en todo su derecho. Antes lo tienen terminantemente prohibido. 2) La boda será una ceremonia civil y religiosa pequeña pero con invitados de alta categoría. Es necesario que el mundo empresarial y científico sepan que han contraído nupcias. No es necesario una luna de miel, esto dependerá de la voluntad de la pareja. 3) Ambos deberán vivir bajo el mismo techo. El tipo de convivencia la plantearán ellos pero en ningún momento pueden levantar sospechas del tipo de matrimonio que son. 4) Será necesario que en el lapso de 5 años la pareja conciba un hijo. Puede ser de la manera tradicional o utilizar procedimientos médicos. 5) Deberán asistir juntos a todos los eventos y cenas que sean invitados, mostrando lo felices que son juntos. 6) Evitar que se propaguen los rumores de relaciones extramaritales. Todo debe ser discreto. De no cumplirse alguna de las 6 cláusulas citadas anteriormente, el señor Roberto Aráoz irá a presión en un lapso de 10 a 25 años sin libertad condicional. Así como también perderán la casa habitada por la señora Clara Rosín de Aráoz, Luis y Mérida Aráoz. - ¡¡Esto debe ser una maldita broma!! Mérida odiaba cada vez más a su padre. ¿Cómo podía obligarla a esto? Es inhumano. En ese momento decidió hablar con la única persona que sabría aconsejarla y que escucharía todos sus miedos. Su madre.
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